oy un hombre, Barack Obama, ha
conseguido derrumbar los muros de los norteamericanos más conservadores y la
prueba de ello ha quedado patente sobre el papel: el senador de Illinois casi
duplica en el mes de julio la recaudación conseguida por su oponente en la
carrera a la Casa Blanca, John McCain.
Y es que frente a los 27 millones de dólares conseguidos el pasado mes por
McCain están los 51 millones que ha anunciado el jefe de campaña de Obama.
La distancia es relevante pero
resulta aún más significativa si se tiene en cuenta que el sueño demócrata ha
captado 65.000 nuevos donantes que se suman a los más de dos millones de
personas que buscan el cambio en la presidencia del gigante americano.
Son tantos los que se están pasándose al otro bando que hasta ya cuentan con su
propia denominación, los llamados Obamacans. Republicanos de perfil medio y alto
que no comparten la deriva que está siguiendo el discurso de McCain, muy cerca
de la política del presidente George Bush conforme a la guerra de Irak.
De esta manera, y pese a que
todavía falta por saber si tres de los pesos pesados del partido republicano
–James Baker, Collin Powell y Shuck Hagel- cruzan la frontera, los que sí están
ofreciendo su apoyo incondicional a Obama son los que en su día fueron decisivos
para que George Bush firmara un récord en la recaudación de fondos en la campaña
electoral de 2004.
Se trata de las compañías de valores, hipotecas y el sector farmacéutico, de los
que el senador de Illinois ya ha recibido 9,6 millones de dólares frente a los
6,6 millones donados a McCain.
Los mismos sectores que hace
cuatro años apoyó a Bush con 10,6 millones de dólares, casi el doble de lo que
dieron a su oponente John Kerry. A esto hay que sumar que este trasvase de
fondos de los republicanos a los demócratas se produce a pesar de que Obama ya
ha anunciado una subida de impuestos para las familias más acaudaladas del país.
De hecho, en su programa contempla
la derogación de la ley que permite importantes reducciones de impuestos a los
hogares que ingresan más de 250.000 dólares anuales.
Así, a falta de algo más de tres meses para que se conozca el nombre del nuevo
inquilino de la Casa Blanca, el fenómeno Obama ya cuenta con un total de 65,8
millones de dólares en efectivo para llegar a la meta con holgura. Pero la cosa
no queda ahí.
Las aspiraciones del senador de
Illinois van mucho más allá y espera duplicar o triplicar los 84 millones de
dólares en fondos federales que el equipo de McCain tiene para gastar antes de
que acudan a las urnas.