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Noticias)
19-Agosto-08
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Putin (primer plano) y Medvedev: El poder real y el
poder formal en Rusia. (Foto: AFP) |
El debate sobre la
crisis entre Rusia y Georgia en los círculos de poder de Estados
Unidos se vuelve particularmente agitado cuando se apela a la
historia en busca de explicaciones.
Por Daniel Luban
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IPS
P rominentes neoconservadores y otros expertos en política
exterior de línea dura compararon la ofensiva rusa con el expansionismo de la
Alemania nazi en los años 30, una interpretación rechazada por analistas
progresistas y conservadores de la corriente "realista".
Los parangones históricos sirven como fundamento en el debate sobre las acciones
que debería encarar Estados Unidos en el Cáucaso, como respuesta política a la
ofensiva rusa.
Desde el viernes, cuando Moscú envió tropas a la región autónoma de Osetia del
Sur, los neoconservadores estadounidenses comparan al primer ministro ruso
Vladimir Putin, con Adolf Hitler y su anexión en 1938 de la región de los
Sudetes, en territorio checoslovaco pero con población mayoritariamente alemana.
"Los detalles de quién hizo qué para precipitar la guerra de Rusia con Georgia
no son muy importantes", escribió en su columna en el diario The Washington Post
el experto neoconservador Robert Kagan.
"¿Usted se acuerda de los detalles precisos de la crisis de los Sudetes, que
llevó a la invasión de Checoslovaquia por parte de la Alemania nazi?", se
preguntó.
El intento del ex primer ministro británico Neville Chamberlain (1937-1940) de
"apaciguar" a Hitler en la Conferencia de Munich de 1938, cediendo esa región a
Alemania, se ha convertido en una referencia central en la doctrina
neoconservadora de política exterior.
"Apaciguamiento", "Munich" y el nombre de Chamberlain son usados como palabras
clave para señalar la ineficacia de las concesiones y la diplomacia, junto con
la necesidad de la fuerza militar, en el trato con los enemigos de Estados
Unidos.
El senador John McCain, virtual candidato presidencial del gobernante Partido
Republicano en las elecciones del 4 de noviembre, también pareció aludir a
Munich este martes cuando dijo que "Estados Unidos ha aprendido a un alto costo
el precio de permitir agresiones contra las naciones libres".
McCain es asesorado por Kagan y se ha unido a él en la propuesta de crear una
"Liga de Democracias" para contrarrestar a potencias como Rusia y China.
Las referencias a Munich también abundaron este miércoles durante un encuentro
organizado por el derechista Instituto Estadounidense de la Empresa, con sede en
Washington.
Frederick Kagan, hermano de Robert, un experto en temas militares que ayudó a
formular la estrategia del gobierno de George W. Bush de "escalada" en Iraq, se
quejó de que los gobiernos y los medios de prensa occidentales ven a Georgia
"como un lugar lejano del que sabemos muy poco".
Fue una referencia directa a la descripción de Chamberlain de la crisis de los
Sudetes como "una disputa en un país lejano entre personas de las que no sabemos
nada".
Ralph Peters, un teniente coronel retirado del ejército y prominente impulsor de
la línea dura en política exterior, se refirió en forma burlona al acuerdo de
paz entre Rusia y Georgia de este martes, gestionado por el presidente de
Francia, Nicolás Sarkozy.
"Sarkozy aterrizó en París sosteniendo en su mano un pedazo de papel que
garantiza la paz en nuestro tiempo", dijo, provocando la risa de su audiencia.
Una vez más, parafraseó la declaración de Chamberlain luego de la Conferencia de
Munich.
Peters finalizó su exposición realizando una analogía entre Putin y Hitler.
"Nos enfrentamos al resurgimiento de una gran potencia con ambiciones
imperialistas megalomaníacas, dirigida por el líder más eficaz del mundo actual.
Encuentro una terrible reminiscencia con los años 30", afirmó.
Las respuestas a los neoconservadores no se hicieron esperar.
Joe Klein, un experto político centrista, se burló de la analogía con los
Sudetes realizada por Kagan. En un blog, con el título "Llueven nazis", escribió
que cuando "se dicen esas cosas en una columna, tiene que ser un neoconservador
presionando por la próxima guerra".
En un artículo publicado por la revista National Interest, un bastión de los
"realistas" en política exterior, el presidente del Centro Nixon, Dimitri Simes,
recomendó que Estados Unidos ofrezca asistencia a Georgia.
Pero al mismo tiempo urgió a los legisladores a no tomar en cuenta "las
diatribas histéricas" de los defensores estadounidenses del presidente de
Georgia, Mijail Saakashvilli, quienes "se quejan demasiado, quizás porque el
irresponsable aliento que le dieron fue un factor que contribuyó al estallido de
la guerra".
A pesar de la intensidad del debate en torno a la analogía con la Alemania nazi,
hubo escaso acuerdo en ambos bandos sobre cuál es la respuesta adecuada a la
agresión rusa.
Peters criticó duramente la reacción de Washington, pero se abstuvo de reclamar
una acción militar directa. Recomendó medidas como la expulsión de Rusia del
Grupo de los Ocho países más poderosos del mundo y de la Organización Mundial de
Comercio, además de quitarle el derecho de organizar los Juegos Olímpicos de
invierno en 2014.
Varios analistas pidieron que se admita de inmediato a Georgia como miembro de
la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), como forma de protegerla
frente al poder de Moscú.
Pero hay quienes ven esa incorporación con escepticismo, incluso entre los
neoconservadores. En un artículo publicado por la revista National Review, el
experto en temas militares Victor Davis Hanson opinó que "la OTAN recibió un
regalo al no hacer miembro a Georgia", ya que no hubiera podido responder de
manera efectiva.
Max Boot, del influyente Consejo de Relaciones Exteriores y asesor de McCain, ha
sido uno de los pocos que propuso la asistencia militar directa de Estados
Unidos a Georgia.
En una columna de opinión que apareció este martes en el diario Los Angeles
Times, Boot admitió que "la analogía nazi puede ser excesiva", aunque encontró
en las declaraciones de Putin "ecos" de "las excusas usadas por Hitler para
'devorarse' a Checoslovaquia y Polonia".
Su recomendación fue que Washington entregara a Georgia misiles Stinger y
Javelin para que los empleara contra los aviones y tanques rusos.
El debate quedó suspendido cuando Bush anunció este miércoles el envío de
asistencia humanitaria a Georgia y se informó sobre el viaje de la secretaria de
Estado (canciller), Condoleezza Rice, a París y Tblisi para ayudar a resolver el
conflicto.
El gobierno recibió muchas críticas de parte de los "halcones" a causa de su
supuesta inacción. Según Peters, Bush actuó como el ex presidente Jimmy Carter
(1977-1981) cuando la disuelta Unión Soviética invadió Afganistán en 1980.
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