Mientras que los candidatos a la presidencia intercambian dardos y se
acusan mutuamente de cambiar con facilidad sus posiciones políticas, ambos
están de acuerdo con el presidente Bush en su entusiasta apoyo a la energía
nuclear.
Por Amy Goodman (*) - La Jornada,
México
El senador John McCain ha pedido 100 nuevas centrales nucleares. El senador
Barack Obama, en un debate entre los candidatos demócratas a la presidencia en
julio de 2007, respondió a un miembro del público que estaba en favor de la
energía nuclear: “verdaderamente creo que debemos analizar el uso de la
energía nuclear como parte del mix energético”. Entre los máximos
contribuyentes a la campaña de Obama se encuentran ejecutivos de Exelon Corp.,
el principal operador de plantas nucleares del país. Precisamente esta semana,
Exelon lanzó un nuevo proyecto llamado “Exelon 2020: mapa de ruta para reducir
las emisiones de carbono” (Exelon 2020: A Low-Carbon Roadmap). La
industria de la energía nuclear percibe el calentamiento global como una
oportunidad de oro para venderle al mundo sus centrales de energía nuclear
absurdamente caras y peligrosas.
Pero la energía nuclear no es una solución al cambio climático; más bien,
provoca problemas. Amory Lovins es cofundador y director científico del
Instituto Rocky Mountain de Colorado. Plantea argumentos sencillos y poderosos
contra la industria nuclear: “El resurgimiento nuclear del que solemos hablar
no está ocurriendo realmente. Es una ilusión cuidadosamente fabricada... no
hay compradores. Wall Street no está poniendo ni un solo centavo de capital
privado en esta industria, a pesar de los subsidios de más de 100 por ciento”.
Y añade: “Básicamente, podemos tener tantas centrales nucleares como el
Congreso sea capaz de hacer pagar a los contribuyentes. Pero no se tendrá
ninguna en la economía de mercado”.
Incluso si la energía nuclear fuera económicamente viable, prosigue Lovins,
“el primer problema que habría que considerar, en mi opinión, sería la
proliferación de armas nucleares, cosa que esta industria facilita en sumo
grado. Si tomas por ejemplo lugares como Irán y Corea del Norte... ¿cómo crees
que lo están haciendo? Irán asegura que está generando electricidad esencial
para su desarrollo... La tecnología, los materiales, el equipo, las
habilidades son aplicables a ambos procesos... El presidente tiene toda la
razón al identificar la proliferación de armas nucleares como la más seria
amenaza a nuestra seguridad, así que es realmente incomprensible para mí que
esté intentando acelerar dicha proli- feración por todos los caminos que se le
ocurren... Es una pésima idea a menos que realmente estés interesado en
fabricar bombas. Realmente ha provocado una nueva carrera armamentista en
Medio Oriente al intentar impulsar la energía nuclear en la región”.
Junto con la proliferación, está el problema de las amenazas terroristas a
los reactores nucleares ya existentes, como la polémica central nuclear Indian
Point, de la empresa Entergy, a 40 kilómetros al norte de la ciudad de Nueva
York. Lovins las llama “el mayor blanco terrorista que te puedas imaginar. No
es necesario estrellar un avión contra una central nuclear o tomar por asalto
una central y ocupar la sala de control para provocar que el material
peligroso sea liberado al exterior. En la mayoría de los casos se lo puede
hacer desde el exterior del emplazamiento con métodos que los terroristas
tendrían fácilmente a su disposición”.
También están los residuos nucleares: “Siguen siendo peligrosos durante
mucho tiempo. Así que se los debe colocar en algún lugar lejos de la gente y
la vida y el agua durante un periodo de tiempo muy largo... millones de años,
posiblemente... Hasta ahora, todos los lugares que hemos analizado resultaron
ser geológicamente no adecuados, incluyendo Yuca Mountain”. Durante su
testimonio en una audiencia del Congreso celebrada esta semana, el funcionario
del Departamento de Energía Edward Sproat afirmó que el costo del vertedero
nuclear en Yuca Mountain, Nevada, había ascendido a 90 mil millones de
dólares. Programado para ser puesto en funcionamiento hace 10 años, su
apertura se prevé ahora para el año 2020. E incluso esa previsión es
optimista. El representante Jim Matheson, demócrata por Utah, quiere impedir
que los residuos nucleares pasen por el estado de Utah, y la mayoría de los
habitantes de Nevada se oponen al proyecto del vertedero nuclear de Yucca.
Los candidatos a la presidencia se equivocan con respecto a la energía
nuclear. La energía eólica, la energía solar y la microgeneración (generación
de electricidad y calor al mismo tiempo en pequeñas centrales), por otra
parte, están tomando impulso en todo el mundo, consiguiendo acaparar miles de
millones de dólares de inversiones privadas. Lovins lo resume así: “Una de las
principales razones por las que en la actualidad tenemos el problema del
petróleo y el problema climático es porque nos hemos gastado el dinero en lo
que no debíamos. Si lo hubiéramos gastado en la eficiencia energética y las
energías renovables, esos problemas no existirían y habríamos ganado billones
de dólares a cambio porque es mucho más barato preservar energía que
suministrarla”.
La respuesta está flotando en el viento.*
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* The answer is blowing in the wind, de la famosa canción de Bob
Dylan.
(*)Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! (www.democracynow.org),
noticiero internacional emitido diariamente en más de 700 emisoras de radio y
televisión en EU y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Traducción: Ángel Domínguez