El demócrata estuvo el viernes en Francia y allí le respondió a su rival
republicano.
Por Ana Baron - Clarín
Mientras que Barack Obama era recibido en Europa, esta semana, como si fuera
un verdadero jefe de estado, su rival republicano, John McCain, lanzó una
virulenta ofensiva contra la estrategia militar del demócrata en Irak, lo que
generó una disputa verbal entre ambos a través del Atlántico.
Aunque el propio gobierno iraquí se mostró de acuerdo con la propuesta de Obama
de retirar las tropas estadounidense de Irak en 16 meses si llega a ganar las
elecciones, McCain no dudó en acusarlo. "Prefiere perder la guerra antes de
perder una campaña proselitista", disparó.
Consciente de que, pese al éxito de su gira, McCain sigue llevándole una ventaja
en el terreno de la política exterior y de la seguridad nacional en todos los
sondeos de opinión, la reacción del demócrata fue cautelosa pero firme.
"McCain y yo no estamos de acuerdo en lo político, pero nunca he dudado de que
ambos queremos hacer de EE.UU. un país más seguro", dijo Obama al llegar a
Francia. "Creo que fue desafortunado sugerir que me preocupo menos por la
seguridad de mi mujer y de mis hijas que él".
Abrumado sin duda por lo bien que fue acogido Obama en todos los países que
visitó durante su gira y convencido de que la mejor defensa es un buen ataque,
McCain insistió ayer con que su rival demócrata se equivocó al oponerse al
reciente aumento de tropas en Irak que, según los expertos, ha sido muy exitoso.
"El senador Obama dijo esta semana que incluso sabiendo lo que sabe hoy, se
habría seguido oponiendo al incremento de tropas. En retrospectiva, en la
elección entre fracaso y éxito, él escogió el fracaso. No puedo imaginar un
comandante en jefe que se incline por esto último ", dijo McCain.
"El senador Obama le dijo al pueblo estadounidense lo que pensaba que ustedes
querían oír. Yo les dije la verdad", continuó.
"Si el senador Obama hubiera triunfado, las fuerzas estadounidenses habrían
tenido que retirarse bajo el fuego. El ejército iraquí se hubiera derrumbado.
Las bajas civiles habrían crecido dramáticamente. Al Qaeda habría matado a los
jeques sunnitas que habían empezado a cooperar con nosotros, y el 'resurgir
sunnita' habría sido estrangulado al nacer. Afortunadamente, el Senado aprobó el
envío de tropas, Obama fracasó y no nuestro ejército", afirmó McCain. Y en
referencia al título del segundo libro de Obama, "La audacia de la esperanza"
agregó: "Rechazamos la audacia de la desesperanza, y tuvimos razón".
McCain comenzó su pelea verbal en cuanto Obama aterrizó en Alemania y fue
ovacionado por una multitud de 200.000 personas en Berlín. "Preferiría dar un
discurso en Alemania cuando sea presidente de Estados Unidos y no en tanto que
candidato."
Las imágenes que llegaron de Obama en Irak, Israel o en Europa contrastaron
enormemente con un McCain desesperado porque su rival regrese a EE.UU. lo antes
posible. Mientras que Obama jugaba basketbol con soldados estadounidenses en
Irak, McCain apareció junto al ex presidente George Bush padre en Kennebunkport,
Maine, donde los Bush tienen su residencia de verano.
El viernes a la noche, Obama arribó a Londres procedente de París.