Empujados por las preocupaciones económicas, los consumidores
estadounidenses han empezado a buscar opciones que no les hagan doler los
bolsillos. Así pues, están pasando de las marcas de lujo a las de los
supermercados, de los todoterrenos a los autos pequeños y de las tiendas de
servicio completo a las de descuento.
Por Gary McWilliams -
The Wall Street Journal
Wal-Mart Stores Inc., que el año pasado regresó a sus raíces de
descuento para darle la vuelta al declive de sus ventas, registró el jueves su
mayor ganancia mensual en cuatro años, beneficiándose de compradores a la caza
de ofertas en los artículos más básicos.
En general, las tiendas de descuento vieron cómo sus ventas se
dispararon 6% el mes pasado, mientras que las de tiendas tradicionales cayeron.
El uso de cupones de descuento está comenzando a recuperarse después de un
declive de 15 años. En junio, el discreto Toyota Corolla se convirtió en el
vehículo más vendido en EE.UU., un lugar ocupado por más de dos décadas por un
auto más grande (y costoso), la camioneta Ford F-150.
Salto rápido
El salto a lo barato es una reacción común de los consumidores
ante los problemas económicos. Pero en esta ocasión, el cambio se ha dado
inusualmente rápido y podría estar tocando la gama más amplia de bienes desde la
recesión de principios de los 80. La combinación de precios históricamente altos
del crudo, el alza en los precios de los alimentos, la restricción del crédito y
la caída de los precios de las viviendas y las acciones están afectando los
hábitos de consumo que durante años solían hacer crecer a la economía
estadounidense.
El cambio en el comportamiento de los consumidores podría
modificar la cara del mercado estadounidense, a medida que los minoristas
cambian desde el tamaño de sus tiendas a la forma en la que organizan sus
estantes, y podría forzar a los fabricantes a reducir la cantidad de productos
de nicho a cambio de aquellos más seguros.
Los consumidores estadounidenses tienen pocas esperanzas de que
sus perspectivas de gastar dinero mejoren en el corto plazo. Dos tercios de los
consumidores creen que el declive actual durará varios años, según la encuesta
más reciente de expectativas de los consumidores de Reuters y la Universidad de
Michigan. La confianza de los consumidores ha caído 38% desde su punto más alto
de enero de 2007, y el mes pasado, 57% de los encuestados dijo que su situación
financiera había empeorado, la cifra más alta desde que comenzó a registrarse en
1946.
Este año, las visitas a las tiendas por departamentos han
bajado 6%, las de a tiendas de artículos de oficina, 7%, y las de a tiendas de
mejoras del hogar, 10%, según Nielsen North America, firma que sigue la pista a
los gastos y tráfico en las cadenas minoristas. Por otra parte, el declive ha
resultado ser un auge para las tiendas en la parte baja del espectro de precios.
Family Dollar Stores Inc., una pequeña cadena de tiendas de descuento prevé
ganancias en sus establecimientos abiertos al menos hace un año de 4% a 6% para
su trimestre fiscal que terminará el 30 de agosto. Dollar General Corp., otro
minorista de descuento, reportó recientemente un salto en sus ventas en las
tiendas abiertas hace más de un año de 5,6% para el trimestre fiscal terminado
el 2 de mayo.
La habilidad de capturar a los compradores en busca de
descuentos será crucial para algunas compañías. Nuevas marcas o tiendas
favoritas pueden ser adoptadas con tan sólo tres o cuatro experiencias
favorables, dicen los expertos en comercio minorista.
Marea en retroceso
Desafortunadamente, para algunos minoristas, "la marea está
bajando", advierte el analista de Credit Suisse Gary Balter. Él predice que las
ganancias de los minoristas pasarán apuros "como mínimo hasta 2010", hasta que
se desvanezca la actual debilidad del gasto.
Otro factor importante es el costo de los alimentos. "Aún no
hemos visto el impacto real de los crecientes costos de los commodities", dice
Thom Blischok, director de consultoría de Information Resources Inc.". "Estamos
en una transformación que afecta la forma en la que uno gasta su dinero, dónde
va y qué es lo que come", dice.