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Alan Greenspan y Ben Bernanke, ex presidente y actual titular de la Reserva Federal de EEUU. |
Mientras la economía estadounidense se debilita y los precios siguen al alza,
los economistas están divididos acerca de si la Reserva Federal debería dar
prioridad a estimular el crecimiento o mantener a raya la inflación, según el
último sondeo de The Wall Street Journal.
Por Justin Lahart - The Wall Street
Journal
De los 53 economistas consultados, 22 dijeron que el banco
central estadounidense debería preocuparse más por la debilidad económica,
mientras que 21 dijeron que la inflación revestía mayor importancia. El resto
sostuvo que los riesgos estaban repartidos por igual o se abstuvo de contestar.
"El daño que se produce al permitir que la inflación persista
desatará a la larga una mayor caída de la economía", dice Joseph Carson,
economista de Alliance Bernstein. En momentos en que el alza en los precios del
combustible y los alimentos obligan a los consumidores a apretarse el cinturón y
merman las ganancias de las empresas, los sondeos entre consumidores y empresas
muestran un aumento de las expectativas inflacionarias. Esto, según Carson,
podría estimular el incremento en los precios.
Los economistas consultados predijeron que los precios al
consumidor en Estados Unidos aumentarán un promedio de 4% en 2008, comparado con
el 2,3% que esperaban a principios de año.
El economista de Lehman Brothers Ethan Harris, sin embargo,
argumentó que la caída del sector inmobiliario y la fragilidad de los mercados
de capital transforman a la debilidad de la economía estadounidense en la
preocupación más inmediata. Aunque las expectativas de inflación crecen, las
encuestas también muestran que los trabajadores no esperan aumentos salariales.
Eso, acota Harris, significa que es poco probable que en EE.UU. se repita la
espiral alcista en precios y salarios de los años 70, cuando los sueldos
subieron en reacción a una mayor inflación, provocando un alza aún mayor de
precios.
"La mayoría de la gente está preocupada por la inflación porque
no va recibir un aumento de sueldo", dice Harris. "No es que esté preocupada por
la inflación y por eso va a pedir un aumento al jefe".
Las discrepancias acerca de lo que debe hacer la Fed reflejan
distintas perspectivas sobre adónde se dirige la economía estadounidense. La
mayoría de los economistas que cree que la debilidad económica es la mayor
amenaza opina que EE.UU. ya entró en recesión. Quienes dicen que el mayor
problema es la inflación no creen que haya empezado una recesión y, en general,
estiman que la probabilidad de que ello ocurra es del 50%.
Muchos de los economistas consultados revisaron al alza sus
predicciones de crecimiento para el segundo trimestre, lo que refleja un aumento
en el consumo mayor al esperado debido a que las personas empezaron a gastar los
cheques de reembolso de impuestos entregados por el gobierno estadounidense en
los últimos meses.
En general, los economistas consultados creen que el Producto
Interno Bruto de EE.UU. creció a un ritmo anualizado de 1,4% en el segundo
trimestre, por encima de la expansión de 0,5% pronosticada en junio. No
obstante, menos de uno de cada cinco economistas dijo que el paquete de estímulo
fiscal del gobierno impidió una recesión; la mayoría manifestó que la aplazó, o
que no tuvo ningún efecto. "El paquete de estímulo ha atenuado la caída, pero no
cambiará el desenlace final", dijo el economista de Goldman Sachs Jan Hatzius.
Los economistas, de hecho, predicen un crecimiento para el
segundo semestre inferior al que pronosticaron el mes pasado, además de un
aumento del desempleo y una caída más pronunciadas en los precios de las
viviendas. La mayoría de economistas no creen que un segundo paquete de estímulo
económico, algo que ha pedido el senador Barack Obama en su campaña
presidencial, sería de mucha ayuda, y un puñado hasta cree que sería nocivo. Los
economistas más preocupados por la inflación le pusieron una peor nota al
presidente de la Fed, Ben Bernanke, que los más preocupados por el crecimiento.
Le dieron una mejor valoración al presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude
Trichet, quien se ha mostrado mucho más preocupado que Bernanke por el alza en
los precios.
"Los bancos centrales tienen que esforzarse por mantener la
estabilidad de los precios", dijo el economista de Decision Economics Allen
Sinai, quien dio a Trichet una puntuación de 90 sobre 100, comparado con un 70
sobre 100 para Bernanke.