En juego están 35.000 millones de dólares y la entrega de 179 aviones de
reabastecimiento en vuelo.
Por S. Pozzi - El País, España
EADS (European Aeronautic Defence and Space Company) sufrió
el jueves un duro
varapalo en sus planes para dar bocado al lucrativo mercado de la defensa
estadounidense, después de que el Pentágono decidiera reabrir el polémico
concurso para empezar a modernizar la flota de aviones cisterna de la Air Force.
El gigante europeo se hizo con este contrato, que fue contestado por Boeing.
En juego están 35.000 millones de dólares y la entrega de 179 aviones de
reabastecimiento en vuelo. EADS se presentó de la mano de la estadounidense
Northrop Grumman, con una versión modificada de su modelo A-330. Boeing, que
ayer vio como sus acciones subían un 1%, lo hacía con el B-767.
El Pentágono sigue con su decisión del
jueves, la recomendación de la oficina del
Congreso de EE UU de supervisar los contratos públicos que concede la
Administración. Tras investigar el proceso, concluyó hace un mes que la
evaluación estuvo llena de errores que afectaron el resultado final, que se
decantó a favor de EADS.
Hasta el momento era la Air Force la que evaluaba las ofertas. Pero a la
vista de los problemas, el Departamento de Defensa toma ahora las riendas, con
la intención de llegar a una decisión lo antes posible, previsiblemente para
final de año. Boeing podría optar por presentar un avión más grande.
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