La economía mundial se enfrenta a la incertidumbre, el riesgo a la baja, y
el crecimiento del precio del petróleo, según informaron hoy líderes del Grupo
de los Ocho (G8).
En un comunicado hecho público tras el segundo día de cumbre, los líderes de los
ocho países más industrializados del mundo (Alemania, Canadá, Estados Unidos,
Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia), también emplazaron a China para
que deje de controlar el tipo de cambio del yuan, lo que ayudaría a reducir
el desequilibrio financiero global.
Asimismo, los líderes también acordaron que es necesario estabilizar los precios
del crudo y los alimentos, ya que se han disparado en los últimos meses, al
igual que los mercados financieros, informaron fuentes oficiales del Gobierno
japonés.
Además matizaron que no es suficiente con afirmar que están preocupados, sino
que se van a llevar a cabo prácticas para frenar el incremento de precios.
La mayoría de los líderes de los ocho países más industrializados del mundo se
mostraron positivos acerca del punto de vista de la economía global, a pesar de
la incertidumbre y de su preocupación por la inflación, manifestada durante la
cumbre.
Emerge una nueva visión global
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, afirmó hoy que
está contento respecto a las conclusiones extraídas por los líderes del G8 tras
la celebración de la segunda cumbre, especialmente en lo que respecta a la
cuestión climática.
En referencia a un acuerdo sobre el cambio climático para el próximo año,
Barroso afirmó que "vamos orientados por el camino correcto", agregó Barroso.
"Ha emergido una nueva visión conjunta respecto al desafío que supone el cambio
climático", agregó el presidente de la Comisión Europea.
Por su parte, el mandatario estadounidense, George W. Bush, manifestó su
intención de fortalecer el dólar para impulsar el crecimiento económico.
Reducir a la mitad la emisiones de CO2 para 2050
Además, el G8 comparte la necesidad de reducir en un 50% las emisiones de CO2 a
la atmósfera en el año 2050 para combatir el cambio climático, anunció hoy el
primer ministro japonés, Yasuo Fukuda.
Los líderes de los siete países más industrializados y Rusia, que tienen
distintas posiciones sobre la lucha contra el calentamiento global, pidieron, en
un comunicado, la "contribución" de todas las economías avanzadas para
lograr esa meta, en referencia a naciones emergentes que, como China y la India,
son grandes emisores de CO2.
Los líderes instan además a las economías emergentes a "considerar seriamente"
el recorte de los gases contaminantes a la mitad para 2050, se indica en el
comunicado.
El primer ministro japonés dijo que el G8 está de acuerdo en que la meta de
recortar a la mitad la emisión de gases que causan el efecto invernadero es
ahora "un objetivo para el mundo entero".
Los mandatarios de EEUU, Reino Unido, Francia, Italia, Canadá, Japón, Rusia y
Alemania no han marcado, sin embargo, una fecha de referencia respecto a la cual
debe producirse el recorte de la emisión de gases en 2050, como reclaman las
ONGs.
Japón había impulsado con fuerza un acuerdo en esta cumbre del G8 para 2050
mientras la Unión Europea (UE) prefería fijar la más cercana de 2020, en un
porcentaje equivalente (un recorte del 20 por ciento), y EEUU presionaba para
implicar a economías emergentes como la India y China.
En el acuerdo alcanzado hoy, el Grupo de los Ocho califica de "útil" la
propuesta japonesa a favor de un enfoque sectorial de las reducciones de gases
contaminantes y señala que es "clave" que las grandes economías se comprometan a
"medidas significativas" para un acuerdo post-Kioto.
El Protocolo de Kioto, que urgía a la reducción de al menos un 6 por ciento en
la emisión de gases contaminantes, concluye su vigencia en 2012 y antes del
final de 2009 debe haberse acordado el marco a seguir en el futuro inmediato.