La crisis económica mundial
comienza a golpear las cuentas de las empresas. Los dos últimos ejemplos han
sido los de la compañía de cafeterías estadounidense Starbucks y los de la
cadena de distribución británica Marks and Spencer.
Agencias / El Mundo, España
Las acciones de Marks and Spencer (-0.6 / -18.87%) caían casi el 20% en la Bolsa
de Londres, a su mínimo en siete años, después de haber anunciado una reducción
de su previsión de sus resultados por el menor gasto de los consumidores
británicos y tras cosechar su mayor caída de ventas desde el año 2005.
La firma, que vende ropa, comida y muebles, ha anunciado que la desaceleración
del consumo será más larga y profunda de lo esperado. Además, el máximo
dirigente de la división de comida dejará la compañía después de tan sólo un año
en el cargo.
"No creo que esto sea un problema exclusivo de Marks & Spencer, creo que es,
definitivamente, una desaceleración de la distribución y no sabemos hasta
dónde llegará", ha afirmado Stuart Rose, consejero delegado de la compañía.
Lo cierto es que la compañía ha perdido cuota de mercado en el campo de la
comida después de que sus rivales Tesco y Wal-Mart hayan reducido sus precios
para atraer a consumidores asfixiados por el encarecimiento de las hipotecas, la
energía y la subida de los alimentos.
Por su parte, Starbucks (-0.12 / -0.76%) ha anunciado que cerrará 600 cafeterías
y suprimirá 12.000 empleos debido a la creciente competencia y la desaceleración
de la economía estadounidense.