En los últimos meses, crisis alimentarias y disturbios por alimentos en todo
el mundo han dominado los titulares de los periódicos y capturado la
atención de los medios de información y de los dirigentes políticos del
globo.
Por
Jo-Shing Yang - CounterPunch
Traducido del inglés para Rebelión por Germán
Leyens
Aumentos de precios de los alimentos y de las materias primas hunden
a unos mil millones de personas en todo el mundo cada vez más profundo en la
pobreza y las llevan al borde de la desnutrición e incluso la inanición –
forzando a esas masas de gente angustiada a protestar en las calles. Por fin
los dirigentes del mundo están prestando atención al sufrimiento de los
crónicamente pobres y hablan ahora de ‘crisis alimentarias’ que hacen
estragos en las vidas de los desesperadamente pobres. A estas alturas, la
mayoría de la gente sabe que los motivos para los mayores precios de los
alimentos son los mayores precios del petróleo (que afectan a los insumos
agrícolas basados en el petróleo, tales como fertilizantes, pesticidas),
mayores precios del transporte de alimentos, el desvío de maíz y otros
productos agrícolas para producir etanol y otros biocombustibles; más
demanda de alimentos de la clase media emergente de China e India (y sus
deseos de subir por la cadena alimentaria, de comer más carne, huevos, y
productos lácteos), y sucesos climáticos extremos asociados con el
calentamiento global. Poca gente ha asociado la escasez de alimentos con la
escasez de agua – es decir, aparte de unos pocos artículos escritos por
analistas y expertos en agua (por ejemplo, la relación establecida por Fred
Pearce entre la escasez de agua y las crisis alimentarias).Después que
los grandes bancos de inversión y especuladores de Wall Street han hecho
subir los precios de alimentos, petróleo y otras materias primas, están
apuntando al próximo recurso de importancia: el agua. Goldman Sachs insta a
los inversionistas a concentrarse en el sector de alta tecnología de la
industria global del agua de 425.000 millones de dólares, porque el agua es
el “petróleo del próximo siglo.” Áreas potenciales de inversión para Wall
Street incluyen a los fabricantes o prestadores de servicios de equipos de
filtración de agua, desinfección ultravioleta, tecnología de desalinización
basada en membranas, medidores de agua automatizados, y otros nichos
especializados en la reutilización de aguas servidas (The Telegraph, 6 de
junio de 2008). Goldman Sachs también publicó una gráfica llamada “Mayor
rendimiento del sector del agua en relación con
S&P 500,” mostrando
tendencias de 2000 a 2008 en las que el índice del sector del agua subió a
400 mientras S&P 500 se quedó en, o por debajo de, el nivel de 100 (valores
rebasados a 100).
Existe una crisis convergente en ciernes de los alimentos y del agua, con
ocho tendencias extremadamente inquietantes e interrelacionadas en el agua,
como sigue:
-
Calentamiento global: fenómenos climáticos extremos y sus
consecuencias destructivas, inseguridades climatológicas, y volatilidades
en las precipitaciones.
-
Baja del agua subterránea y de los acuíferos en todo el mundo debido
al crecimiento de la población, al aumento y derroche en la irrigación
agrícola, y la contaminación, en gran parte irreversible, de las aguas
subterráneas.
-
Aumento de la contaminación de las aguas superficiales en todo el
mundo, lo que hace que el agua subterránea sea inutilizable sin un
tratamiento sustancial (incluyendo un aumento global en el uso químico, de
productos químicos agrícolas a químicos industriales y productos para el
hogar).
-
Privatización, corporatización y globalización de los recursos
acuíferos (la así llamada apropiación del agua por grandes intereses
corporativos multinacionales)
-
El derrumbe de la infraestructura para el agua, pobre administración
del agua por municipalidades, y falta de inversión pública en el agua y en
el tratamiento de las aguas servidas en todo el mundo.
-
La inflación global de los precios de las materias primas y sus
efectos sobre el agua municipal y el tratamiento de aguas servidas en todo
el mundo.
-
La creciente demanda de agua para la agricultura debida al deseo del
consumidor de recibir alimentos que requieren uso intensivo de agua en la
cadena alimentaria (por ejemplo, carnes, huevos, y productos lácteos). Se
ha calculado que el suministro total de carne en el mundo fue de 71
millones de toneladas en 1961 y de 284 millones de toneladas en 2007... y
sigue aumentando (New York Times, 2008).
-
La disminución y el debilitamiento de las regulaciones y de los
controles medioambientales de los gobiernos para encarar el problema de la
contaminación, lo que significa que el tratamiento del agua contaminada
para que sea potable y utilizable en la agricultura será costoso.
Según la región bajo estudio, cualquiera, o una combinación, de estos
factores afectará los suministros, la entrega, y en tratamiento de agua
fresca en los próximos años. También afectarán a la producción agrícola y de
alimentos para miles de millones de personas en todo el mundo. Basta la
concentración en solo dos factores de calentamiento global y de la
disminución de acuíferos, como sigue, para darnos suficientes preocupaciones
sobre la sostenibilidad y el futuro de la producción agrícola.
Algunos hechos:
-
Para producir una tonelada de trigo, se necesitan 1.000 toneladas de
agua. La producción de pollos requiere aproximadamente 32 veces más agua
que el cultivo de la misma cantidad de trigo; la ratio de cerdos a trigo
es de 65:1, y la de vacunos a trigo es algo entre 100:1 y 200:1.
-
En 2015, casi la mitad de la población del mundo, más de 3.000
millones de personas, vivirá en países que sufren de “estrés acuático” y
tienen acceso a menos de 1.700 metros cúbicos de agua per capita por año,
según la CIA. En 2001, la CIA también predijo que aproximadamente un 80%
del agua es asignada a la agricultura en los países en desarrollo, una
proporción insostenible, y en 2015, muchos países no podrán mantener sus
niveles de agricultura irrigada – resultando en una profunda reducción de
la producción agrícola. Ya estamos viendo actualmente esa tendencia en
China e India.
-
A comienzos de 2008, el Programa de Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) publicó
un mapa bastante
sombrío de la irrigación del mundo para ilustrar retiros
insostenibles de agua en todos los continentes.
-
En todo el mundo, se estima que 4.400 niños bajo cinco años mueren
cada día debido al consumo de agua sucia y pobres condiciones de higiene,
y que la diarrea mata cinco veces más niños cada año que VIH/SIDA, según
Naciones Unidas. Con la próxima crisis del agua, se esperan tasas
significativamente más elevadas de mortalidad infantil en todo el mundo.
El agua es la base de la agricultura – no sólo en el cultivo de
alimentos, sino también en su elaboración. El agua es el fundamento de las
ciudades modernas y de sistemas de saneamiento urbanos – desde nuestra
fontanería doméstica hasta plantas centralizadas de tratamiento de aguas
servidas. El agua es la base de las industrias y de la manufactura. El agua
sustenta la naturaleza, la fauna y la flora. En esencia, la humanidad puede
vivir sin petróleo – aunque de manera más primitiva – pero no puede
sobrevivir sin agua. A pesar de su importancia, el tema del agua ha sido
integrado con poca frecuencia en nuestras discusiones de las crisis
alimentarias, excepto cuando hablamos brevemente del calentamiento global y
de las sequías extremas que afectan a las regiones donde hay cultivos.
Entrevistada por el New York Times (2 de junio de 2008), Barbara Helferrich,
portavoz del Directorado del Medioambiente de la Unión Europea, dijo: “El
agua será el tema ecológico de este año – el problema es urgente e
inmediato. Si ya hay escasez de agua en la primavera, se sabe que va a ser
un verano realmente malo.” Un escritor sobre el medio ambiente basado en el
Reino Unido, Fred Pearce, escribió recientemente que la escasez de agua es
una causa importante para las fallas en la producción agrícola que resulta
en escasez de alimentos: por ejemplo: Ucrania, Australia, China, India, y
Egipto han estado agotando sus ríos y aguas subterráneas hasta el punto que
los agricultores ya no pueden irrigar sus cultivos – por lo tanto, la
producción agrícola será reducida. El conocido analista Lester Brown ha
estado prediciendo que la escasez de agua agravará aún más la escasez de
alimentos en numerosos países.
Goldman Sachs anunció que el agua será el “petróleo del próximo
siglo”
Por lo tanto tenemos que preguntar; ¿qué hay respecto al agua en medio de
esta precaria economía global y la creciente fragilidad del mundo natural?
¿Cómo afectará la escasez y la volatilidad del suministro de agua a la
producción de alimentos y a las crisis alimentarias? Una similitud entre el
petróleo y el agua es la de la disminución del suministro y el rápido
crecimiento de la demanda. Con la escasez, aparecen conflictos y guerras –
este punto lo dejó en claro el libro de Michael Klare publicado en 2002
“Resource Wars” [Guerras por recursos]. Además, muchos otros analistas –
desde los que trabajan para la CIA a los de Naciones Unidas y de la revista
Forbes – han predicho hace tiempo que el agua es el principal recurso por el
que las naciones irán a la guerra. El príncipe heredero holandés Willem-Alexander
fue el anterior presidente del Foro Mundial del Agua en 2001; también es el
nieto mayor del príncipe Bernardo de Holanda, fundador del grupo elitista,
altamente secreto, llamado los Bilderberg en los años cincuenta; su madre,
la reina Beatriz, es también miembro de los Bilderberg y principal
accionista de Royal Dutch Shell. El antiguo Secretario General de la ONU,
Boutros Boutros-Ghali también dijo: “El agua será más importante que el
petróleo en este siglo” y que el agua es el próximo petróleo por el que las
naciones librarán guerras. El difundo senador estadounidense, Paul Simon
dijo: “Las naciones van a la guerra por el petróleo, pero hay sustitutos
para el petróleo. ¿Cuánto más difíciles de resolver podrán ser guerras que
sean libradas por el agua, un recurso aún más escaso para el que no hay
sustituto?”
El vínculo entre el agua y los alimentos es evidente: sin agua, no puede
haber una agricultura irrigada. Según el Telegraph en junio de 2008: “Una
escasez catastrófica de agua podría ser una amenaza aún mayor para la
humanidad en este siglo que los aumentos de los precios de los alimentos y
el agotamiento implacable de las reservas de energía, según un panel de
expertos globales en la conferencia ‘Los cinco principales riesgos’ de
Goldman Sachs.”
Es ampliamente conocido que el genocidio en Darfur ha sido agravado por
la competencia por recursos de agua y tierra entre nómadas árabes y
agricultores africanos ya que sequías inducidas por el calentamiento global
agravaron la desertificación en el norte de Darfur durante dos décadas.
¿Veremos en el futuro cercano, “disturbios por agua” y “guerras por agua” –
o incluso genocidios y conflictos que se enmascaran como étnicos/tribales o
religiosos cuando el conflicto real estalló por el agua? ¿Qué debiera
preocuparnos y qué deberíamos hacer ahora para prevenir las crisis futuras
por el agua? Concentrémonos en dos crisis inquietantes por el agua, la del
calentamiento global y la de los acuíferos que se agotan.
Clima extremo, incertidumbres climáticas, y volatilidades en las
precipitaciones
A pesar de los actuales debates científicos sobre si el calentamiento
global es causado por el hombre o si es un ciclo planetario natural, una
cosa es segura para los científicos: este cambio climático no es una
anomalía temporal. El calentamiento global se agravará en las próximas
décadas. El clima se hará más extremo e imprevisible en muchas partes del
mundo: por ejemplo, en junio, hemos visto catastróficas inundaciones en Iowa
y en otros sitios del Medio Oeste de EE.UU., que devastaron la siembra de
maíz de 2008. Los glaciares se derretirán aún más rápido, reduciendo aún más
los suministros de agua fresca en muchas regiones. Las precipitaciones se
harán aún más imprevisibles; mientras algunas partes del mundo recibirán más
agua mediante inundaciones y tormentas, otras sufrirán un suministro
reducido de aguas subterráneas e incluso sequías. Mientras los analistas han
citado “anomalías climáticas temporales” (Washington Post, 30 de mayo de
2008, refiriéndose a sequías en Australia) como una razón para el agudo
aumento de los precios de los alimentos, el calentamiento global no es un
fenómeno climático temporal que afecta a las regiones productoras agrícolas
del mundo. En breve, las sequías, inundaciones, tormentas, huracanes, y los
modelos climáticos extremos en todo el globo no son eventos a corto plazo.
Globalmente, el clima extremo será agravado aún más por la intensificación
del calentamiento global en la próxima década. Los modelos climáticos
descontrolados y extremos serán algo permanente – limitando a su vez el
suministro de agua fresca y la producción de alimentos en muchas regiones
productoras de alimentos.
En enero de 2005, el Centro Nacional de Investigación Atmosférica de
EE.UU. (NCAR) publicó nuevos análisis vinculando la creciente temperatura
global al clima extremo, diciendo que el área afectada por serias sequías en
la Tierra se ha más que duplicado desde los años setenta y comienzos de los
años dos mil y que sequías generalizadas ocurrieron en el oeste y el sur de
África, el este de de Australia, gran parte de Asia y Europa, y Canadá (Journal
of Hydrometerology, 2005). “Las sequías y las inundaciones son eventos
climáticos extremos que probablemente cambien más rápido que el clima
promedio,” dice Aiguo Dai de NCAR. “Porque son de los desastres naturales
más costosos del mundo y afectan a cantidades muy grandes de personas cada
año, es importante monitorearlos y tal vez predecir su variabilidad.”
Unos pocos ejemplos de cómo el calentamiento global ha afectado la
producción de alimentos y conflictos por recursos en todo el mundo, son los
siguientes:
-
Uno de los ejemplos más citados es Australia, que sufrió seis años
seguidos de devastadora sequía y cuya producción de arroz fue eliminada en
un 98% y su producción agrícola reducida en un cuarto durante el año
pasado. En cambio, al mismo tiempo los agricultores del maíz y la soja en
el Medio Oeste de EE.UU. sufren por inundaciones y demasiada lluvia en las
temporadas de siembra de primavera y verano de 2008.
-
Científicos que trabajan con Naciones Unidas también han extrapolado
que la producción agrícola y forestal de Australia disminuirá
significativamente en 2030 debido a aumentos en fuegos y sequías.
-
El Cuerno de África también está siendo afectado por severas sequías,
y los más pobres en Somalia y Etiopía enfrentan inminentes hambrunas y una
masiva mortandad por hambre. En el continente africano, más de 300
millones de personas enfrentan la escasez de agua, y se espera que la
escasez de agua en África subsahariana aumente en casi un tercio en 2050.
-
Darfur sufrió sequías y conflictos por el agua y recursos de tierras
arables antes de que los conflictos se volvieran mortalmente étnicos y
tribales en su naturaleza, de un conflicto local por recursos a un
genocidio hecho y derecho. En junio de 2007, PNUMA dijo que la paz en
Darfur es casi imposible a menos que se encaren los problemas de la
destrucción del medio ambiente. Un grupo de presión, Justice Africa, dijo
a la BBC en julio de 2007 que “la causa de fondo del conflicto [entre
nómadas árabes y agricultores africanos negros] son los recursos – la
sequía y la desertificación en el Norte de Darfur.”
-
A principios de junio de 2008, el gobernador Arnold Schwarzenegger
declaró la sequía en todo el Estado en California, señalando que la
primavera de 2008 era la más seca que conste y diciendo: “Tenemos que
reconocer la severidad de esta crisis que enfrentamos.” California es una
importante región productora de alimentos del mundo, sus exportaciones
agrícolas excedieron 9.000 millones de dólares en 2005.
La desertificación es uno de los temas medioambientales más desatendidos
de la actualidad, agravada por el calentamiento global. La desertificación
es un problema crítico porque afecta la productividad de tierra arable y,
consecuentemente, la producción de alimentos. Naciones Unidas ha estimado
que más de 250 millones de personas son afectadas directamente por la
desertificación en 110 países que ocupan un tercio de la superficie de la
Tierra (esta cifra incluye a 135 millones de personas en peligro de ser
expulsadas de sus tierras) y el sustento de mil millones de personas está en
peligro. El que se esté degradando un 70% de las tierras secas agrícolas, en
peligro de desertificarse, conlleva un precio de 42.000 millones de dólares
por año. La desertificación además agrava la escasez de agua y degrada la
tierra hasta el punto que ya no es productiva.
Los científicos pronostican que mientras el calentamiento global calienta
el planeta, el clima será más húmedo en algunos lugares y más seco en otros.
La peor parte de esos cambios del tiempo y de modelos volátiles de
precipitación dejará a millones de personas sin suministros fiables de agua
fresca para beber, la irrigación agrícola, y la energía hidráulica. El
calentamiento global significa devastación para el futuro del agua y la
agricultura de la mayoría de los países. Es obvio en consecuencia que
tenemos que contar con que el calentamiento global disminuirá la
disponibilidad de agua fresca a largo plazo, lo que a su vez reducirá
también simultáneamente la producción de alimentos y empeorará la situación
alimentaria y el hambre en muchos países en desarrollo.
Un futuro de más hambre debido a nuestra extracción insostenible
de aguas subterráneas
Habitualmente cuesta 1.000 toneladas de agua para producir 1 tonelada de
cereal. Se estima que casi un 10% del suministro global de alimentos (160
millones de toneladas de cereales) es producido actualmente mediante la
práctica insostenible de extraer aguas subterráneas según USAID. Pero el
agotamiento del agua subterránea no es sólo una amenaza para la futura
producción de alimentos – contribuye al aumento del nivel del mar. Por
ejemplo, investigadores que publican en Hydrogeology Journal, establecieron
que las extracciones estimadas de aguas subterráneas en el mundo son entre
750 y 800 km3/año, y que esta masiva cantidad de agotamiento de acuíferos
puede resultar en un aumento del nivel del mar:
“En todo el mundo, la magnitud de la extracción de aguas subterráneas de
su depósito puede ser tan grande que llegue a constituir un causante
cuantificable del aumento del nivel del mar. Por ejemplo, el volumen total
extraído del acuífero de High Planes equivale a cerca de 0,75 mm. o sea un
0,5% del aumento observado del nivel del mar durante el Siglo XX. La
reducción de la futura extracción de aguas subterráneas (y el aumento del
acopio de agua subterránea) pueden ayudar en pequeña escala a reducir
futuros aumentos del nivel del mar.” (Konikow and Kendy, 2005)
La extracción insostenible de las aguas subterráneas y del acuífero
agravará los efectos de modelos volátiles de precipitaciones sobre la
agricultura. El agotamiento de acuíferos en unos pocos países productores de
cereales y alimentos con gran población a saber: EE.UU., México, China, e
India – es brevemente resumida como sigue:
-
EE.UU. – el más conocido es el acuífero Ogallala/High Plains (se
calcula que es consumido a unos 12.000 millones de metros cúbicos por año,
y algunas áreas descienden más de 30 metros), pero el agotamiento de
acuíferos es generalizado en todo el país. En el Noroeste del Pacífico, el
acuífero Columbia River Basalt de Washington y Oregon ha bajado más de 30
metros en varias áreas. En las áreas de Tucson y Phoenix, descensos del
nivel del agua de entre 90 y 150 metros ocurrieron en gran parte de la
zona. En California, el nivel del agua subterránea en Antelope Valley cayó
en más de 90 metros desde comienzos de los años 1900, y la parte sudoeste
del Desierto Mojave ha visto una subsidencia de la tierra entre 1992 y
1999 y subsidencia pasada de la tierra vinculada a la reducción del nivel
del agua de más de 30 metros entre los años cincuenta y los noventa. Antes
de su auge inmobiliario, Las Vegas ya había sufrido una baja del nivel del
agua de 100 metros en 1999. En el área de Chicago-Milwaukee, los niveles
del agua subterránea descendieron hasta 274 metros bajo Chicago y
Wisconsin este. En Houston, Texas, los niveles de agua subterránea cayeron
unos 121 metros, llevando a subsidencias de suelos de hasta 3 metros. El
acuífero Sparta bajo Arkansas, Luisiana, Mississippi, y Tennessee ha
sufrido bajas de hasta 21 metros en algunas áreas. En Baton Rouge,
Luisiana, ha habido un aumento de diez veces en el bombeo de agua
subterránea entre los años treinta y 1970, hundiendo el nivel del agua
subterránea en 60 metros y llevando a la intrusión de agua salada del
Golfo de México a varios acuíferos. Pongamos en contexto la importancia de
los acuíferos de EE.UU.: La exportación agrícola de EE.UU. es calculada en
una cifra récord de 108.500 millones de dólares en 2008 (incluyendo
aproximadamente 63 millones de toneladas de maíz) según el Departamento de
Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
-
México – el conocido ejemplo es el del acuífero de Ciudad de México
(la sección central del área metropolitana ha descendido hasta 8,5 metros,
y a la ciudad podría acabársele el agua en la próxima década), pero un
tercio de toda el agua usada en México proviene de acuíferos. Todas las
cosechas de cereales en México (tales como el trigo de invierno y el
sorgo) dependen de irrigación que usa agua de acuífero. En Guanajuato, un
Estado agrícola, el nivel freático cae más de 2 metros por año. Según
USAID, México está agotando sus reservas de agua subterránea en más de 3
metros por año en muchas de sus principales áreas agrícolas. México está
ubicado a lo largo de las mismas latitudes que el desierto del Sahara; la
mitad del país es tan árida que, en promedio, México tiene menos agua
potable per capita que Egipto y un 60% menos agua que la que tenía hace 50
años.
-
China – China tiene muchos problemas serios de agua y han sido bien
documentados por numerosos analistas. Hace una década, analistas
informaron que el río Amarillo de China pasó de no llegar al mar durante
15 días en 1972 a 226 días en 1997. El río Amarillo suministra agua a un
15% de la tierra agrícola de China y a más de 150 millones de personas; el
río está tan contaminado que se estima que un tercio de las especies de
peces han desaparecido. El agua subterránea es otro problema importante.
Según investigadores, el acuífero Cuaternario de la Llanura del Norte de
China es uno de los mayores sistemas acuíferos del mundo y ocupa amplios
trechos del Río Hai y cuencas de recepción de aguas de los sistemas
fluviales Huai y Amarillo y más allá; pero, como otros acuíferos en el
noreste de China, tiene muchos problemas: (1) la baja del nivel freático
en los acuíferos poco profundos; (2) niveles freáticos en descenso en
acuíferos profundos; (3) intrusión de agua salada y salinización de
acuíferos atribuible a sobrebombeado; y (4) contaminación de acuíferos por
descarte incontrolado e irresponsable de aguas servidas y aguas negras
industriales (Foster et al., Hydrogeology Journal, 2004). Lester Brown y
la mayoría de los analistas de China adoptan una visión extremadamente
sombría de la situación del agua en China – lo que afecta la capacidad de
producción de alimentos de China y su necesidad de importar grandes
cantidades de cereales y otros alimentos del mercado global.
-
India – Como China, India también enfrenta una larga lista de
problemas de agua, que van del suministro y la demanda al acceso y la
calidad. Las cosechas en disminución de India pueden ser atribuibles a
sequías y a la baja de los niveles freáticos. Daniel Pepper escribió un
buen artículo que relaciona la crisis de alimentos de Asia con la falta de
agua y con los millones de agricultores en India que extraen demasiada
agua subterránea: un ejemplo que citó es que en los años setenta, los
agricultores indios tenían sólo 200.000 bombas eléctricas, actualmente
tienen 12 millones de bombas de agua eléctricas y 8 millones de bombas de
agua a diesel. Lester Brown también escribió que [el Estado]
Tamil Nadu tiene
más de 62 millones de habitantes, pero un 95% de los pozos se secan debido
a niveles freáticos en rápido descenso. Adicionalmente, los niveles
freáticos en India están bajando entre 1 y 3 metros por año en algunas
partes; los niveles freáticos en el Punjab, la gran región productora
agrícola de India, bajan 1 metro por año.
-
Bangladesh – los niveles del agua subterránea han bajado casi 3 metros
debido a represas ubicadas aguas arriba y desviaciones del río Ganges.
Bangladesh se ve afectada simultáneamente por el aumento del nivel del
mar, catastróficas inundaciones, y acuíferos en agotamiento – tres
factores que afectan severamente su productividad agrícola (su producción
existente ya es menos que el promedio global y existen preocupaciones de
que su producción de alimentos no sea sostenible ni siquiera al nivel
actual).
El agua es parte integral de una agricultura irrigada altamente
productiva. Sin un suministro adecuado de agua, la producción de cosechas
aumentará en todo el globo. Ante el calentamiento global asociado con el
clima extremo, la agricultura también será adversamente afectada. Esta
semana los precios del maíz llegaron a niveles de precio récord,
estratosféricos, al conocerse las noticias diarias de las catastróficas
inundaciones de Iowa, Illinois, Wisconsin, y en otros sitios a lo largo del
río Mississippi River, y que los agricultores perderán la temporada de
siembra debido a la tierra empapada por las inundaciones.
Hasta ahora ni siquiera hemos comenzado a discutir los serios problemas
de la contaminación del agua de superficie y del agua subterránea, la
privatización de los derechos sobre las aguas, la apropiación de recursos
acuáticos por corporaciones, la infraestructura acuática que se derrumba, la
mala administración del agua por municipalidades en todo el mundo, el
aumento de la inflación global de los productos químicos y los insumos para
el tratamiento del agua potable y de las aguas servidas, la creciente
demanda, y el aumento de la presión sobre las fuentes existentes de agua a
través de crecientes demandas de los consumidores de alimentos intensivos en
su uso de agua (es decir carnes, productos lácteos, huevos), y el
debilitamiento de las regulaciones gubernamentales para tratar la calidad
del agua y el acceso al agua. Al analizar la condición del agua, vemos un
futuro bastante sombrío – de más hambre – para los pobres del mundo.
******
(*)Jo-Shing Yang es autor de “Ecological Planning, Design, and Engineering.
Solving Global Water Crises: New Paradigms in Wastewater and Water Treatment.
Small and On-Site Systems for Community Water Self-Sufficiency and
Sustainability.” Correo electrónico: jsyang@alum.mit.edu