La Cámara de Representantes de EEUU, con mayoría y presidencia demócrata,
logró acuerdo sobre una ley para entregar 162.000 millones de dólares (104,109
millones de euros) en nuevos fondos para las ocupaciones militares en Irak y
Afganistán, que venía solicitando la administración Bush.
Los líderes demócratas y republicanos de la Cámara elogiaron el acuerdo y
dijeron que evitaría el veto que el presidente de EEUU, George W. Bush, amenazó
con imponer sobre algunas de las objeciones que los demócratas habían intentado
agregar a los fondos para la guerra.
Se espera que el pleno de la Cámara debata el acuerdo el jueves. Si pasa la
Cámara, es posible que el Senado lo revise en los próximos días.
Los US$ 162.000 millones para las ocupaciones en Irak y Afganistán
deberían servir a las tropas de combate estadounidenses durante un año, según
estimaciones del Congreso.
La Casa Blanca dijo que Bush puede
apoyar el proyecto de gasto de emergencia, que indicó que incluye 2.650 millones
de dólares (1.703 millones de euros) para fondos de ayuda para futuros
desastres.
Por su parte, el director de presupuesto de la Casa Blanca, Jim Nussle, comentó
que muchas de las preocupaciones del Gobierno habían sido abordadas, incluido el
hecho de que la ley no motive un aumento de impuestos. "Creemos que esto es algo
que el presidente puede apoyar", manifestó.
El acuerdo deja sin efecto una propuesta de los demócratas de la Cámara de
Representantes para imponer cronogramas para el retiro de las tropas de Estados
Unidos desde Irak, que sirvió como su caballito electoral en las parlamentarias
del 2006.
Ahora el debate quedará reservado
para la campaña presidencial entre el demócrata Barack Obama y el republicano
John McCain, que se preparan de lleno para la elección de noviembre.
Obama, quien se opone a la guerra en Irak, dice que apoya el inicio del retiro
de los soldados, en tanto McCain ha dicho que la presencia estadounidense en
Irak podría ser de largo plazo.
El resultado de la elección
presidencial tendrá una gran influencia sobre si el Congreso sigue adelante con
el deseo de los demócratas de fijar una fecha para el retiro de tropas el
próximo año, cuando el nuevo presidente asuma el cargo en enero.