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El presidente Bush y su perro Barney |
George W. Bush, el impulsor
mundial de la "guerra contraterrorista", bajo cuyo mandato se ejecutaron las
invasiones militares de Irak y Afganistán, y que acaba de protagonizar una gira
europea para propulsar acciones más duras contra Irán, acaba de
afirmar a un diario europeo que la retórica empleada durante su primer
mandato le hizo aparecer ante el mundo como un "tipo belicoso".
En una entrevista publicada el miércoles por el diario
The Times, Bush
señala que algunas frases que utilizó en su día como "va por ellos" o atraparlos
"muertos o vivos" hicieron creer a muchos que "no era un hombre de paz".
El primer mandatario de EEUU afirma que fue para él muy doloroso poner a jóvenes
norteamericanos "en peligro", enviándolos al frente, y explica que ha
intentando "reunirse con todas las familias que ha podido" pues se siente
obligado a "consolarlas" en la medida de sus posibilidades y "asegurar que
esas vidas no se perdieron en vano".
En relación con Irak, afirma que no se ha dicho lo suficiente, que "se
intentó explorar una vía diplomática" de resolver el conflicto, motivo por
el cual, afirma, "recurrimos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas".
Según las palabras del presidente, el unilateralismo que marcó su primer mandato
ha sido sustituido por el entusiasmo de un "enérgico multilateralismo".
Durante la entrevista señala que en
lo que le queda de presidencia tratará de llegar a acuerdos sobre distintos
asuntos como el establecimiento de un estado palestino para "dejarle al
próximo presidente ciertas estructuras que le faciliten la tarea".
Sobre su sucesor, quienquiera que sea, Bush afirma que cuando llegue a la Casa
Blanca y "vea qué funciona y qué no al tratar con Irán", terminará siguiendo
la actual política norteamericana hacia ese país.
En relación con lo expresado recientemente por un ministro israelí en el sentido
de que un ataque militar a Irán es "inevitable", afirma: "Hay que seguir
trabajando juntos, sin distraernos. [Los comentarios del ministro] deben
interpretarse en el sentido de que hay que seguir presionando a Irán".
Bush señala que el objetivo en los
últimos meses de su presidencia es dejarle a su sucesor unas estructuras de
diplomacia internacional que permitan resolver el conflicto con Irán.
Al referirse a las promesas del candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack
Obama, de que renegociará o bloqueará ciertos acuerdos internacionales de
comercio, Bush advierte que existe preocupación en el mundo "por el
proteccionismo y nacionalismo económico".
"Los gobernantes reconocen que es el
momento de avanzar en ese tema antes de que el proteccionismo termine anclado en
los sistemas políticos de nuestros países", agregó.
Sobre su negativa a ratificar el protocolo de Kioto, apunta que hay actualmente
un reconocimiento de que los países ricos "tienen que superar la economía basada
en los hidrocarburos", pero insiste en que sin China y la India no es viable
fijarse objetivos vinculantes de reducción de emisiones de CO2.