La Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió que la desaceleración
económica global podría ser más prolongada de lo esperado.
En su informe semestral sobre perspectivas económicas, el "club" de las 30
economías más desarrollades del mundo señaló que la situación empeoró debido al
debilitamiento del mercado inmobiliario, la crisis crediticia global y los altos
precios de las materias primas.
"Nuestro pronóstico es más negativo que hace seis meses", indicó el economista
jefe de la OCDE, Jorgen Elmeskov durante un encuentro del organismo.
Agregó que los elevados costos de los alimentos y el combustible representan una
dilema para los bancos centrales del mundo, ya que dificultan la toma de medidas
adecuadas para lidiar con el problema.
Poco crecimiento
Según las estimaciones de la OCDE, la economía estadounidense prácticamente se
estancará y sólo crecerá un 0,3% en el primer trimestre del año.
Por otra parte, señaló que la caída del dólar estadounidense llevará a un mayor
crecimiento en 2009.
Sin embargo, la OCDE espera que la situación en la zona del euro empeore por las
repercusiones de la crisis crediticia.
En ese sentido espera que la zona euro crezca 1,7% en 2008 y 1,4% en 2009.
El enviado de la BBC al encuentro de la OCDE en su sede de París, Steve
Schifferes, señala que a pesar de sus negativos pronósticos la organización
considera que lo peor de la crisis crediticia global ya habría pasado.
En ese contexto destacó la intervención de los bancos centrales para rescatar a
las entidades Bear Stearns en EE.UU. y Northern Rock en el Reino Unido.
Nuestro corresponsal apunta, sin embargo, que la OCDE también resaltó que en
esos países la falta de disciplina fiscal acorta el espacio para aumentar el
gasto público con el fin de contener la desaceleración.
Más pesimista
En sus pronósticos, la OCDE sugiere que países de los principales mercados
emergentes, como Brasil, India y China, serán los motores más importantes de la
economía mundial en los próximos dos años.
Según la organización, esas economías sólo experimentarán una modesta
desaceleración, a pesar de la caída en la demanda en sus principales mercados de
Occidente.
El director del centro Kiel para la Economía Mundial, Denis Snower, pinta un
cuadro más pesimista.
"Creo que la economía mundial se desacelerará más rápido de lo que pronostica la
OCDE", señaló.
"Puede que ya hayamos visto pasar lo peor de la crisis financiera, pero es
probable que sus efectos sobre la economía mundial sean severos".
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