El ex presidente auguró que si ella no gana la interna, el Partido
Demócrata pierde las elecciones.
Por Ana Baron - Clarín
Los asesores de Obama los llaman el "Bilhillary team". Desde que comenzó la
campaña electoral no hubo un defensor de la candidatura de Hillary más ardiente
ni más activo que su esposo Bill Clinton. Y ahora que la carrera está terminando
y Hillary la está perdiendo, Bill es la única figura de peso del Partido
Demócrata que sigue afirmando que su esposa tiene que seguir peleando hasta el
final.
Este domingo, el ex presidente llegó a predecir que si Hillary no es la
candidata a presidente del partido, los demócratas perderán las elecciones de
noviembre. Y agregó: "Hay gente que está encubriendo este hecho" y que está
empujando y presionando a los superdelegados para que se pronuncien
prematuramente.
"No puedo creerlo& Esto es tan terrible. De acuerdo a todas las evidencias, ella
está ganando la elección general y no él. Nunca he visto algo semejante. Nunca
he visto a un candidato o candidata que sea tratado con tan poco respeto sólo
porque sigue en carrera", dijo explicando que si Hillary gana en Puerto Rico,
como está pronosticado y tiene una buena actuación en Dakota del Sur y en
Montana, Hillary podría terminar la carrera el 3 de junio próximo habiendo
ganado el voto popular".
No sería la primera vez que los Clinton logran revertir a último momento una
situación que les es 100% adversa.
Pero a esta altura del proceso electoral para que ocurra eso sería necesario que
se produzca un milagro o una tragedia.
Es por eso sin duda que cuando Hillary mencionó, la semana pasada en una
conferencia de prensa, el asesinato de Bob Kennedy el 6 de junio de 1968 para
dar un ejemplo de que, en otros años, el proceso de las elecciones primarias se
había prolongado más de lo que en principio deberían terminar este año, sus
declaraciones provocaron el efecto de una verdadera bomba. Fue como si Hillary
estuviese augurando el asesinato de Obama.
De acuerdo a una encuesta, seis de cada diez norteamericanos piensa que Obama
puede ser asesinado.
El Bilhillary team se pasó todo el fin de semana explicado que las declaraciones
habían sido sacadas de contexto. Pero lo cierto es que a medida que pasa el
tiempo la imagen de ambos se esta deteriorando rápidamente. Entonces ¿por qué
persisten con la pelea?
La semana pasada trascendió que Bill estuvo haciendo lobby detrás de la escena
para convencer a los superdelegados que van a votar por Obama que lo hagan a
condición de que Hillary sea la candidata a vicepresidenta.
Obama alimentó, de hecho, nuevos rumores sobre el llamado ¨dream team¨ cuando
recomendó la lectura de "Equipo de rivales, el genio político de Abraham Lincoln"
de la historiadora Doris Kearn Goodman.
Es muy difícil imaginar al Bilhillary, un dúo de tanto peso en la política
norteamericana, volviendo a su hogar, después de la convención demócrata con las
manos vacías. La semana pasada Hillary hizo un paréntesis en su campaña
electoral y estuvo en el Senado. Allí habló en el comité de la fuerzas armadas
en una sala que estaba prácticamente vacía. Según el New York Times esto puso en
evidencia el abismo que existe entre ella y el poder que detenta la cúpula
demócrata en el Senado.
Pese a haber ganado el voto de 17 millones de norteamericanos, si finalmente es
derrotada Hillary deberá volver a un Senado donde en la jerarquía demócrata
ocupa --entre 49 cargos-- el puesto 36. A eso se suma el hecho de que ya hay
muchos senadores que han expresado su apoyo a Obama. Y si bien el ex presidente
ha tenido mucho éxito en su Iniciativa Clinton, no hay duda que esta campaña
dejará cicatrices que serán difícil de curar.