Los
cubanos continúan viviendo bajo una tiranía y su lucha continúa", dijo McCain en
un discurso conmemorativo de la instauración de la República de Cuba el 20 de
mayo de 1902, en el que insistió en que mantendrá el embargo sobre la isla.
Agregó que calificar como "reformas" los pequeños cambios económicos
introducidos por el presidente cubano, Raúl Castro, "suena bastante cínico"
a los "presos políticos que llenan las cárceles cubanas" y a los "millones que
sufren la pobreza y la represión" en la isla.
También prometió que su "administración proporcionará más asistencia moral y
material a los activistas que valientemente desafían al régimen cada día".
Aseguró
que incrementará también su ayuda a las cadenas de Radio y Televisión Martí y
"otros medios para comunicarse directamente con el pueblo cubano". "
"Que
nadie se engañe: Cuba está destinada a ser libre", exclamó el senador por
Arizona. Y se comprometió, si es elegido presidente de EE.UU., a no esperar de
forma pasiva el advenimiento de la libertad y la democracia a Cuba.
Para ello, se opondrá frontalmente a las "aspiraciones del castrismo de dar
refugio a los fugitivos de la justicia de EE.UU. y a los que derribaron una
avioneta civil desarmada", dijo en referencia al derribo en 1996 de dos
avionetas del grupo del exilio cubano Hermanos al Rescate por aviones de la
Fuerza Aérea Cubana.
Aprovechó esta referencia para reclamar a los candidatos demócratas una
posición firme y similar a la suya y atacar a Barack Obama por su "cambios
de criterio" respecto a Cuba.
El
senador Obama, precisó McCain, "ha cambiado ahora su postura y dice que sólo
es partidario de suavizar el embargo a Cuba, no de levantarlo", como
expresaba hace unos años.