Venezuela, en medio de su campaña de control de precios,
renacionalizó a su mayor acerera y está limitando sus exportaciones de esta
aleación. Mientras tanto, Irán ha recortado su impuesto a la importación para
mantener bajos los precios. En Brasil, los fabricantes de electrónicos dicen que
los precios del acero han subido 25%, forzando un alza de entre 4% y 6% en los
precios al consumidor. Los ejecutivos petroleros estadounidenses dicen que los
encarecidos precios del acero amenazan sus proyectos de exploración.
En Turquía, una asociación de constructores anunció que
empezaría hoy una huelga de 15 días en ocho ciudades para forzar a las
siderúrgicas a rebajar los precios, que se han más que duplicado. En Nueva
Delhi, India, un ambicioso proyecto de un puente está parado porque los costos
relacionados con el acero superaron el presupuesto, mientras que las
constructoras han decidido aplazar o frenar la construcción de viviendas para
personas de escasos recursos. Esto ha forzado al gobierno a congelar los precios
del acero durante los próximos tres meses.
Los precios del acero han subido, globalmente, entre 40% y 50%
desde diciembre. Los ejecutivos del sector dicen que todavía no han llegado a su
punto más alto.
Ayer, ArcelorMittal, la mayor acerera del mundo por volumen,
elevó los precios en US$186, un 20%, por tonelada en Europa, diciendo que sus
propios costos (como el mineral de hierro, la energía y el transporte) habían
aumentado. En los últimos meses, el precio del carbón de coque se ha duplicado
debido a la escasez, mientras que el del mineral de hierro ha ganado 71%.
"Aún no hemos visto que los precios lleguen a su punto más
alto. Lo que hemos visto es que los costos siguen subiendo cada mes", dice el
presidente ejecutivo de ArcelorMittal Lakshmi Mittal.
La compañía anunció ayer que sus ganancias netas crecieron 5,4%
a US$2.370 millones en el primer trimestre de 2008, frente a los US$2.225
millones del mismo período del año anterior. Tanto los despachos como las ventas
subieron gracias a que la compañía vendió más acero en los mercados emergentes.
Este pronunciado aumento en los precios es impulsado
fundamentalmente por dos factores. Por una parte están los costos cada vez
mayores de los ingredientes para la producción del acero, como el mineral de
hierro, el carbón de coque y la chatarra. Por otra, el aumento de la demanda
proveniente de China e India.
Pese a que actualmente se encuentran en una posición que les da
el poder para establecer los precios, los productores de acero temen que con el
tiempo, los precios afecten las ventas.
"Habrá un impacto sobre la demanda y eso no será nada bueno
para la industria del acero", dice Aditya Mittal, director financiero de Mittal.
Las siderúrgicas están tomando medidas para reducir sus propios
costos. Cada vez más productores están comprando mineral de hierro y reservas de
carbón para protegerse de los precios más altos de las materias primas. También
están adquiriendo plantas energéticas para mantener bajos los costos de la
electricidad y tratan de colaborar con sus clientes para idear procesos y
productos de acero más baratos. Nippon Steel y otras acereras japonesas
anunciaron este mes que acelerarían sus planes para recortar costos, incluyendo
despidos y el uso de sustitutos del acero más baratos.
La industria acerera, que sigue siendo algo fragmentada frente
a la automotriz o minera, también se está consolidando. Esto podría permitirles
a los productores ser más eficientes y ganar economías de escala que en última
instancia podrían conducir a una mayor estabilidad de precios y menos, pero
mayores, competidores. En los últimos meses, las indias Tata Steel y Essar Steel
han hecho grandes adquisiciones, al igual que la rusa Evraz Group y la sueca
SSAB Svenskt Stal AB. Luego de todos estos acuerdos, las cinco mayores
siderúrgicas del mundo apenas dominan 18% de las reservas mundiales de acero en
comparación con el 35% de las de mineral de hierro.
Hasta que algunos de estos cambios estructurales empiecen a
rendir frutos, los precios seguirán subiendo.
"Creo que los precios del acero seguirán al alza y luego se
estabilizarán a fines del año", pronostica Jim Forbes, del equipo global de
metales de PriceWaterhouseCoopers.
La rápida industrialización de economías emergentes como India,
Medio Oriente, Europa del Este y China, donde el acero es el componente
primordial de acueductos, desagües, puentes, hogares y edificios de oficinas, ha
provocado una escasez mundial de este metal.
En este momento, los productores de acero del mundo generan
casi 1.000 millones de toneladas al año, cantidad que se quedaría corta en un 5%
con la demanda de este año. Los analistas calculan que sólo en Estados Unidos,
Japón y los países de la Unión Europea se necesitarán más de 200 millones de
toneladas adicionales de acero para 2013. Sin embargo, las cifras indican que
sólo habrá disponibles unos 175 millones de toneladas.