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las prensa norteamericana se desató en los últimos días crecientes rumores
acerca de que Obama podría ofrecer a Clinton la vicepresidencia en su
candidatura, para compensar sus carencias a la hora de atraer a los votantes
blancos de clase trabajadora.
Según EFE, los nuevos apoyos suponen
que Obama, que aspira a ser el primer presidente negro de EEUU, supera ya -según
las cuentas de varios medios- a su rival en la cuenta de "superdelegados" que
han expresado su apoyo a uno u otro aspirante, el único apartado donde Clinton
le aventajaba.
Los respaldos representan también un indicio de que Obama se perfila cada vez
más, y a falta de seis primarias, como el candidato de hecho del Partido
Demócrata.
"Si se miran los datos, es el
candidato de hecho", afirmó el sábado en una conferencia organizada por la
revista The New Yorker el congresista Rahm Emanuel, jefe del grupo demócrata en
la Cámara de Representantes y que hasta ahora se ha mantenido neutral entre los
dos aspirantes.
Según The New York Times, Obama cuenta con 266 "superdelegados", mientras
que Clinton tiene el apoyo de 263, de un total de 795.
El apoyo de los "superdelegados", funcionarios y personalidades del partido que
pueden pronunciarse por el aspirante que quieran en la convención de Denver el
próximo agosto, es vital porque ni Clinton ni Obama pueden ya lograr la
nominación sólo con los delegados resultantes de las primarias.
Para lograr la candidatura es
necesario reunir al menos 2.025 delegados. Obama cuenta con 1.854 y
Clinton, con 1.696, según RealClearPolitics.
Las seis primarias que aún quedan por disputar tan sólo aportan 217
delegados en total.
El martes pasado Clinton fue
derrotada por Obama por 14 puntos porcentuales en las primarias de Carolina del
Norte, y sólo pudo imponerse con dos puntos de ventaja en Indiana, donde
las encuestas le auguraban un triunfo cómodo.
Además, su equipo de campaña reveló el miércoles que Bill Clinton le había
prestado 6,4 millones de dólares para hacer frente a los gastos de las
primarias, en un indicio de que la candidatura atraviesa dificultades
económicas.
En febrero pasado la senadora ya había cedido cinco millones de dólares de su
bolsillo.
El 10 de abril, la campaña de Clinton admitió deudas por valor de 10 millones
de dólares, y aunque pudo recaudar esa misma cantidad en un sólo día tras su
clara victoria en Pensilvania, es posible que los "números rojos" hayan
aumentado durante la carrera hacia las primarias en Indiana y Carolina del
Norte.
Varios analistas apuntan que pueden ser precisamente los problemas económicos
los que obliguen a la senadora a poner fin a sus aspiraciones.
Su director de campaña, Terry McAuliffe, indicó ayer que su candidata concluirá
sus esfuerzos poco después del 3 de junio, cuando se celebran las últimas
primarias, si para entonces no ha conseguido el respaldo de los
"superdelegados".
Los dos candidatos tenían previsto participar el sábado en actos electorales en
Oregón, y Clinton iba a desplazarse también a un mitin en Kentucky.
Ambos estados celebrarán sus primarias el 20 de mayo y la senadora por Nueva
York es favorita en Kentucky, mientras que las encuestas apuntan a una ventaja
de Obama en Oregón.