Tras dos duras semanas, Barack Obama llega a las elecciones en Indiana y
Carolina del Norte contra las cuerdas y por primera vez desde que se inicio el
proceso de primarias los analistas hablan del día clave para el senador de
Illinois, mientras que aseguran que Hillary Clinton saldrá bien parada con tan
sólo ganar uno de los dos estados.
Por Lourdes Heredia - BBC Mundo
El gran obstáculo que tiene aún que superar Obama es el escándalo Wright.
Según los sondeos publicados unas horas antes de que abran las urnas el martes,
las declaraciones de su ex pastor Jeremiah Wright pueden haberlo afectado más de
lo que se esperaba en un principio.
A la defensiva
"Wright es como un fantasma para el candidato. Por lo menos aquí en Indiana
se notó como Obama se mantuvo a la defensiva y la dinámica fue distinta, casi no
tuvo tiempo de mostrar la cara positiva de su campaña", explicó Matthew Tully,
analista político del Indianapolis Star.
El analista explica que en lugar de lanzar puños, tuvo que dedicarse a
defenderse de ellos.
Obama todavía lidera en la cuenta de delegados, pero la percepción de su
candidatura y fortaleza están en juego este martes.
Entre ambos estados, se juega un total de 187 delegados, lo que no sería
suficiente para que ninguno de ellos, ni Obama, ni Clinton, puedan llegar al
número mágico de 2025 necesarios para ganar la nominación.
Es por eso que los superdelegados -- los poderosos del partido que aún no han
votado-- tendrán que decidir quién es el ganador.
En este sentido Obama tiene que convencer a esos "superdelegados" de que él
es el mejor candidato para vencer al candidato republicano John McCain.
Si llegara a ganar los dos estados, entonces su misión sería más sencilla y
podría obtener la fortaleza como para darle el golpe de gracia a Hillary. Pero
es poco probable que lo logre.
"Si Obama gana aquí será un mensaje importante para los superdelegados. Si
gana Clinton y Obama gana Carolina del Norte el camino sigue igual. Seguiremos
peleando", señaló Tully.
En la actualidad, Obama aventaja a Clinton en número de delegados con 1,742,
versus 1,607. Pero según datos de RealClearPolitics.com, Clinton le aventaja en
superdelegados con 269 frente a 252.
Además, nada está escrito sobre piedra y si los poderosos del partido piensan
que Obama no puede atraer al voto obrero blanco -- que en otros estados a
beneficiado a la ex primera dama-- podrían terminar por dar su apoyo a la
senadora de Nueva York.
Los blancos de Indiana
En Indiana, que es un estado con un 86 por ciento de población blanca, ese es
el principal reto de Obama. ¿Logrará obtener el apoyo del voto blanco obrero?
"Claro que sí!", le dijo a la BBC Jennifer, una voluntaria que ha estado
trabajando en la campaña y que prefiere no dar su apellido porque dijo que
estaba enferma en su trabajo para poder tener tiempo para tocar puertas.
"A mi me ha tocado tanto su mensaje que decidí dejar todo y trabajar por un
futuro mejor para todos nosotros. Es hora de un cambio", señaló esta joven de 31
años.
Para Cindy Walles, quién ha estado de voluntaria por la campaña de Hillary,
la segura vencedora en este estado será la senadora.
"No se trata de raza. Tampoco se trata de si Hillary es mujer. Se trata de
tener a un presidente que sepa qué hacer para mejorar el día a día. Se trata de
encontrar a alguien que entienda la importancia de que todos tengamos derecho a
la salud", dijo esta mujer de 60 años a BBC Mundo.
Era difícil imaginar tal nivel de pasión en este estado que ha votado por un
presidente republicano desde 1964.
Nuevos votantes
Los demócratas aseguran que, gane quien gane, el entusiasmo de los nuevos
votantes será un factor importante para noviembre, aunque todavía hay que ver si
la pasión se transforma en votos.
Según las encuestas, existe un empate técnico entre Hillary y Obama, con una
pequeña ventaja de la senadora. Los analistas recalcan que todo dependerá de la
participación en las urnas.
"Todo puede pasar. Hay patrones de votación, sabemos que los jóvenes apoyan a
Obama mientras que la gente mayor prefiere a Hillary, pero la excepción hace la
regla y todo dependerá de cuánta gente decida votar", explicó a la BBC el
portavoz del partido demócrata en Indiana Thomas Cook.
La misma situación se vive en Carolina del Norte, donde el 22% de los
votantes es afroamericano, por lo que las encuestas le dan una ventaja a Obama
de 8 puntos.
De todos modos los esfuerzos de la campaña de Clinton, que han cruzado el
estado en busca de votos, no fueron en balde y en la última semana logró
recortar esa diferencia.
Por eso, ante una lucha tan cerrada, los líderes demócratas esperan con
ansiedad los resultados. Saben que muchas de sus decisiones tendrán que tomar en
cuenta los resultados aunque, por ahora, todo puede pasar.