Kjell Aleklett, presidente de Aspo International organizacion dedicada a estudiar los ciclos de
producción petrolera,dice que durante los últimos 50 años el planeta tuvo una correlación positiva
entre la disponibilidad de petróleo y su crecimiento. Pero si la producción declina, es probable una
recesión global.
Por Silvia Naishtat - Clarín
En 2002, la International Energy Agency y el Department of Energy de
EE.UU. proyectaban el precio del barril de petróleo entre US$ 22 y 27 en 2020.
Imaginaban varios años de petróleo barato.
Pero la realidad destruyó sus
cálculos con el crudo rozando hoy los US$ 114 y los pronósticos pasaron del
dulce optimismo al pesimismo dramático.
Kjell Aleklett, con partida de nacimiento en Estocolmo, preside Aspo
International dedicada a estudiar los ciclos de producción petrolera. Aspo
acaba de establecer una filial en la Argentina.
Consultado telefónicamente por
Clarín, Aleklett fue contundente: "La crisis es peor de lo que imaginamos.
No
existen posibilidades de incrementar la producción mundial por encima de los
85 millones de barriles por día".
Aleklett dice que durante los últimos 50
años el planeta tuvo una correlación positiva entre la disponibilidad de
petróleo y su crecimiento.
Pero si la producción declina, es probable una
recesión global.
Aleklett desarrolló el concepto de Peak Oil que es como se llama al
problema del pico en la producción petrolera.
Según su visión, una vez que se
alcanza el punto máximo, se ingresa en una meseta y luego comienza a caer.
El
cenit petrolero no significa el agotamiento del petróleo, aunque sí el fin del
petróleo barato.
De acuerdo a las investigaciones de Aspo International, lo que se ha
descubierto hasta el momento es el petróleo que se encuentra en tierra, con
mayor presión, más liviano, sin mucho azufre y por lo tanto fácil de extraer y
refinar.
El petróleo que queda es off shore, de menor calidad, en yacimientos
más pequeños y requiere más dinero para extraerlo.
En los últimos 30 años el
mundo ha encontrado menos petróleo del que ha consumido.
El descubrimiento de
nuevos yacimientos alcanzó su punto máximo en 1964.
Se calcula que cerca de 50
regiones, entre las que figura EE.UU., el Mar del Norte y hasta la Argentina,
ya alcanzaron la cima y, por lo tanto, producirán cada vez menos petróleo.
¿Qué nos espera?
Aleklett razona que pronto se gastará el equivalente a un
barril de petróleo para extraer otro barril.