La Corte Suprema de Estados Unidos avaló la
constitucionalidad de una ley que obliga a los votantes del estado
de Indiana a identificarse, al emitir el sufragio, con un documento
que contenga su foto, como la licencia de conducir o el pasaporte.
Por Jim Lobe - IPS
Organizaciones de libertades civiles y el opositor
Partido Demócrata advirtieron que esa exigencia impediría a decenas
de miles de votantes, pobres o miembros de minorías raciales,
participar en las elecciones presidenciales de noviembre.
En Estados Unidos no es obligatorio tener un documento de identidad,
práctica común en muchos países.
En jornadas electorales, es habitual que los ciudadanos se
identifiquen en las mesas de votación con su credencial del seguro
social, una factura de servicios a su nombre o un resumen de cuenta
bancaria.
El Congreso legislativo del estado de Indiana aprobó una ley que
exige la presentación en la mesa de votación de un documento emitido
por las autoridades y que contenga una foto del sufragante, como el
pasaporte o la licencia de conducir.
Las demandas judiciales contra esa norma llegaron a su fin el lunes,
cuando seis de los nueve miembros de la Corte Suprema dictaminaron
que los derechos de los votantes y la Constitución no resultaban
violados, tal como habían señalado organizaciones cívicas y la
oposición demócrata. El juez John Paul Stevens escribió en el fallo
de la mayoría que el estado de Indiana tiene "un interés válido" en
la prevención del fraude electoral.
Según las evidencias presentadas en el caso, "no podemos concluir
que se imponga una excesiva carga de requerimientos a ninguna clase
de votantes", anotó el miembro de la Corte Suprema.
La ley contó en 2005 con el voto de la mayoría del gobernante
Partido Republicano en la legislatura de Indiana, y fue ratificada
por el Poder Ejecutivo de ese estado, encabezado por el también
republicano Mitch Daniels.
Pero Stevens señaló que "si el interés partidario fue lo que motivó
el voto de los legisladores, esto no invalida las otras
justificaciones que llevaron a la sanción de la ley".
En cambio, el juez David Souter destacó, al expresar la opinión de
la minoría de la Corte, que "esta ley amenaza con imponer una carga
no menor sobre el derecho al sufragio de decenas de miles de
ciudadanos".
Según Souter, "un porcentaje significativo de ellos se verían
desalentados o impedidos de votar".
El dictamen de la minoría de la Corte también señala que el estado
de Indiana no ofreció evidencias sobre el riesgo de fraude electoral
que la ley pretende evitar.
La oposición demócrata cuestionó el fallo.
Según la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, la
sentencia "plantea obstáculos al derecho fundamental de participar
en el proceso electoral de ciudadanos estadounidenses, especialmente
los pobres, las personas mayores y los discapacitados".
Los republicanos argumentan que el fraude electoral es un problema
significativo en muchos estados, mientras los demócratas consideran
que el oficialismo emplea las leyes de identificación de votantes
para alejar de las urnas a los pobres, las minorías raciales y los
ancianos que, en general, votan al partido opositor.
"¿Cómo afecta esta decisión de la Corte a la dirección tomada por el
país en materia de derechos electorales?", se preguntó Maude Hurd,
presidenta de Acorn, organización de lucha contra la pobreza que
ayudó a 1,8 millones de personas a registrarse para votar. El
sufragio en Estados Unidos es voluntario.
"Parece que estamos listos para dejar atrás los avances de los
derechos civiles, que aseguraron que todos los ciudadanos tuvieran
voz en el proceso electoral, y volver a reglas que hacen del
sufragio una práctica más sencilla para algunos grupos que para
otros", afirmó.
Según Justin Levitt, de la Facultad de Derecho de la Universidad de
Nueva York, una serie de estudios han demostrado que entre 10 y 13
por ciento de las personas en condiciones de votar en Indiana
carecen del tipo de documento exigido por la ley para concurrir a
las urnas.
Ese porcentaje se incrementa en el caso de los afroestadounidenses a
18 por ciento y a 20 por ciento en el grupo de potenciales votantes
de entre 18 y 34 años de edad, la mayoría de los cuales, según los
sondeos, prefieren al Partido Demócrata.
Un estudio difundido este lunes por el no gubernamental Centro de
Investigaciones Pew reveló que 58 por ciento de los jóvenes entre 18
y 29 años encuestados se identifican con el Partido Demócrata,
frente a 33 por ciento que prefieren a los republicanos.
"Hay millones de potenciales electores que carecen del tipo de
identificación personal que exige la ley: personas mayores que no
conducen automóviles, estudiantes, pobres… y todos ellos tienen
derecho a votar", dijo Kathryn Kolbert, presidenta de la
organización de libertades civiles PAWF. "Intentan limitar la
participación electoral", sentenció.
En general, considerando que el sufragio es voluntario, un aumento
en la concurrencia a las urnas favorece a los demócratas, pues los
grupos más vulnerables y las minorías raciales, que son los que
muestran la menor tendencia a participar en elecciones, prefieren a
ese partido.
Royal Masset, ex director político del Partido Republicano en el
estado de Texas, declaró a la prensa que la exigencia de un
documento que contenga una foto del titular, como lo exige la ley,
podría reducir suficientemente los votos al Demócrata como para
sumarle tres puntos porcentuales positivos a la diferencia de los
republicanos.
Indiana es uno de los más de 20 estados que aprobaron leyes
restrictivas de identificación de votantes. Junto con Florida y
Georgia, estableció las disposiciones más estrictas.
Levitt señaló que tres jueces de la Corte Suprema, entre los seis
que avalaron la ley de Indiana, dejaron abierta la posibilidad de
cambiar su decisión si llega a sus manos el caso de un solo votante
que se vea efectivamente impedido de sufragar a causa de las
exigencias que se plantean para establecer su identidad.
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