El Consejo de Seguridad de
la ONU adoptó el viernes por unanimidad una resolución que insta a los países a
intensificar las medidas sobre el cumplimiento de la prohibición de proporcionar
armas nucleares, químicas y biológicas a grupos terroristas.
Con esa decisión, el Consejo de Seguridad, máximo órgano de Naciones Unidas,
permite que se ponga en práctica una resolución de 2004 que pedía a todos los
países miembros de la organización la adopción de leyes para evitar que los
llamados "grupos irregulares" pudieran tener acceso a ese tipo de
armamento.
El texto adoptado cierra un vacío legal que hacía que no hubiera un instrumento
legal para prevenir ese tipo de situaciones, e introduce la presentación
semestral por parte de cada país de un informe para evaluar el grado de
cumplimiento de esa decisión.
Asimismo, insta a los países que
todavía no han presentado ese documento a que lo hagan cuanto antes.
Ahora se requiere a los 192 países miembros de la ONU que incorporen a sus
legislaciones los instrumentos que imposibiliten a esos grupos terroristas a
fabricar, comprar o traficar con armas químicas o biológicas, así como los
materiales que las componen.
La decisión de los quince países que componen el Consejo de Seguridad de la ONU
amplía también hasta el 25 de abril de 2011 el mandato del comité encargado de
analizar este asunto.
"Creo que ahora está más equilibrado de lo que estaba antes", señaló al
respecto el presidente de turno del Consejo y embajador de Sudáfrica, Dumisani
Kumalo.
Sin embargo, la adopción de esta resolución ha sido recibida de forma desigual
entre países desarrollados y en desarrollo, pues éstos últimos consideran que
poner en marcha ese texto puede resultar una carga cuando los gobiernos están
preocupados en cómo alimentar y proporcionar cobertura sanitaria a sus
poblaciones.
Kumalo, al término de esa reunión, consideró satisfactorio que los países
"cooperen para combatir las redes que están contribuyendo a la proliferación de
armas nucleares, pero por desgracia esta resolución obliga a los países a
producir uno y otro informe".
"A muchos países, hablo por los africanos, nos requiere crear estructuras y
mecanismos, y eso cuesta mucho", agregó el diplomático.
Consideró que la dificultad surge
cuando "se es un país en desarrollo y no has visto nunca un arma de destrucción
masiva y tienes que elegir entre crear una estructura o alimentar a tu gente...
Al final eso cuesta dinero".