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(IAR Noticias)
25-Abril-08
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Tranquilo, Obama lee los diarios en viaje a Kentucky |
Aunque triunfó en Pennsylvania, Obama, su rival, tiene mayoría de votos
y más delegados.
Por Ana Baron - corresponsal
en Washington, Clarín
La victoria que obtuvo Hillary Clinton en Pennsylvania fue decisiva para
seguir en carrera, pero no le asegura la nominación de su partido. El
camino que le queda por recorrer sigue siendo tremendamente difícil.
Su rival, Barack Obama, todavía tiene más delegados que ella y cuenta con la
mayoría del voto popular. "No pensamos que la estructura de la carrera ha
cambiado", concluyó ayer uno de los asesores de Obama, David Plouffle, durante
una teleconferencia de la que participó esta corresponsal. Más aún, todos los
especialistas pronostican que Obama mantendrá esta ventaja hasta el final del
proceso de las internas, ya que los sondeos de opinión indican que puede ganar
los dos próximos estados importantes, Indiana y Carolina del Norte. En ese
contexto, a los superdelegados, que son lo que van a decidir la elección, les
resultará muy difícil inclinarse por Hillary.
Si bien es cierto que tras su victoria en Pennsylvania Hillary logró recaudar
tres millones de dólares en menos de 24 horas, su campaña está casi en
bancarrota, mientras que en la de Obama el dinero fluye sin límites porque
proviene fundamentalmente de pequeños donantes.
Hillary aprovechó ayer las entrevistas que le hicieron por su victoria en todas
las principales cadenas para pedir donaciones y publicitar su sitio en Internet,
pero no podrá hacer lo mismo todos los días.
Hillary tiene a su favor, sin embargo, las vulnerabilidades de su rival.
Obama no ha logrado ganar las elecciones en ninguno de los estados grandes y
su derrota en Pennsylvania puso en evidencia los problemas que tiene para lograr
el apoyo de los trabajadores blancos, un sector que será clave en la elección
general contra el republicano John McCain. Sin duda, los superdelegados tendrán
en cuenta ese dato.
"El senador Obama tuvo todas las oportunidades de salir y demostrar que puede
ganar un estado industrial. El hecho de que Hillary no sólo logró mantener su
base electoral sino que la expandió nos da un ímpetu frente a las elecciones de
Indiana y Carolina del Norte", dijo uno de los estrategas de la ex primera dama,
Geoff Gartin.
Además, Hillary espera que Obama siga cometiendo errores como el de Pennsylvania,
cuando dijo que debido a la crisis económica los habitantes de los pequeños
pueblos están "amargados", "frustrados" y por eso se aferran a la religión y a
sus armas.
Fue a partir de esas declaraciones que los indecisos comenzaron a volcarse hacia
Hillary. Obama perdió con esas palabras todas las posibilidades que tenía, no de
triunfar en la elección, pero sí de evitar que Hillary le ganara por diez
puntos.
El gran vencedor de esta elección en realidad no fue Hillary. Fue el candidato
republicano, John McCain. Cuanto más larga sea la pelea entre Hillary y Obama,
más desgastado llegará el que logre la nominación del partido a las elecciones
generales. Además, todo indica que McCain prefiere competir contra Hillary y no
contra Obama. De hecho, el Partido Republicano tiene planeado difundir un corto
publicitario en contra de Obama en la televisión de Carolina del Norte, que
vuelve a mostrar al pastor de Obama, Jeremiah Wright, maldiciendo a Estados
Unidos.
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