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Barack Obama
aspira a ser el primer presidente negro de Estados Unidos.
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Al tergiversar
polémicos dichos del ex pastor del senador Barack Obama, los grandes
medios de prensa de Estados Unidos demostraron su falta de
conocimientos sobre las iglesias cristianas con feligresía
mayoritariamente negra.
Por William Fisher - IPS
Expertos en medios de comunicación atribuyen las
versiones periodísticas sobre sermones del reverendo Jeremiah Wright
a la intención de castigar a Obama, aspirante del Partido Demócrata
a la presidencia, mediante el recurso de "culpa por asociación"
El reverendo Wright, un ex infante de Marina que condujo la iglesia
a la que pertenece Obama, la Trinity United Church of Christ, en el
sur de Chicago, ofició en el casamiento del senador demócrata y el
bautismo de sus hijas.
Pasajes de sermones de Wright se reprodujeron millones de veces en
la televisión y en Internet, y así las cuestiones raciales y
religiosas se acercaron al centro de atención de la campaña
electoral de Obama.
Los comentarios de Wright alentaron al legislador demócrata a
pronunciar un inusual discurso sobre la relación entre comunidades
étnicas estadounidenses. Fue la primera vez en décadas que un
aspirante a la presidencia abordado la cuestión en público.
En su discurso, Obama dijo rechazar las declaraciones más
incendiarias de Wright, pero no renegó de su pastor.
En uno de los sermones más divulgados, el clérigo dijo: "El gobierno
les da (a los negros estadounidenses) las drogas, construye
prisiones más grandes (…) y luego quiere que nosotros cantemos 'Dios
bendiga a Estados Unidos'."
"No, no, no. Dios maldiga a Estados Unidos, eso está en la Biblia
por matar a personas inocentes. Dios maldiga a Estados Unidos por
tratar a nuestros ciudadanos como menos que humanos. Dios maldiga a
Estados Unidos por actuar como si fuera Dios y supremo", añadió.
"Hemos apoyado el terrorismo de estado contra los palestinos y los
negros sudafricanos y ahora (luego del 11 de septiembre de 2001)
estamos indignados porque lo que hicimos en el exterior es traído de
regreso a nuestra propia casa. Estados Unidos está pagando las
consecuencias" de sus acciones, afirmó.
El ministro presbiterano George Hunsinger, de la Universidad de
Princeton, consideró que la prensa tergiversó los dichos de Wright.
"¿Es justo sacar de contexto los comentarios de un ministro, sin
importar cuán provocativas o desacertadas sean, y transmitirlas sin
cesar, como si fueran lo único que el ministro jamás haya dicho o
creído? ¿A qué propósitos sirve esta clase de propaganda?", se
preguntó, consultado por IPS.
Pero Hunsinger también cuestionó que se pretenda culpar a Obama por
los sermones de Wright. "¿Acaso es realmente justo difamar a un
candidato con 'culpa por asociación'? ¿Alguien cree realmente que
tácticas como ésta pertenecen a una democracia que funciona bien?
¿Qué clase de medios sucumben a estas tácticas?"
Otro destacado líder religioso, el reverendo Martin Marty, de la
Divinity School de la Universidad de Chicago, dijo que "algunos
indefendibles comentarios de Wright que ahora han sido empujados a
nuestra conciencia no deberían ser excusados, y no fueron excusados
por Obama".
Pero, agregó, "las cuatro 's' de las que se acusa a Wright
--segregación, separatismo, sectarismo y superioridad-- no se
sostienen", señaló.
Marty agregó que la iglesia que conduce Wright "ha hecho denodados
esfuerzos por ayudar a los cristianos negros a sobrellevar la
vergüenza a la que estuvieron sometidos tanto tiempo. La gente no
sale del templo ávida de dar palizas a personas blancas".
Marjorie Cohn, presidenta del Sindicato Nacional de Abogados, dijo a
IPS que "los comentarios de Wright fueron sacados de contexto para
hacer parecer que justificaba los ataques del 11 de septiembre y
que, por lo tanto, fue poco patriótico".
"Pero si se escucha el sermón completo, se nota que caracteriza los
atentados como efecto imprevisto de una feroz política exterior de
Estados Unidos", agregó Cohn, cuyo sindicato se fundó en 1937 como
alternativa al Colegio de Abogados Estadounidenses que, entonces, no
aceptaba negros entre sus miembros.
"Los canales de noticias de cable transmitieron los fragmentos
sonoros una y otra vez, tergiversando su significado real. Pero el
fin de semana, cuando hubo menos noticias, CNN transmitió completo
uno de los sermones de Wright, lo que fue útil", agregó Cohn.
En su discurso del 18 de marzo, Obama llamó al país a iniciar un
diálogo nacional sobre asuntos raciales.
Cohn dijo a IPS que ese debate ya está en proceso "en los medios
corporativos y en Internet entre organizaciones de la sociedad
civil. Hay mucho de qué hablar. Esto continuará, y debe continuar,
por mucho tiempo. Tenemos un largo camino que recorrer en la
superación del racismo".
No obstante, Cohn duda que el gobierno de George W. Bush trate de
alentar el debate.
"Al gobierno de Bush le gusta endulzar y dar vuelta los grandes
problemas, como crisis económica y la guerra en Iraq. Al alentar un
debate nacional sobre el racismo institucional, el gobierno estaría
admitiendo sus propias deficiencias. Eso no ocurrirá", agregó.
Según las encuestas, la controversia por los sermones de Wright no
perjudicó a Obama en su carrera por la candidatura demócrata con la
senadora Hillary Rodham Clinton.
Pero Harold Ickes, asesor de Clinton, declaró a la prensa que su
campaña apelaría al caso como modo de persuadir a los superdelegados
(miembros de la Convención demócrata no elegidos en elecciones
primarias ni en asambleas, sino por su posición prominente en el
partido) de que Obama no es elegible.
Mientras, teólogos expresaron su apoyo a Wright en una conferencia
sobre "El estado de la iglesia negra" celebrada este mes en el
meridional estado de Texas.
"El grado en que la iglesia negra todavía es mal comprendida y
rutinariamente caricaturizada en la cultura popular estadounidense
está sumamente claro", dijo Stacey Floyd-Thomas, profesora de ética
de la Universidad Cristiana de Texas.
"Wright es culpable, si lo es de algo, de amar a Estados Unidos lo
suficiente como para decirle la verdad. Los patriotas y los profetas
a menudo son llamados a decir palabras duras a su nación, no desde
un lugar de odio, como algunos sugieren, sino desde un lugar
apasionado de amor profundo", añadió.
Las críticas de los clérigos de derecha fueron silenciadas o
directamente no existieron.
Por ejemplo, Mike Huckabee, ministro bautista y ex candidato a la
nominación presidencial republicana, dijo: "Ingresé a la política
porque sabía que el gobierno no tenía las respuestas reales, que
radican en aceptar a Jesucristo en nuestras vidas… Espero que
respondamos al llamado y hagamos que esta nación vuelva por Cristo".
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