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Manifestación IVAW (Organización Veteranos de
Irak Contra la Guerra) |
Veteranos de guerra
estadounidenses que participaron de un encuentro para compartir
experiencias en combate vuelven ahora a sus comunidades con la
misión avivar la oposición al conflicto en Irak desde filas
castrenses.
Por Aaron Glantz (*) - IPS
La organización Veteranos de Iraq Contra la Guerra
convocó la reunión "Winter Soldier" ("Soldado de Invierno"), cuya
denominación alude a una frase escrita en 1776 por Thomas Paine,
héroe de la independencia estadounidense.
El término fue usado por primera vez en un sentido pacifista en 1971
por veteranos de la guerra de Vietnam (1964-1975) unidos para
denunciar públicamente y ante las autoridades los abusos y crímenes
cometidos por las tropas estadounidenses en ese país asiático.
El propósito del encuentro fue demostrar que conocidas violaciones a
los derechos humanos perpetradas por el ejército estadounidense,
como el escándalo de la prisión de Abu Ghraib y la masacre de una
familia entera en la ciudad iraquí de Haditha, no son hechos
aislados cometidos por "unas pocas manzanas podridas", como alegan
muchos políticos y militares.
Por el contrario, esos episodios forman parte de un patrón que
muestra la "cada vez más sangrienta ocupación".
"Tenemos el poder de traer a casa a los soldados cuando tiran las
armas y se niegan a combatir", señaló Phil Aliff, un veterano dado
de baja hace poco que ayudó con la organización de la primera
sección de activos en la base de Fort Drum, en el norte del oriental
estado de Nueva York.
Aliff fundó esa sección tras servir un año en Iraq, de agosto de
2005 a julio de 2006. La misión incluyó un periodo en Abu Ghraib y
en la ciudad iraquí de Faluya, una de las zonas más peligrosas de
ese país para los soldados estadounidenses.
Participó en unos 300 patrullajes durante los cuales fueron
alcanzados por numerosas bombas que desmoralizaron totalmente a la
unidad y la llevó a buscar estrategias para evitar el combate.
En abril de 2007, tras regresar de Iraq, Aliff comenzó a tener
conversaciones con otros soldados de Fort Drum contrarios a la
guerra. Se negó a un segundo despliegue en ese país alegando
trastornos de estrés postraumático de su primera misión y comenzó a
organizar a los compañeros de la base.
"En vez de acudir a la prensa para conseguir miembros, empezamos a
hacer reuniones semanales cara a cara como forma de actuar con
transparencia respecto de la cadena de mando", explicó. "Teníamos
dos tareas esenciales: educar a los soldados y obtener logros para
ellos. Y logramos victorias".
Uno de sus miembros, Eugene Cherry, fue dado de baja sin corte
marcial pese a haber estado 16 meses ausente sin permiso tras
negarse a recibir tratamiento por trastornos de estrés
postraumático.
Otros veteranos señalaron que los soldados que quieran oponerse a la
guerra desde filas del ejército no tienen por qué romper normas del
Pentágono, sede del Departamento (ministerio) de Defensa.
Garret Rappenhagen, ex francotirador del ejército asignado a Baquba,
cerca de la frontera con Irán de 2004 a 2005 ayudó a crear un blog
llamado Fight to Survive (Lucha por sobrevivir), que él y otros
soldados con similares ideas pusieron en Internet para difundir sus
experiencias.
"Cuando estás en el ejército eres un ciudadano soldado", señaló
Rappenhagen. "Mantienes tus derechos como ciudadano y puedes hacer
uso de ellos".
"Sería una vergüenza si el goce de la primera enmienda (libertad de
expresión) fuera antipatriótico", contesta el ex francotirador a sus
críticos.
El llamado a la resistencia de soldados estadounidenses crece a
espaldas de los grandes medios de comunicación de este país que
mantienen un silencio rotundo al respecto.
En la reunión realizada del 13 al 16 de este mes, pocos días antes
del quinto aniversario de la invasión a Iraq, el 20 de marzo de
2003, en Silver Spring, en el oriental estado de Maryland, y a menos
de 16 kilómetros de la Casa Blanca, las experiencias de cientos de
veteranos de las guerras de Afganistán e Iraq casi no figuraron en
la prensa.
Sólo salió un pequeño artículo publicado en la sección para el tren
subterráneo de The Washington Post. Pero The New York Times y los
canales de televisión locales CNN, ABC, NBC y CBS ignoraron el
encuentro por completo.
Cinco años después del comienzo de la guerra de Iraq, Estados Unidos
está de vuelta en el punto de partida en términos de cobertura
periodística.
Un estudio del Centro de Investigaciones Pew divulgado la semana
pasada mostró que sólo 28 por ciento de los encuestados respondieron
correctamente a la pregunta de cuántos soldados estadounidenses
habían muerto en Iraq, 4.000.
La mayoría creía que habían muerto cerca de 2.000 o 3.000 efectivos.
La cobertura general disminuyó de un promedio de 15 por ciento de
artículos dedicados a la guerra en julio de 2007 a tan sólo tres por
ciento en febrero de este año, según la misma encuesta.
Pero otro estudio divulgado el miércoles por The Wall Street Journal
y el canal de noticias NBC señala que 53 por ciento de los
encuestados creen que el objetivo de Estados Unidos de triunfar en
Iraq es imposible de alcanzar.
Muchos miembros de Veteranos de Iraq contra la Guerra ven un
paralelismo entre el resultado de esas encuestas y la historia de la
resistencia de los soldados estadounidenses durante la guerra de
Vietnam (1964-1975).
Cuando los veteranos de Vietnam comenzaron con la iniciativa fueron
ignorados por los principales medios de prensa. Pero eso no los
desalentó pues se difundió boca a boca que se creaba una resistencia
a la guerra en filas del ejército.
Para los veteranos de Iraq, ese canal de propagación es mucho más
importante que una gran cobertura mediática y la presión sobre el
Capitol Hill, sede del Congreso legislativo estadounidense.
"Quizá seamos menos que los veteranos de Vietnam", señaló
Rappenhagen, "pero cuando ellos organizaron su Soldado de Invierno
en 1971, lo hicieron tres años después de la Ofensiva de Tet. Con
suerte, con este encuentro podamos terminar la guerra antes de una
batalla similar en Iraq".
La Ofensiva de Tet fue un ataque lanzado por Vietnam del Norte en
1968 que resultó en un triunfo militar rotundo para Estados Unidos y
Vietnam del Sur, pero con consecuencias políticas nefastas para sus
intereses.
La opinión pública tomó conciencia de que Washington mentía al
sostener que el Vietcong no podía lanzar un ataque de esas
características.
El hecho cambió el curso posterior de la guerra.
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(*) El corresponsal de IPS Aaron Glantz participó en la cobertura de
Winter Soldier 2008 de la emisora Pacifica Radio. Pude escuchar el
audio y encontrar imágenes del encuentro en el sitio de Internet
www.warcomeshome.org.