El departamento de Estado informó la noche del jueves haber echado a dos
empleados y sancionado a un tercero acusados de haber accedido sin autorización
a los archivos de pasaporte de Barack Obama.
Oficiales estadounidenses informaron que la secretaria de Estado Condoleezza
Rice llamó por teléfono el viernes a los tres candidatos para disculparse por
los incidentes, a los que calificó de vergonzosos.
Obama, el primero en enterarse de los abusos, y McCain, que estaba en el
exterior, exigieron una investigación completa de los incidentes.
Rice aseguró que habló con Obama y le dijo que "lamentaba" que sus archivos
de pasaporte hayan sido examinados en tres oportunidades sin autorización de
funcionarios gubernamentales.
"Le dije que lo lamentaba. Y le dije que yo me hubiera enojado mucho si me
enteraba de que alguien hubiese mirado en mis archivos de pasaporte", declaró la
jefa de la diplomacia después de que el departamento de Estado anunciara que
inició una investigación sobre ese incidente.
Hillary Clinton también fue advertida por Rice que la documentación de
archivo de su pasaporte fue examinada ilegalmente en 2007, según anunciaron el
viernes fuentes del entorno de la senadora.
"Esta mañana la secretaria de Estado Condoleezza Rice contactó a Clinton para
informarle que el archivo de su pasaporte fue examinado ilegalmente en 2007",
indicó un comunicado difundido por el servicio de prensa de Clinton en el
Senado.
"En el caso del senador McCain, detectamos un poco antes este año (que) una
de las personas que accedió a los archivos de pasaporte del senador Obama
también accedió a los archivos del senador McCain", dijo el portavoz del
departamento de Estado, Sean McCormack, quien confirmó que los archivos de
Clinton también fueron examinados.
Durante una visita a París, donde se reunió con el presidente francés,
Nicolas Sarkozy, McCain expresó: "Si la privacidad de alguien es violada, ese
alguien merece una disculpa y una investigación completa y estoy seguro de que
eso sucederá".
El senador McCain expresó esto justo antes de que el departamento de Estado
anunciara que sus archivos también habían sido examinados.
La campaña de Obama acusó a la administración republicana del presidente
George W. Bush de una invasión "escandalosa" de la privacidad con fines
políticos.
El senador demócrata por Illinois, que se encuentra en una ceñida competencia
con Clinton por la investidura del partido, publicó una áspera declaración
reprendiendo a la administración Bush por mostrar "poca consideración" por los
derechos de los ciudadanos.