on motivo del quinto aniversario de la invasión dirigida por
Estados Unidos Bush dijo en un discurso en el Pentágono con un toque del
alarde que mostró a comienzos de la guerra: "Los éxitos que estamos viendo en
Irak son innegables".
Cuando le quedan menos de 11 meses en su cargo y con sus índices de
popularidad próximos al porcentaje más bajo de su presidencia, Bush está
intentando reforzar el apoyo a la campaña de Irak, que ha dañado la
credibilidad de Estados Unidos en el extranjero y seguramente definirá su
legado.
Sin embargo, se enfrenta al reto de recuperar la atención de los
estadounidenses, más preocupados por los crecientes problemas económicos y
cada vez más centrados en la carrera por escoger a su sucesor en las
elecciones de noviembre.
Los críticos demócratas de Bush utilizaron el aniversario de la guerra como
una oportunidad para reiterar las acusaciones de que Bush lanzó la invasión
basándose en información errónea de sus servicios secretos, gestionó mal la
guerra y no consiguió armar una estrategia exitosa.
"Cinco años en esta batalla, hay un comprensible debate sobre si valió la
pena luchar en esta guerra, si vale la pena ganarla y si podemos ganarla",
dijo Bush.
"Las respuestas están claras para mí: Sacar a Sadam Husein del poder fue la
decisión correcta, y ésta es una lucha que Estados Unidos puede y debe ganar",
agregó.
Bush alabó especialmente las mejoras en la seguridad tras el refuerzo de
tropas que ordenó el año pasado, y añadió que una retirada ahora reforzaría a
Al Qaeda e Irán.
"El refuerzo ha hecho algo más para darle la vuelta a la situación en Irak:
ha abierto la puerta a una victoria estratégica importante en la amplia guerra
contra el terror", declaró, en referencia al aumento de la cooperación de los
suníes contra Al Qaeda.
Consciente de los costes de la guerra, dijo que "nadie discutiría que esta
guerra ha tenido un alto coste en vidas y riqueza, pero estos costes son
necesarios cuando tenemos en cuenta el coste de una victoria estratégica para
nuestros enemigos en Irak".
Una encuesta para The Washington Post-ABC News mostró que casi dos tercios
de los estadounidenses creen que la guerra no mereció la pena.
El vicepresidente, Dick Cheney, respondió en una entrevista en el programa
"Good Morning America", de la cadena ABC: "¿Y? No podemos apartarnos del
camino por las fluctuaciones en los sondeos de opinión".
La guerra ha costado 500.000 millones de dólares (unos 318.000 millones de
euros) a Estados Unidos, así como la muerte de casi 4.000 soldados propios,
175 británicos y 134 de otros países. Además han muerto decenas de miles de
iraquíes y millones más han tenido que dejar sus hogares.