(IAR Noticias) 04-Marzo-08
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Rivales. Hillary debe ganar en
Texas y Ohio para seguir en carrera. |
Como en muchos otros pueblitos por donde antes pasaban las diligencias, en
Banderas todo sucede en la calle principal. Allí se encuentran la oficina del
sheriff, el correo y una tienda que vende monturas, lazos, escopetas y
revólveres, sombreros, botas y cinturones de cowboys.
Por
Ana Baron
- enviada especial, Clarín
Son las 4 de la tarde. El Saloon de Banderas, un pequeño pueblito
texano al que llaman la capital de los cowboys, está que arde. "Un gin tonic",
grita Dean Bell, cuyas botas llenas de barro delatan que acaba de venir de un
rodeo. "Whisky para mí", dice Joan, una joven de aspecto masculino que ata su
caballo al palenque del Saloon, un indicador más de que pese al progreso en
algunas áreas rurales de EE.UU., todo sigue siendo esencialmente como antes.
"Me dicen Walking John (John el caminante) porque sólo voy a caballo o a pie",
dice uno de los habitués del Saloon. "Este pueblo siempre ha sido republicano...
Es territorio de Bush. Pero las cosas están cambiando. Muchos siguen a
Hillary y a Obama. ¿Usted se imagina la Casa Blanca en manos de una mujer o de
un negro?"
Banderas está a una hora y media de San Antonio, Texas, uno de los estados en
los que el martes se decide la candidatura de Hillary. El otro es Ohio.
Hillary tiene que ganar en ambos; si no, será muy difícil revivir su
campaña. Un sondeo de Zogby indicó que en Texas, Obama gana por 48%
contra 41%.
Como en muchos otros pueblitos por donde antes pasaban las diligencias, en
Banderas todo sucede en la calle principal. Allí se encuentran la oficina del
sheriff, el correo y una tienda que vende monturas, lazos, escopetas y
revólveres, sombreros, botas y cinturones de cowboys. El viernes todo el
movimiento se había desplazado a una de las calles adyacentes a la Corte. "Es el
último día para votar por adelantado", explicó Toba Pierce, presidente de la
mesa electoral. "Nunca he visto tanta gente."
Algunos llegan a caballo; otros, en camionetas cargadas de fardos. "Es la
primera vez que voto. Mi familia es republicana, pero voté por Obama", dice Drew
Finley, 29 años, sonidista de Moonshine, una banda de country. Karen Balzeale,
62 años, votó por John McCain, el republicano. "Este país no está preparado ni
para una mujer ni para un negro... Pero si tuviera que elegir entre los dos
elegiría a Obama." Paula Lindsey, la dueña de uno de los ranchos aledaños,
disiente: "Soy republicana, pero voté por Hillary. Hillary será nuestra Margaret
Thatcher."
Un corto publicitario de Hillary dice: "Son las tres de la mañana, y sus chicos
están durmiendo a salvo. Pero suena un teléfono en la Casa Blanca. Algo ha
pasado en el mundo. Su voto decidirá quién responde ese llamado".
"La pregunta no es quién responde el llamado", reaccionó Obama. "La pregunta es
con qué criterio se responde. Ya tuvimos un teléfono rojo. Fue la decisión de
invadir Irak. Y la senadora Clinton dio la respuesta equivocada. Bush y
McCain dieron la respuesta equivocada."
En el Saloon de Banderas seguían tomando gin y whisky. "¿Usted le cree a Obama?
Gane un demócrata o un republicano eso no va a afectar mi vida ni la de mi
caballo. No voy a votar", concluyó Walking John.
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