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Barack Obama mostró por primera vez mayor intención de voto general en la futura elección.
(Foto: AFP) |
La candidata llegó al último debate perdiendo apoyos y, por primera vez, con
una encuesta nacional que la coloca segunda en intención de voto. Un debate
tenso, con ella al ataque.
Por Leonard Doyle -
The Independent (*)
Barack Obama le quitó ayer un aval crucial a su rival Hillary
Clinton y esquivó una serie de ataques antes del debate televisado de anoche
en Ohio. Por primera vez en la campaña presidencial, Obama llevó la delantera
en las encuestas nacionales con el 54 de los votantes demócratas de las
primarias apoyando su nominación contra el 38 para Clinton, una ventaja mayor
que el margen de error de las encuestas de un 5 por ciento.
En Ohio y Texas, donde hay primarias el martes que viene, la carrera está
cabeza a cabeza, y Clinton se aferra a una escasa ventaja en Ohio. Está bajo
una enorme presión por ganar, con una figura como Bill Clinton declarando que
ella debe ganar en ambos estados para permanecer en la carrera por la
nominación democrática.
El debate televisado de anoche fue la última oportunidad para que Clinton
frenara la creciente racha de éxitos de su rival. Pero aun cuando se debatía
con su oponente de antemano, había más malas noticias. Chris Dodd, el ex
candidato demócrata, salió a apoyar a su opositor. “Está listo para ser
presidente y yo estoy dispuesto a apoyarlo en esta campaña”, dijo Dodd en una
conferencia de prensa conjunta con Obama. Dodd, de 63 años, se retiró de la
campaña después de tener una pobre actuación en el caucus de Iowa el mes
pasado, y su apoyo fue buscado por ambos campos. El golpe será tanto más
doloroso por la larga relación que mantuvo con ambos Clinton.
Los obstáculos que Hillary enfrenta son desalentadores. Las encuestas
muestran que la atracción de Obama se ha expandido mucho más allá de su
coalición original de “soñadores” demócratas, votantes ricos reformados,
jóvenes y negros. Desde diciembre, el número de hombres que apoya su campaña
ha crecido de 26 por ciento a 67 por ciento. El apoyo a Clinton entre los
hombres ha caído a 28 por ciento.
La campaña de Obama también salió fortalecida por los fuertes resultados en
las encuestas. Dos sondeos publicados ayer por The New York Times y el diario
USA Today coinciden en que Obama tiene más posibilidades que Hillary de vencer
al senador por Arizona John McCain, virtual candidato del Partido Republicano.
Los últimos sondeos revelan también que la ventaja de 21 puntos que Hillary
tenía en Ohio se ha reducido hasta entre cinco y nueve puntos a una semana de
la crucial cita con las urnas en el estado. El traspié de la ex primera dama
estadounidense en Ohio obedece, en gran medida, a la capacidad de Obama para
cortejar el voto de la clase trabajadora que apoyó inicialmente a Hillary.
Ohio, un estado minero y manufacturero, ha perdido más de 200.000 puestos de
trabajo en los últimos ocho años y tiene una de las tasas de desempleo más
altas del país. De ahí que tanto Hillary como Obama hayan tratado de
capitalizar el descontento de la clase obrera.
La base de apoyo de Obama se ha expandido hasta incluir una amplia
coalición de votantes: hombres y mujeres. ricos y pobres, graduados
universitarios y gente con menos educación. Clinton ha probado una serie de
tácticas para atemperar el avance del senador de Illinois, primero
denunciándolo por no ser lo suficientemente proteccionista en un volante de
campaña, y luego ridiculizando su mensaje de esperanza como ingenuo. El lunes
estaba a la defensiva nuevamente, comparando su falta de experiencia en
política exterior con la de George Bush cuando fue electo presidente por
primera vez. “Hemos visto los trágicos resultados de tener un presidente que
no tenía ni la experiencia ni la sabiduría para manejar nuestra política
exterior y salvaguardar nuestra seguridad nacional”, dijo Clinton. “No podemos
dejar que esto suceda nuevamente.” El dilema de la ex primera dama es que al
ser tan negativa en esta etapa tan tarde en su campaña puede alejar a los
votantes en las dos elecciones primarias que se esperan sean muy reñidas.
La única esperanza para la campaña de Clinton llegó en la última encuesta
de The New York Times, que mostraba que estaba considerada como mejor
preparada para la tarea de presidente y tenía más apoyo entre las mujeres. Los
sondeos mostraban que su rival estaba apoyado por dos tercios de los hombres y
el 45 por ciento de las mujeres. Pero las mujeres blancas y solteras siguen
siendo las partidarias más leales a Clinton.
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(*)Especial para Página/12.
Traducción:Celita Doyhambéhère.