Obama arrasó en las llamadas "primarias del Potomac" en
los estados de Maryland y Virginia y en la ciudad de Washington --tres
jurisdicciones surcadas por el río de ese nombre-- con al menos 60 por
ciento los votos.
El senador por el estado de Illinois muestra una fortaleza sin precedentes
en diversos grupos demográficos --particularmente los latinoamericanos y los
electores de mayor edad-- en los que Clinton era fuerte en instancias
anteriores del actual ciclo de elecciones primarias.
"Con tres victorias más en las 'primarias del Potomac', entre ellas una
aplastante en Virginia, el senador de Illinois ahora debe ser considerado
favorito para la nominación demócrata", informó el diario The Wall Street
Journal este miércoles.
Además de las tres del martes, Obama arrasó con otras cinco elecciones o
caucus (asambleas) de la última semana.
Estos ocho convincentes triunfos lo convierten en líder en cantidad de
delegados comprometidos a votarlo en la Convención Nacional del Partido
Demócrata, que se celebrará este verano boreal en Denver.
En el gobernante Partido Republicano, el senador por Arizona John McCain,
cuyas victorias en el "supermartes" de la semana pasada lo convirtieron en
el favorito a la nominación, también arraso en las primarias del Potomac.
McCain le ganó tanto en Maryland como en Washington al ex gobernador de
Arkansas, Mike Huckabee, por 50 a 41 por ciento.
Mientras Maryland y Washington tradicionalmente votan a los demócratas,
Virginia --estado con una gran población blanca rural-- históricamente se ha
inclinado más hacia la derecha que sus vecinos del norte.
Varios influyentes conductores de radio y televisión derechistas, que
consideran a McCain demasiado liberal, se han negado hasta hora a darle su
apoyo y proponen el voto a Huckabee, un clérigo baptista vinculado
fuertemente con la Derecha Cristiana.
McCain, de 71 años de edad, pasó 23 en la armada, cinco de ellos como
prisionero de guerra en Vietnam, donde sufrió intensas torturas.
En una ocasión se negó a ser liberado a raíz de un acuerdo propiciado por
sus vínculos familiares, para presionar por la liberación de todos sus
compañeros de prisión.
Pero el choque demócrata concentra la atención del público, e incluso atrae
muchos más votos de ciudadanos independientes, claves en el resultado de las
elecciones presidenciales.
Las primarias demócratas atrajeron cuatro veces más votantes que las
republicanas.
El resultado menos sorprendente el martes fue el del Distrito de Columbia,
donde se ubica la capital estadounidense. En esa zona, que tiene una fuerte
mayoría de residentes negros, Obama obtuvo 75 por ciento de los votos.
En Maryland, en tanto, su votación fue mayor de la esperada: 60 por ciento,
ante el 31 por ciento de Clinton. Sin embargo, la gran sorpresa fueron las
primarias de Virginia, donde se preveía un final cabeza a cabeza pero la
ventaja de Obama fue muy amplia: 64 a 36 por ciento.
A pesar de esa ventaja y de las victorias del fin de semana en los estados
de Washington, Nebraska, Louisiana y Maine y en el distrito de Islas
Vírgenes, Hillary Clinton sigue siendo una rival de temer.
En ese sentido, manifiestan fidelidad a la familia Clinton gran parte de los
casi 800 "superdelegados" demócratas, que participan en la convención no por
ser elegidos en las primarias sino por ocupar cargos ejecutivos,
legislativos o partidarios de peso.
De todos modos, Clinton pasará dificultades para recuperar el impulso si
quiere llegar a la convención con una posición fuerte.
La gran competencia de la semana próxima será el martes en Wisconsin, donde
las encuestas le asignan una importante ventaja a Obama. Las esperanzas de
Clinton se cifran en tres grandes estados: Ohio, Texas (donde las elecciones
serán el 4 de marzo) y Pennsylvania (el 22 de abril).
Se prevé una victoria fácil para la senadora por Nueva York en el estado de
Texas, en parte por la gran población de origen latinoamericano. La
competencia es mucho más reñida en Ohio y Pennsylvania, según los sondeos de
opinión pública.
Pero, como no le sucedió en otros estados de mayoría hispana donde Clinton
lo superó por dos a uno en el voto de esa comunidad, Obama prevaleció por
primera vez en ese sector en las elecciones de Virginia, con 53 por ciento
de los sufragios.
Pero también la mayoría de los hombres blancos votaron por Obama en Virginia
y en Maryland, al tiempo que el senador por Illinois fortaleció su dominio
sobre los ciudadanos de entre 18 y 29 años.