El mal resultado de los últimos tres meses del año pasado
dejó a GM con un déficit de US$38.700 millones en 2007, la
que se cree es la mayor pérdida en la historia de las
automotrices. El grueso de los problemas se presentó en el
tercer trimestre, cuando GM registró una pérdida por US$39.000
millones debido a que eliminó de su balance ciertos
beneficios tributarios que sólo podía mantener si esperaba
regresar pronto a la rentabilidad.
La empresa, sin embargo, mostró señales de progreso en
algunas áreas.
Los modelos nuevos, como el rediseñado Chevrolet Malibu, y
el crecimiento internacional incrementaron los ingresos de
la automotriz y los costos fijos descendieron en US$9.000
millones respecto a 2005.
Tales avances, no obstante, están siendo eclipsados por
otros factores, como el debilitamiento del mercado
estadounidense y el alza en los costos de los materiales, lo
que ha dejado a la automotriz en números rojos.
GM también ha mejorado muchos de sus vehículos al usar
materiales más costosos para los interiores y otros
componentes. Ahora que los problemas de la economía
estadounidense están mermando las ventas de autos, la
empresa no ha podido compensar del todo sus altos costos con
un aumento en los precios.
A su vez, las camionetas de GM se están vendiendo con
mayores descuentos de los que la compañía había anticipado,
lo que disminuye los márgenes en una gran fuente de
ganancias.
La empresa ha tenido que ofrecer descuentos en parte debido
a que los altos precios de la gasolina en EE.UU. están
haciendo que los consumidores opten por autos que ofrezcan
un mayor ahorro de combustible, pero también debido a que
Toyota Motor Corp. está ofreciendo grandes incentivos para
vender sus camionetas.
Las ventas de autos en EE.UU. están "operando por debajo de
la tendencia y por debajo de lo que pensamos en 2005 cuando
diseñamos el plan de recuperación", dijo Frederick "Fritz"
Henderson, director de finanzas de GM, en una entrevista. La
noticia arrastró la acción de GM, que cayó 1,92%, para
quedar en US$26,60 en la Bolsa de Nueva York.
Además de sus resultados, GM anunció una nueva ronda de
retiros voluntarios y propuestas de despido para sus 74.000
empleados estadounidenses afiliados al sindicato de
trabajadores de la industria automotriz (UAW).
La compañía tiene la esperanza de que mucho de ellos dejen
sus puestos antes de julio. Unos 46.000 de estos
trabajadores cumplen los requisitos para recibir
jubilaciones anticipadas. GM podría reemplazarlos con nuevos
empleados, que tendrían salarios más bajos. Por cada
trabajador actual reemplazado por uno nuevo, GM se ahorra
casi US$50 por hora en beneficios y sueldo.
Las ofertas de retiro voluntario están permitidas en el
nuevo contrato firmado por GM y la UAW en septiembre. Para
2011, la empresa podría verse beneficiada por ahorros de
entre US$4.000 millones y US$5.000 millones, casi todos en
efectivo, sobre todo gracias a los recortes en costos
laborales y la reestructuración de los gastos de salud.
La facturación de la automotriz cayó de US$50.800 millones
en el cuarto trimestre de 2006 a US$47.100 millones en igual
lapso del año pasado, en parte porque la firma de
financiamiento de vehículos GMAC LLC ya no es una
subsidiaria que está 100% en manos de GM.
Las ventas de automóviles en el cuarto trimestre crecieron
un 7%, a US$46.700 millones. La compañía también recortó
gastos por US$9.000 millones en Norteamérica, comparado con
2005. Sin embargo, las operaciones norteamericanas
reportaron una ligera caída en sus ingresos del trimestre y
una pérdida de US$1.250 millones, sin incluir lo generado
por la venta de la filial de transmisiones Allison. Un año
antes, GM North America había tenido unas ganancias de US$65
millones. GM también amplió sus pérdidas en Europa y sus
ganancias descendieron en Asia. Sólo sus operaciones en
América Latina, África y Medio Oriente anotaron una mejora
en sus resultados.
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