El CSIS apadrinó el infame documento Los nuevos horizontes en las
relaciones EEUU-México de entrega anticipada del petróleo mexicano por Jesús
Reyes-Heroles González Garza, Andrés Rozental Gutman, Luis Rubio Friedberg,
Rafael Fernández de Castro, Pedro Aspe Armella, entre otros. El responsable de
la publicación, coincidentemente siete días después del 11/9, es el director
del Proyecto México: Armand B. Peschard-Sverdrup (¿será familiar de Jacqueline
Peschard, quien fue a ratificar el fraude electoral en Irak junto al
controvertido panista Alonso Lujambio del IFAI?). El CSIS se caracteriza por
dar línea a siniestra y a diestra, como instruyó en un reciente reporte
provocativo: Los futuros (sic) alternativos de Rusia, que vaticina la
inminente antropofagia de la clase dirigente rusa proclive a la tiranía.
La guerra sicológica del CSIS ha infectado a la inofensiva fundación
holandesa Noaber que se desvió de sus objetivos fundacionales, ''estimular el
bienestar (sic) social en los países emergentes'', para ahora avalar la
''guerra nuclear preventiva en primera instancia'' del ''condominio''
tripartita EEUU-OTAN-Unión Europea (UE).
En medio de la catástrofe militar anglosajona en
Eurasia y del ''fin de la
era'' del dolarcentrismo -concomitante a la insolvencia bancaria inocultable
del G-7 y sus caricaturas tropicales emergentes/detergentes como el ''México
neoliberal''- han abundado publicaciones sobre la ''restructuración
estratégica'', como la fundación alemana Bertelsmann, de corte neoliberal y de
gran influencia en el gobierno alemán, bajo la cobertura de la cual el Grupo
Venusberg -de 13 ''expertos'' europeos, donde predomina el politólogo Werner
Weidenfeld- pregona, con un enfoque ''multilateral'', la optimización de su
defensa: ''Más allá de 2010. Una gran estrategia EEEEUUUUropea en la era global
(sic)''.
Para lidiar con los consabidos ''desafíos'' de entonaciones huntingtoniana
y neomalthusiana -terrorismo, estados fracasados, cambio climático etcétera-
formula la creación de un discriminativo ''núcleo defensivo'' con los siete
países que mantienen los mayores presupuestos de gasto militar en la Unión
Europea (UE): Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia, España, Holanda y
Polonia.
Aflora la nacionfobia selectiva de los poderosos
europeos frente a los
emasculados económica y militarmente. ¿Aceptará el restante de 20 países
despreciados de la UE su trágico epílogo de involuntaria extinción
teledirigida? El Grupo Venusberg se queda a un escaso milímetro de proponer la
guerra nuclear preventiva, pero, en forma perturbadora, no difiere mucho del
aberrante diagnóstico de la ''nueva OTAN'' ni de su filosofía ultrabélica ni
de su catastrofismo alarmante.
Frente a las ''amenazas agudas'' se atreve, sin embargo, a marcar una
nítida distancia con el régimen torturador bushiano mediante la juiciosa
propuesta de un posicionamiento propiamente europeo a escala global cuando el
viejo continente ha sido ''atrapado entre el debilitamiento de EEUU y el ascenso
de China''.
¿Cómo podrán incorporar a una España totalmente intoxicada por el fallido
aznarismo, cuando el saltimbanqui Felipe González sueña ser esclavo de EEUU y el
mendaz consuetudinario José María Aznar López, esclavo masoquista de Baby Bush,
califica el ''Diálogo de Civilizaciones'' como una ''estupidez'' (¡súper
sic!)?
¿Por qué despertaron tan tarde y solamente cuando
EEUU y Gran Bretaña fueron
derrotadas en Irak, y la OTAN se encuentra a punto de perder en Afganistán, en
medio del desplome de la globalización financiera de la banca
israelí-anglosajona? ¿Por qué el influyente Grupo Venusberg no cita a Rusia,
India e Irán? ¿Qué destino le deparan a Rusia, India e Irán en sus escenarios
futuros equidistantes entre EEUU y China?
Nada se compara con la toxicidad del ''Documento Shrivenham'', número 6 de la
Academia de Defensa de Gran Bretaña, Rusia y Occidente (sic); una revaluación,
del analista militar James Sherr, quien considera que ''una Rusia poderosa es
una vez más un factor innegable (...) Aunque no sea una amenaza global busca
ser tanto facilitadora como aguafiestas'', por lo que urge ''reducirla de
tamaño'' (¡súper sic!) mediante la explotación de sus vulnerabilidades en el
sector energético (¿manipulado desplome bursátil del crudo?).
Como que la ''nueva OTAN'' y EEUU (la adopción de la doctrina de la ''tercera
guerra mundial nuclear'' del israelí-estadounidense Norman Podhoretz por Baby
Bush) recurren en forma muy lasa al uso lúgubre y en ''primera instancia'' de
armas nucleares ante lo que los ciudadanos del mundo no podemos quedar
callados en la impotencia.
Pareciera que los superhalcones del régimen torturador bushiano desean
llevar al planeta, mediante una demencial ''puja'' tecnomilitar, a una carrera
armamentista con el fin de dejar sembrados a sus competidores geoeconómicos euroasiáticos del RIC (Rusia, India y China), como alude el general Vladimir
Popovkin, comandante de las fuerza militares rusas en el espacio, quien
advirtió sobre el riesgo de una ''conflagración estratégica nuclear'' debido
al irredentismo de despliegue misilístico-balístico de EEUUy la OTAN en Europa
oriental.
Dado que Rusia no dispone de recursos para el dispendio de una nueva
carrera armamentista -mortal error que cometió en la década de los 80 del
siglo pasado con la Guerra de las Galaxias, de Ronald Reagan-, ''responderá
con medidas asimétricas'', entre las cuales figura la ''optimización de sus
letales cohetes intercontinentales''.
Después de la réplica del jefe de Estado Mayor, general Baluyevsky,
dispuesto a emular la guerra nuclear preventiva ''en caso de amenaza a la
soberanía de Rusia y sus aliados'', el general Leonid Ivashov, anterior jefe
del área internacional del Ministerio de Defensa, comentó que la ''gran
estrategia'' nuclear de la ''nueva OTAN'' tiene como propósito ''preparar un
precedente a EEUU para que use en primera instancia armas nucleares contra los
países que no quiere (sic)'' (Izvestia, 23/1/08).
Asegura, asimismo, que el ''uso en primera instancia'' de armas nucleares
tácticas va dirigido ''contra países que rehúsan someterse a la hegemonía
estadunidense, entre quienes Irán se encuentra en primerísimo lugar''.
Pues sí: los superhalcones del régimen torturador bushiano jamás se
atreverán a confrontar nuclearmente a Rusia, que posee la capacidad de borrar
del mapa a EEEEUUUU en tan sólo 15 minutos.
Al general Ivashov quizá se le escapó que sea Israel, bajo la bendición de
Dick Cheney (quien sigue coleando) y el diabólico ''plan Wurmser'', a quien le
corresponda la sucia tarea de decapitar a Irán (el ''modelo preventivo Tammuz/Osirak''
de 1981) como nos deleita Debka (25/1/08), presunto portavoz del Mossad y el
partido fundamentalista hebreo Likud.
En este lúgubre contexto nuclear suena gracioso que China, puesta en la
mira por los superhalcones bushianos, haya adoptado la ''estrategia de las
palomas de la paz'' (Xinhua, 29/1/08).