as fuerzas
israelíes atacaron en la mañana del miércoles hasta 40 objetivos en la Franja de Gaza.
De momento ya se ha podido identificar a 320 de los 376 fallecidos, según
el Ministerio. Fuentes médicas indicaron a la agencia que al menos 42 de los
muertos eran niños. Asimismo, el 45 por ciento de los 1.650 heridos corresponde
a menores de edad, según el Ministerio, pero otros recuentos hablan incluso de
1.900 heridos, 215 de ellos en estado crítico.
El Ejército reanudó el miércoles los ataques y
por la mañana lanzó una tonelada de
bombas sísmicas (con capacidad para causar pequeños terremotos) contra los
túneles del paso de Rafá, en el sur de la Franja de Gaza. Estas bombas, que
hasta ahora no se habían usado en Gaza, dejaron boquetes de más de 30 metros de
profundidad, pero no se ha informado de víctimas.
La lluvia y los cielos cubiertos impidieron en
la mañana del miércoles algunas
operaciones aéreas, pero el Ejército ha utilizado sus buques de guerra y sus
vehículos con artillería que rodean la Franja de Gaza para seguir bombardeando
contra el norte y el centro de la región.
La Armada israelí atacó el miércoles
por la mañana el puerto de Gaza, que ha sido
abandonado. Los habitantes de la región permanecen encerrados en sus casas y
alejados de las zonas fronterizas. Mientras, Israel ha rodeado con carros de
combate las fronteras orientales de la Franja y han disparado contra zonas
residenciales en Tel Az Zaatar, al este de Jabalia (justo al norte de la ciudad
de Gaza). Un médico palestino murió y otros resultaron heridos en el momento en
que intentaban ayudar a los heridos por un proyectil en la zona de Jabal Ar
Rayyes.
Las fuerzas israelíes atacaron esta mañana hasta 40 objetivos en la Franja
de Gaza, incluidos edificios del Ministerio del Interior y de las fuerzas de
seguridad en las ciudades de Gaza, Jan Yunés y Jabalia, así como la sede de la
Policía Naval en Jan Yunés.