l mismo
tiempo, miles de personas se manifestaron en Líbano, Jordania, Egipto y otros
países musulmanes pidiendo el final de unos ataques que han causado la muerte
de 327 personas.
Por su parte, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon,
reprendió el lunes a los líderes mundiales por no hacer lo suficiente para
detener lo que calificó como un nivel de violencia inaceptable en Gaza, y
presionó por una solución política a largo plazo.
Ban se mostró "profundamente alarmado" por la creciente violencia dentro y
en los alrededores de Gaza, añadiendo que "es inaceptable".
"La naturaleza atemorizante de lo que está pasando en terreno, en
particular sus efectos en los niños, que componen más de la mitad de la
población, me preocupa mucho", indicó.
A tres semanas de que el presidente electo, Barack Obama, llegue al poder,
Estados Unidos dijo "entender que Israel tiene que adoptar medidas para
defenderse", manifestó el portavoz de la Casa Blanca Gordon Johndroe.
EEUU culpa a Hamás de provocar a Israel con el lanzamiento de cohetes y
declarando el final de una tregua de seis meses con Israel el 19 de diciembre.
"Hamas volvió a mostrar su verdadera cara como organización terrorista que
se niega incluso a reconocer el derecho de Israel a existir", agregó Johndroe.
El presidente George W. Bush, que está de vacaciones en su rancho de Texas,
no ha hecho comentarios sobre la violencia desde el inicio de los ataques de
Israel el sábado.
El lunes habló con el rey Abdulá de Jordania y le dijo que Estados Unidos
quiere ver el fin de la violencia en Gaza, pero de una manera "duradera",
contó Johndroe.
También se puso en contacto con el rey saudí Abdulá durante el fin de
semana y la secretaria de estado, Condoleezza Rice, ha estado en contacto con
sus contrapartes de la región, incluyendo las de Israel, Egipto y Arabia Saudí,
para conseguir un cese al fuego prolongado.
Rice ha hablado además con Obama, que está de vacaciones en Hawai y tampoco
ha hecho declaraciones sobre el conflicto.
Ni Bush ni Rice han hablado con el presidente palestino, Mahmud Abas.
"Animamos a todas las naciones de la región a tomar una participación
activa en la búsqueda de un cese al fuego para que podamos retornar la
relativa calma que había en la región seis meses atrás", manifestó el portavoz
del Departamento de Estado estadounidense Gordon Duguid.
Bush, que tenía la esperanza de obtener un acuerdo de paz entre palestinos
e israelíes antes de dejar la Casa Blanca el 20 de enero, dejará en manos de
su sucesor, el presidente electo Barack Obama, la difícil tarea de terminar
con las crecientes tensiones en Oriente Próximo.
Decenas de miles de chiíes libaneses cantando "muerte a América, muerte a
Israel" se reunieron el lunes en Beirut pidiendo el final de los ataques
israelíes sobre Gaza. En Amán, capital de Jordania, unas 20.000 personas se
manifestaron convocadas por la Hermandad Musulmana, mientras que en El Cairo
unas 1.000 personas mostraron su solidaridad con los palestinos de Gaza.
"En Gaza hoy nos enfrentamos, como nación, a una batalla contra el destino
de los palestinos, y no el destino del Gobierno de Hamás", dijo el líder de
Hezbolá, el jeque Sayed Hasan Nasrala en una intervención por vídeo en la
manifestación en los suburbios del sur de la capital libanesa.
"Uno mi voz a las voces de otros líderes palestinos que han pedido una
tercera intifada en Palestina y otras intifadas tanto en el mundo árabe como
en el islámico", agregó.
En Amán, los manifestantes urgieron a Hamás a reanudar los atentados
suicidas y a intensificar el lanzamiento de cohetes,
"Oh, Hamás, somos vuestros soldados (...) golpéales con los cohetes Al
Qasam (...) lleva los suicidas a Tel Aviv", cantaron, ondeando las banderas
verdes de la Hermandad Musulmana, un aliado ideólogo de Hamás
Muchos jordanos, cuyas familias son originarias de lo que ahora es Israel,
apoyan a Hamás.
Los manifestantes criticaron duramente al presidente de Egipto, Hosni
Mubarak, y pidieron a su país, que lleva meses cooperando con Israel en el
bloqueo de Gaza desde el paso fronterizo del sur de la Franja, que dé libertad
de movimientos a los palestinos.