as protestas se hicieron sentir especialmente en los países con un alto
porcentaje de refugiados palestinos, como Líbano, Jordania o Irak. En los campos
de refugiados de Líbano, por ejemplo, viven unos 400.000 palestinos que tuvieron
que huir de sus casas en 1948, tras la creación del Estado de Israel. La Policía
tuvo que emplear gas lacrimógeno para impedir que los manifestantes se
aproximaran a su objetivo, la embajada egipcia en Beirut.
En Amán (Jordania) un grupo de diputados quemaron una bandera israelí
durante una sesión del Parlamento convocada para solidarizarse con los gazacíes.
La cámara aprobó una moción en la que emplaza al Gobierno a romper las
relaciones diplomáticas con Israel y a expulsar a su embajador.
Mientras, en la calle, cientos de personas marcharon hasta la Embajada
egipcia para pedir a las autoridades de ese país que abran la frontera con la
Franja de Gaza para poner fin al bloqueo impuesto por Israel desde principios de
2006.
Damasco también fue escenario de una importante protesta. Miles de
personas corearon lemas contra Israel y contra Estados Unidos y durante el acto
se quemó una bandera estadounidense. "La victoria será para la heroica Gaza",
rezaba una de las pancartas.
Y en Irak fueron varias las manifestaciones celebradas en varias ciudades.
Por ejemplo en el barrio de Baladiyat, hogar de muchos refugiados palestinos
exiliados, los manifestantes ondearon banderas palestinas y arremetieron contra
los líderes de los países árabes, a los que acusaron de no hacer lo suficiente
para ayudar a los palestinos.
Las manifestaciones se sucedieron en otras ciudades iraquíes, como Samarra
o Mosul, donde un adolescente de 12 años murió y otros 17 manifestantes
resultaron heridos cuando un suicida detonó la carga explosiva que portaba en su
bicicleta en el centro de una manifestación en la que participaban unas 300
personas, según la Policía.
Similares fueron las protestas de Egipto, donde hubo concentraciones en El
Cairo y otras cinco localidades, así como en Irán o Yemen.
En Irán se celebraron varias manifestaciones y en una de ella diputados
iraníes corearon lemas como "Muerte a Israel", mientras que en Yemen el partido
gubernamental organizó un acto de repulsa en un estadio de Saná, la capital del
país, en el que se recogió ayuda humanitaria que será enviada por mar a Gaza.
Las protestas también se reprodujeron en ciudades occidentales como
Londres o Madrid. En la capital británica unas 700 personas se concentraron ante
la Embajada israelí. Dos o tres personas fueron detenidas, según la Policía,
pero la Embajada desmintió que ninguno de los manifestantes hubiera logrado
penetrar en el edificio.
En Madrid, más de mil personas se concentraron ante la Embajada israelí en
repulsa por los bombardeos. Los manifestantes portaban pancartas con lemas como
"Israel Genocida" o "No a la impunidad de Israel".
Otras organizaciones como Amnistía Internacional se sumaron a la protesta
y pidieron el fin de los actos de violencia "ilegítimos e injustificados" tanto
de Israel como del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Convocados reservistas
Mientras, sobre el terreno, el Ejército ha convocado a 6.700 reservistas
para aumentar el contingente del Ejército, lo que podría ser un indicio de una
futura intervención por tierra.
"Las Fuerzas de Defensa de Israel convocarán a más reservistas en los
próximos días", afirmó Yehezkel en declaraciones a los medios de comunicación
tras la sesión del Consejo de Ministros.
Fuentes de la defensa israelí indicaron que ya se han incorporado algunos
reservistas a las comunidades de protección de la frontera de Gaza, encargadas
de atender los posibles daños de los cohetes lanzados por las milicias
palestinas desde la Franja de Gaza.
Todos los ciudadanos israelíes están obligados realizar un servicio
militar, de tres años en el caso de los hombres y de 21 meses en el de las
mujeres. Tras esta prestación, que puede llevar a los reclutas a servir en los
Territorios Ocupados, éstos pasan a la reserva y prestan un mes de servicio al
año hasta los 45 años.
Y es que los bombardeos israelíes continuaron
el domingo, centrados especialmente
en la destrucción de más de 40 túneles que comunicaban la Franja de Gaza con el
desierto egipcio del Sinaí.
"Las fuerzas aéreas acaban de atacar más de 40 túneles hallados en la
parte gazací de la frontera. Creemos que esos túneles eran utilizados para
introducir de contrabando armamento, explosivos e incluso personas para entrenar
a posibles suicidas de otros países de la región", indicó una portavoz militar,
Avital Leibovitch, en declaraciones a los medios de comunicación.
Mientras, decenas de palestinos habrían lograron pasar a Egipto a pesar de
la fuerte presencia de policías egipcios, que utilizaron incluso fuego real y
dispararon al aire para intentar impedir la penetración de los cientos de gazacíes que abrieron brechas en la valla instalada en la frontera.
Un corresponsal de Reuters, Yusri Mohamed, afirmó haber hablado con varios
palestinos que habrían logrado cruzar la frontera a través de los agujeros
abiertos en el muro.
Se desconoce el origen de estas brechas, pero los intentos de cruzar la
frontera parecen haber comenzado aproximadamente una hora después de los
bombardeos israelíes contra los túneles que utilizan supuestamente las milicias
palestinas para introducir armas de contrabando en la Franja.
Además, los hospitales de Gaza informaron que están atendiendo a diez
personas que resultaron heridos por los disparos de los policías egipcios.
El Consejo de Seguridad pide el
cese de la violencia
La jornada comenzó con la aprobación de un documento en el Consejo de
Seguridad de la ONU en el que se pide el cese completo de la violencia en Gaza y
la puesta en marcha de las medidas necesarias para permitir la entrada de ayuda
humanitaria y económica en la Franja a través de la reapertura de todos los
pasos de acceso a la zona.
"Los miembros del Consejo de Seguridad han expresado una profunda
preocupación ante la escalada de la situación en Gaza y han solicitado el fin
inmediato de toda la violencia", según la declaración leída por el embajador
croata, Neven Jurica, actual presidente del Consejo.
"Los miembros del Consejo han solicitado a todas las partes que detengan
inmediatamente todas las actividades militares", añadió Jurica. La declaración,
acordada tras cuatro horas de negociación a puerta cerrada, solicitó a todos los
implicados que aborden "las urgentes necesidades humanitarias y económicas en
Gaza".
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Zalmay Khalilzad, mostró su
satisfacción por los términos plasmados en la declaraciones, aunque su homólogo
palestino, Riyad Mansur, emplazó al Consejo a que la petición de cese de
hostilidades nombre directamente a Israel. "El primer mensaje que se puede ver
en este mensaje es el alto el fuego inmediato, que pasa por detener a la
maquinaria bélica israelí", indicó Mansur.
La última en comparecer, la embajadora israelí Gabriela Shalev,
responsabilizó completamente a Hamás, que "mantiene secuestrados a los
ciudadanos de Gaza" de provocar el bombardeo sobre la Franja al reiniciar el
lanzamiento de cohetes sobre poblaciones del sur de Israel.