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Preparativos. Miembros de la Jihad islámica, listos para disparar.)
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El viernes pasado terminó la tregua. Especulan sobre un operativo militar a gran
escala.
Por Shlomo Slutzky - Clarín
Un miliciano palestino fue muerto el sábado cerca de Yebalia, en el primer
ataque de Israel en la Franja de Gaza desde que el viernes culminó una tregua de
seis meses con el movimiento islamista Hamas. Tanto el muerto, Ali Hijazy, de 22
años, como dos de sus compañeros heridos, se disponían a disparar misiles contra
poblados del sur de Israel cuando fueron atacados desde el aire por las fuerzas
israelíes.
Pese al ataque contra objetivos en Gaza, no menos de 50 misiles palestinos
cayeron el sábado sobre territorio israelí, reivindicados también por la Jihad
Islámica. Un vocero del ejército confirmó la caída de decenas de misiles, sin
que se hayan registrado víctimas.
"La tregua ha terminado y no será renovada, porque el enemigo sionista no ha
respetado sus condiciones. La ocupación es responsable de las consecuencias",
dijeron el viernes las Brigadas Ezzedin-Al Qassam, brazo armado de Hamas, en su
sitio en internet. Entre otras cosas, Hamas reprocha a Israel no haber levantado
el estricto bloqueo que mantiene sobre Gaza, aislada y apenas abastecida a
través de vías subterráneas que la comunican con Egipto, en represalia por los
disparos persistentes de cohetes contra el sur de Israel.
Mientras portavoces israelíes repetían este fin de semana que "Israel no
promoverá un operativo a gran escala en Gaza a menos que Hamas lo provoque", la
TV de Hamas trasmitía imágenes de palestinos enmascarados en ejercicios
militares, a horas de finalizado el cese del fuego. El portavoz de la
cancillería egipcia, Jussam Zaki, alertó a Hamas y a las organizaciones
islamistas, responsabilizándolos del sufrimiento de la población palestina en la
medida en que decidan agravar la situación permitiendo o instando a sus cuadros
a realizar acciones contra Israel. Zaki senaló que no había recibido ningún
pedido formal de Hamas para mediar ante Israel para lograr un nuevo cese del
fuego.
El ministro israelí de infraestructura, General (Ret) Benjamin Ben Eliezer dijo
el sábado que "Israel no puede aceptar una 'tregua a medias'. Si no habrá
tranquilidad del lado israelí, no la habrá del lado palestino. Hay un límite a
lo que Israel puede soportar y ciertamente estamos en alerta y de darse la
orden, nuestras fuerzas no estuvieron nunca tan preparadas como hoy para
atacar", dijo. Pese a las combativas palabras de Ben Eliezer, parecen más
acertadas las de Shai Jermesh, diputado del oficialista Kadima y miembro de uno
de los poblados que constantemente sufren los bombardeos. Jermesh dijo el
viernespasado a los pobladores de la zona que "lamentablemente no hay que
esperar ninguna acción militar israelí de magnitud por hasta el 11 de febrero".
Jermesh se refería así al día después de las elecciones, dado que nadie quiere
asumir la responsabilidad por un operativo de reconquista de Gaza que las
autoridades militares consideran posible, pero con la certeza de cientos de
soldados israelíes muertos, la responsabilidad dar de comer a un millón y medio
de palestinos y sin saber cómo salir del pantano del que emergieron apenas tres
años atrás. La situación de Israel es aún más complicada, ya que un operativo
militar podría poner en peligro al soldado israelí Guilad Shalit, en manos de
Hamas desde junio del 2006. "Si vienen aquí, entonces Gaza será su tumba, una
gran tumba para los invasores", dijo frente a las cámaras de TV un oficial del
brazo armado de Hamas, Ezzedin Al-Qassam. Las autoridades israelíes saben y las
de Hamas no ocultan que Gaza está preparada con minas y artefactos explosivos
que recibirían a los soldados israelíes, de decidirse una entrada masiva al
lugar.