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Soldados israelíes observan la Franja de Gaza.(Foto EFE) |
El Ejército israelí se estaría planteando asesinar a líderes de Hamás si
rechazan que se renueve el alto el fuego que Tel Aviv pactó con las milicias
palestinas en la Franja de Gaza, según informó ayer el diario israelí 'Maariv',
que cita fuentes militares.
IAR
Noticias
/
Europa Press
En concreto, el rotativo asegura, según recoge la agencia de noticias
palestina Maan, que varios países árabes --sin precisar cuáles-- han dado luz
verde a Israel para que recurra a medios extrajudiciales para asegurarse de que
desaparecen los líderes de Hamás si esta facción se niega a prorrogar el alto el
fuego, que expira oficialmente mañana.
'Maariv' dice que los jefes de Estado árabes enviaron cartas secretas al
Gobierno israelí para hacerle esa recomendación. Según las fuentes, el plan de
asesinar a los líderes de Hamás, que gobierna 'de facto' en la Franja, explica
por qué hasta ahora el Ejército israelí no ha emprendido acciones militares
importantes.
En la lista de posibles víctimas de asesinato se encontrarían, según 'Maariv',
el primer ministro de facto del Gobierno de Hamás, Ismail Haniyeh; el ministro
del Interior, Said Siyam; el ministro de Asuntos Exteriores, Mahmud az Zahhar; y
el jefe de las Brigadas Ezzedin al Qassam (brazo militar de Hamás) en Gaza,
Ahmad aj Jabary, entre otros.
El acuerdo de alto el fuego se ha infringido en numerosas ocasiones, tanto
por parte de Israel como por parte de los milicianos palestinos, y Hamás anunció
esta tarde en un comunicado que ha llegado a su fin. "La calma, que se alcanzó
con el patrocinio egipcio el 19 de junio y expira el 19 de diciembre, ha
terminado porque el enemigo no ha acatado sus obligaciones. La tregua ha
acabado", explicó Ayman Taha, uno de los responsables de Hamás.
Uno de los líderes de Hamás en la Franja, Mahmud Zahar, advirtió esta
semana de que el movimiento no aceptaría una continuación del alto el fuego a
menos que Israel suavizara las restricciones contra el territorio, que en el
último mes y medio ha sufrido el cierre de los pasos fronterizos por los que
pasa la ayuda humanitaria de la que dependen cientos de miles de personas.