(IAR
Noticias)
18-Diciembre-08
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Multitud. Partidarios de Hamas
realizaron en Gaza un mitin por el aniversario del grupo islamista palestino. |
Israel y el
Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) palestino se enfrentaron
durante 10 días en intensos combates, a pesar del cese del fuego.
Por
Mel Frykberg - IPS
F uerzas israelíes incursionaron en Gaza,
territorio controlado por Hamás, desatando un ciclo de violencia que
se cobró la vida de docenas de combatientes palestinos y causó
heridas leves a dos soldados del estado judío.
Esta ruptura de un cese del fuego de seis meses siembra dudas sobre
la posibilidad de que sea renovado cuando se venza el plazo, en los
próximos días. También se especula con que Israel cumpla con su
amenaza de volver a realizar una gran incursión militar en Gaza.
La mayoría de los analistas consideran que una sangrienta lucha
entre Israel y Hamás es sólo una cuestión de tiempo. Unos pocos
prevén, en cambio, que hay posibilidades de que la tregua continúe.
Varios factores inciden en el curso de los acontecimientos, entre
ellos las elecciones generales previstas para febrero en Israel y
los conflictos internos palestinos, así como consideraciones
militares y estratégicas.
Las deliberaciones están en curso y Hamás todavía no alcanzó un
consenso sobre la renovación de la tregua, dijo a IPS el portavoz de
la organización Ahmed Yousef, también asesor en relaciones
internacionales del líder del partido islamista, Ismail Haniyeh.
"Hemos discutido varios asuntos, incluso si Israel levantará el
bloqueo de Gaza y permitirá el ingreso de asistencia humanitaria en
cantidades suficientes. También queremos saber la opinión de grupos
combatientes más pequeños, como la Yihad Islámica y el Frente
Popular para la Liberación de Palestina", explicó.
Samir Awad, de la Facultad de Derecho de la cisjordana Universidad
de Birzeit, dijo que "las elecciones obligan a Israel a manejarse
con cautela".
La idea de una nueva escalada de violencia se integró en las
discusiones de la campaña electoral israelí. La canciller Tzipi
Livni, también presidenta del partido gobernante Kadima, pretende
mostrarse como una primera ministra fuerte y llamó a responder a los
ataques con cohete desde Gaza.
En cambio, el líder del Partido Laborista y ministro de Defensa,
Ehud Barak, parece reticente a combatir en dos frentes simultáneos,
en Gaza y en el parlamento israelí.
Barak y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas,
Gaby Ashkenazi, fueron quienes persuadieron al gabinete de gobierno
contra una gran incursión militar en Gaza en la última primavera
boreal.
"Israel sabe que, en última instancia, no hay solución militar al
conflicto, y que una invasión puede terminar en un prolongado y
sangriento empantanamiento. Mantener la ocupación, además, sería
caro, pues Israel se vería legalmente obligado a asistir a la
población civil", dijo Awad.
Moshe Ma'oz, profesor de Estudios Islámicos y de Medio Oriente de la
Universidad Hebrea de Jerusalén, consideró que Israel no tiene
alternativa a negociar con su enemigo.
"Pero el gobierno israelí teme que cualquier acuerdo que alcance con
Hamás destruya sus posibilidades de lograr una solución de 'dos
estados' con el presidente palestino Mahmoud Abbas", dijo Ma'oz a
IPS.
Abbas preside la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que controla
Cisjordania y es considerado el interlocutor palestino por la
comunidad internacional. Su partido, el laico Fatah, está duramente
enfrentado con Hamás. La vieja ley colonial de "divide y reinarás"
también fortalece, por lo tanto, la posición de israelí. Fatah
concentra su poder militar contra Hamás. Mientras, ambos partidos
pierden de vista a su enemigo común.
"Hay fuertes posibilidades de que una incursión israelí consolide la
opinión pública palestina contra la ocupación y una a los dos
partidos a pesar de la actual lucha interna", dijo Awad.
La relación de la ANP con las fuerzas de seguridad israelíes se
fortaleció considerablemente en los últimos meses, sobre todo por la
coordinación de la campaña política y militar contra simpatizantes
de Hamás en Cisjordania.
Pero esa cooperación fue contraproducente, pues la ANP paga un
elevado precio político por la crisis humanitaria que sufre la
población de Gaza a raíz del bloqueo.
Para peor, altos funcionarios políticos y militares de la ANP
manifestaron a Israel que temen por sus vidas. Sospechan que
combatientes de Hamás puedan asesinarlos.
La fecha clave es el 9 de enero, cuando expirará el periodo
presidencial de Abbas, quien pretende permanecer en su puesto hasta
las elecciones legislativas previstas para más avanzado el año
próximo.
Pero Hamás anunció que no le reconocerá ninguna autoridad después de
esa fecha. Por lo tanto, Abbas amenazó con renunciar y con llamar a
elecciones presidenciales y legislativas inmediatas y simultáneas.
"Hamás le teme a esa posibilidad, pues no está seguro de que pueda
mantener el poder en Gaza en las urnas y no están dispuestos a
resignarlo", sostuvo Awad.
El movimiento islamista adelantó su voluntad de renovar el cese del
fuego si éste se extiende a Cisjordania, opción descartada por la
ANP y por Israel.
Tanto el palestino Awad como el israelí Ma'oz concuerdan en que la
renovación de la tregua beneficiaría a Hamás.
El partido "necesita tiempo para consolidar su poder", explicó Ma'oz.
Fuentes de la inteligencia israelí estiman que las brigadas
militares de Hamás fortalecieron su poder misilístico en los últimos
meses.
Hamás cuenta con misiles de un alcance cercano a los 20 kilómetros,
capaces de alcanzar sólo los poblados israelíes fronterizos con Gaza,
pero en unos pocos meses tendrá otros con un rango de 40 kilómetros,
según esos informantes.
El movimiento aspira a poseer misiles con 70 kilómetros de alcance,
que podrían alcanzar poblados centrales de Israel e incluso
Jerusalén.
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