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EFE
Tas agredir a viandantes palestinos, los colonos atacaron un grupo de soldados
apostados junto a un inmueble en disputa, hirieron a uno de ellos, al que
arrojaron aguarrás, y causaron daños a vehículos de la Policía y del Ejército,
según fuentes policiales.
Los enfrentamientos tuvieron lugar alrededor de un edificio ocupado por colonos
en marzo de 2007, que el Tribunal Supremo de Israel ordenó el domingo evacuar en
el plazo de tres días al considerar que falsificaron los documentos.
El edificio se encuentra al lado de la carretera que conecta el asentamiento
judío de Kiriat Arba y la Cueva de los Patriarcas en Hebrón, donde, según la
tradición, estaría enterrado Abraham.
Desde el martes, más de 600 activistas ultranacionalistas han rodeado el
inmueble para impedir su evacuación.
La violencia de los colonos ha desencadenado una ola de condenas. "Éste es el
momento de prueba del régimen democrático israelí", manifestó el ministro de
Seguridad Interior, Avi Dichter, en una reunión con altos mandos de la policía.
"En el plazo de 30 días el edificio será evacuado y el Estado lo tendrá bajo su
cargo hasta que los tribunales decidan" (qué hacer con él), afirmó Dichter.
En total, unos seiscientos activistas judíos radicales se desplazaron en los
últimos días a Hebrón para solidarizarse con las cinco familias que viven en el
edificio, y se espera que durante el fin de semana otros cientos hagan lo mismo.
En 2007, cientos de colonos se presentaron en el inmueble y expulsaron a los
vecinos palestinos, dando lugar a un proceso judicial aún inconcluso, pues los
jueces israelíes aún no han decidido si restituyen el edificio a sus ocupantes
originales o mantienen su postura de respaldar "de facto" la ocupación.
La ciudad de Hebrón, donde judíos y musulmanes veneran las tumbas de los
patriarcas bíblicos Abraham, Isaac y Jacob, es la única de Cisjordania con
colonos judíos en su interior, y es lugar habitual de numerosos enfrentamientos
y masacres entre las dos comunidades.
Los colonos viven en medio de la población palestina, más de 110.000, bajo la
protección del Ejército israelí.
Este jueves, además de intentar mantener el orden, el Ejército se encargaba de
borrar las pintadas de los colonos, a fin de evitar un posible brote de
violencia con la población palestina.
"Ha llegado el momento de que los colonos comprendan que Hebrón no es el Lejano
Oeste", sostuvieron los diputados del partido pacifista Meretz-Yachad, Zehava
Galón y Avshalom Vilán, al pedir mano dura contra unos colonos
acostumbrados a atacar a la población palestina y a militares israelíes sin ser
siquiera arrestados.
Por su parte, Avi Dichter, ex jefe del servicio secreto interno —entre cuyas
funciones está, en teoría, la de perseguir a radicales nacionalistas judíos—
declaró que "mantener el orden y el régimen democrático no es una
recomendación, sino una misión, y hay que cumplirla hasta el final".
"Este mensaje debe llegar a los agentes y a los soldados", agregó, al referirse
al temor de que muchos oficiales se nieguen a cumplir la orden de evacuación
bien por afinidad política con los colonos o por miedo a ellos.