Los organizadores de la convocatoria habían elegido con
cuidado el emplazamiento. La plaza de Yussef al Azmi, uno de los líderes
más venerados de la población local que se significó por su combate desesperado
—tanto él como sus seguidores fueron aniquilados— contra las fuerzas coloniales
de Francia.
Pero al mismo tiempo a cierta distancia de la delegación diplomática
de EEUU, que ya fue asaltada en 1998 durante otra protesta similar
contra la política de Washington en la región. De hecho, cientos de policías
antidisturbios se desplegaron para proteger la sede en otro gesto especialmente
significativo.
"El ataque de Abu Kamal es una provocación con fines electoralistas de [George
W.] Bush para forzar una reacción siria que beneficie al candidato de la
Administración en las próximas elecciones de EEUU", declaró Nabi Omran,
gobernador de la región de Damasco, en referencia al republicano John McCain.
"Por supuesto que responderemos pero a su debido tiempo".
Las palabras comedidas de Omran contrastaban con las peticiones a gritos que
miles de personas lanzaron este jueves en la capital siria para exigir
la ruptura de relaciones diplomáticas con Washington, tras el ataque
del domingo que provocó la muerte de siete personas en la aldea de Abu Kamal.
"Tenemos que cerrar la embajada y boicotear los productos norteamericanos. ¡Y
si quieren la guerra, estamos dispuestos!", manifestó Ahmad Qusei. El estudiante
de derecho de 22 años portaba una pancarta en inglés con un lema que decía: "Vosotros
imperialistas habéis empezado con las agresiones pero nosotros decidiremos
cuándo se acaban".
"Es un nuevo Hitler. Bush debería acabar frente a un tribunal que juzgue sus
crímenes de guerra", añadió Qusei.
La indignación era la nota dominante en la convocatoria capitalina, que
reunió principalmente a estudiantes y trabajadores de empresas y entidades
estatales. Los presentes portaban rótulos con eslóganes como "Asesinar a
inocentes es la única forma de diálogo que reconoce Bush" o "Bush
patrocina el terrorismo".
"Continuas amenazas"
Los participantes también lanzaron múltiples consignas en contra de regímenes
árabes como los de Egipto o Arabia Saudí, países que mantienen un largo pulso
político con Siria y que no se han pronunciado sobre lo ocurrido en Abu Kamal. "Si
te quedas callado quiere decir que estás implicado", se advertía en
otro cartelón que recogía un viejo dicho local.
Aunque sólo unas decenas de manifestantes consiguieron aproximarse a la
embajada de EEUU, en el barrio de Abu Rumaneh, los responsables del habitáculo
ya habían decidido cerrar la delegación durante la jornada ante "el incremento
de los riesgos de seguridad", según proclamó un portavoz de la misma.
"La embajada permanece preocupada por las continuas amenazas sobre ataques
terroristas y otras posibles acciones violentas contra los ciudadanos de EEUU",
añadió el mismo funcionario.
La arremetida de Abu Kamal ha agudizado la crisis bilateral entre Siria y
EEUU. Damasco sopesa ahora nuevas medidas para reaccionar al ataque y el propio
ministro de Información, Mohsen Bilal, declaró a elmundo.es que su Gobierno
"estudiará la petición popular" sobre una posible ruptura de relaciones entre
ambos países. "El pueblo sirio está harto de tener diplomáticos de EEUU
en Damasco cuando su país rechaza el diálogo y apuesta por estas
acciones criminales y bárbaras que ponen en peligro la estabilidad en Oriente
Próximo", señaló.
El viceministro de Exteriores, Fayssal al-Mekdad, también aclaró que Siria
aguarda explicaciones oficiales de Washington antes de "tomar medidas
adicionales" y pidió el apoyo de la comunidad internacional para impedir "que se
extienda la ley de la jungla en las relaciones" entre países.
La influencia del 4-N
Bilal incidió en la "intención electoral" de la agresión estadounidense y
precisó que "es un pretexto y una vía de escape para abrir otro frente que
oculte el colapso financiero y electoral que enfrenta la Administración Bush.
¿Por qué ahora? Justo cuando el candidato que preconiza el diálogo con Siria
marcha con una enorme ventaja en los sondeos". "Esperamos que el pueblo
americano sepa elegir y vote por el cambio", observó Bilal aludiendo al
aspirante presidencial Barack Obama.
El titular de Información rechazó asimismo las acusaciones de EEUU sobre el
tráfico de combatientes foráneos entre Siria e Irak. "Llevamos años vigilando la
frontera con nuestras tropas. EEUU prometió enviarnos el material del que
carecemos, visores nocturnos y cosas así, pero en vez de eso nos mandan
misiles y soldados para atacar a inocentes. Siria lleva años peleando
contra el terrorismo y sufriendo sus consecuencias. Nadie nos puede dar
lecciones en ese sentido", opinó.
El ministro agradeció al Gobierno español su mensaje de "condolencia" pero no
quiso pronunciarse directamente sobre la postura de Arabia Saudí y Egipto.
"Esperamos que todas las naciones árabes se solidaricen con el agredido",
puntualizó.
El suceso de Abu Kamal ha suscitado una nueva reacción proveniente de Bagdad,
que tras su postura ambivalente parece haberse decantado ahora por el apoyo
expreso a Siria. El portavoz del Ejecutivo iraquí, Ali Al Dabbagh, explicó que
la propuesta de pacto de seguridad que están discutiendo con las tropas de EEUU
incluirá de forma expresa la prohibición de utilizar Irak como base
para atacar a los países vecinos.