Europa Press
"Lo que están diciendo es simplemente injustificado. Lo niego totalmente",
declaró el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, en declaraciones a
Reuters. Fuentes oficiales estadounidenses han indicado a los medios que el
bombardeo se había cobrado la vida de un dirigente de Al Qaeda que ayudaba a
introducir combatientes extranjeros en Irak.
Estados Unidos no ha confirmado ni desmentido oficialmente su implicación
en el ataque, que según los habitantes locales y las autoridades sirias se cobró
la vida de ocho civiles. Según un responsable estadounidense, el objetivo era Abu Ghadiya, un ex lugarteniente de Abu Musab al Zarqaui, el líder de Al Qaeda
en Irak abatido en un bombardeo estadounidense en 2006.
"Lo que están diciendo no es preciso", afirmó Al Mualem, que se encuentra
de visita en Londres. "¿Se imagina que un hombre con sus tres hijos sean
terroristas?", afirmó, en referencia a parte de las presuntas víctimas de la
operación.
Según el ministro sirio, los fallecidos eran civiles inocentes. Asimismo,
reiteró su acusación de que el ataque fue un "acto terrorista" por parte de
Estados Unidos. "Esto es un intento de crimen de guerra por parte de Estados
Unidos contra Siria", aseveró.
Damasco ha indicado que pedirá a Estados Unidos y a Irak una investigación
de la operación. Preguntado sobre si Siria prevé algún otro paso diplomático, Al Mualem dijo que "estamos esperando su respuesta". "En función de lo que
recibamos, decidiremos nuestras opciones", agregó.
Siria afirma que cuatro helicópteros atacaron la granja Al Sukkari, en la
zona de Albu Kamal, en el este del país y cerca de Irak, y que soldados
estadounidenses, que llegaron en un helicóptero, irrumpieron en un edificio.