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Noticias)
06-Octubre-08
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Olmert con la secretearia de Estado
norteamericana, Condoleezza Rice |
El primer ministro de
Israel, Ehud Olmert, viajará a Moscú la semana próxima para
participar de conversaciones sobre el programa nuclear de Irán, en
momentos en que Estados Unidos se muestra poco entusiasta sobre un
eventual ataque israelí contra instalaciones atómicas iraníes.
Por Peter Hirschberg - IPS
Desde la última visita del presidente
estadounidense George W. Bush a Israel en mayo, con motivo del 60
aniversario del Estado judío, han habido informes de que Washington
se aferra a su política de sanciones a Teherán y que, por ahora,
Israel no tiene luz verde para atacar territorio iraní.
Informes periodísticos de hace unos dos meses indican que Estados
Unidos habría rechazado un pedido de armas por parte de Israel que
hubiera incrementado su capacidad para lanzar un ataque contra
instalaciones nucleares iraníes.
El mes pasado, el periódico israelí Haaretz informó que el paquete
de ayuda en materia de seguridad incluía "un gran número de bombas
destructoras de búnkers, permiso para usar un corredor aéreo a Irán,
un sistema tecnológico avanzado y aviones de recarga de
combustible".
El periódico británico The Guardian citó a funcionarios europeos
señalando que Estados Unidos había rechazado a comienzos de este mes
un pedido de autorización de parte de Israel para atacar sitios
atómicos de Irán.
El informe citó "altas fuentes diplomáticas europeas", señalando que
"Israel dio serios indicios esta primavera (boreal) de querer lanzar
un ataque militar contra los sitios nucleares de Irán, pero el
presidente George W. Bush le dijo que no lo apoyaría y no iba a
revisar su posición el resto de su presidencia".
La decisión de Washington, señaló el informe, se basó en el temor de
que Israel no sería capaz de dañar lo suficiente las instalaciones
atómicas iraníes, que están bien diseminadas y protegidas, y de que
una eventual represalia de Teherán "probablemente incluiría una ola
de ataques contra militares y otro personal estadounidense en Iraq y
Afganistán, así como contra los barcos en el Golfo Pérsico".
Tanto Estados Unidos como Israel creen que el objetivo del programa
iraní es fabricar armas atómicas, pero Teherán asegura que tiene
puramente fines pacíficos, como la generación de energía. Cuando son
consultados sobre su política hacia Irán, los líderes israelíes por
lo general responden que todas las opciones están sobre la mesa, en
clara referencia a la militar.
Pero, sin consentimiento de Estados Unidos, es poco probable que
Israel lance un ataque, señaló el analista Ephraim Kam,
vicepresidente del Instituto para Estudios de Seguridad Nacional,
con sede en Tel Aviv. Sin embargo, el gobierno estadounidense debe
ofrecerle una alternativa al israelí.
"Algunos han mencionado la posibilidad de un tratado de defensa"
estadounidense-israelí, dijo a IPS.
"Necesitamos una clara declaración de que cualquier ofensiva contra
Israel será considerado un ataque contra Estados Unidos, que
Washington responderá con armas nucleares contra Irán. Éste sería un
importante disuasivo", afirmó.
Ha habido mucha especulación sobre en qué punto Irán se convierte en
un estado con capacidad nuclear. A comienzos de esta semana, David
Kay, a cargo del equipo estadounidense que buscó armas de
destrucción masiva en Iraq, dijo que Teherán estaba a entre dos y
cinco años para obtener la capacidad de fabricar una bomba atómica.
Según Kam, quien fue coronel en la división de Investigación de la
Inteligencia Militar de Israel, el criterio exacto para determinar
si Irán es un estado nuclear "se mueve todo el tiempo". Esto se debe
a una combinación de "falta de información de inteligencia, y a que
quizás el calendario iraní está cambiando porque afrontan muchas
dificultades técnicas".
Pero para un eventual ataque israelí hay otras consideraciones
además del punto exacto en el que Irán se convierte en un estado
nuclear, como si Teherán recibirá un sistema de defensa aérea que
solicitó a Rusia. "Esto haría mucho más difícil y costoso atacar los
sitios" nucleares, dijo Kam.
El experto no descarta la posibilidad de que Israel finalmente deba
aceptar convivir con un Irán nuclear. Si eso sucede, "estaremos
viviendo bajo una amenaza más grave, pero ¿usará la bomba Irán
contra Israel? Lógicamente, no lo hará".
Israel posee una gran capacidad de respuesta. Millones de iraníes,
dijo Kam, morirían en un contraataque israelí. "Ni siquiera un
régimen fundamentalista como el de Irán" perdería vista este
potencial, señaló.
No obstante, no hay garantías. "Mi preocupación es que no tenemos
ningún diálogo con Irán. Cuando se tiene a dos actores nucleares que
no se hablan entre sí, puede haber errores de cálculos. Ésta es una
receta para el deterioro, para la escalada sin control", alertó.
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