(IAR
Noticias)
03-Octubre-08
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![[US, Syria Step Up Talks]](http://s.wsj.net/public/resources/images/NA-AS838_SYRIA_D_20080929153646.jpg) |
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Un sirio lee un periódico después del
atentado con coche bomba que el pasado sábado mató a 17 personas en
Damasco, delante de las fotos de Presidente Bashar Assad y del líder Hezbollah Hassan Nasrallah (con
anteojos). EE UU dicen que Siria
debe hacer más para mejorar la seguridad regional. |
Una serie de
encuentros entre diplomáticos estadounidenses y sirios está
alimentando especulaciones sobre un posible acercamiento entre
Washington y Damasco.
Por Jim Lobe -
IPS
L as reuniones, que se realizaron la semana pasada
en coincidencia con la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU), incluyeron un diálogo entre la secretaria de
Estado (canciller) de Estados Unidos, Condoleezza Rice, y su par de
Siria, Walid Moallem.
En esos encuentros se discutieron diversos temas. Algunos de
especial interés para Washington, como sus demandas para que Siria
actúe con firmeza para evitar la infiltración de extremistas en Iraq
y deje de apoyar a la milicia islamista libanesa Hezbolá, pero
también el pedido de Damasco para que Estados Unidos se involucre en
las negociaciones de paz entre Siria e Israel.
Estas dos naciones han pedido la participación estadounidense para
lograr avances en sus conversaciones indirectas, iniciadas hace un
año con la mediación de Turquía. Aunque Rice manifestó su apoyo a
ese proceso, funcionarios de línea dura del gobierno del presidente
George W. Bush se han opuesto a un mayor compromiso de Washington en
este tema.
"No estoy segura de que se logren avances muy importantes, pero ya
es tiempo de dialogar sobre los cambios que se están produciendo en
Medio Oriente", declaró Rice el lunes.
Aunque el encuentro entre Rice y Moallen, según informes, sólo duró
10 minutos, el subsecretario de Estado para Asuntos de Medio
Oriente, David Welch, mantuvo con el ministro sirio una reunión más
prolongada el lunes, que según el diario The Wall Street Journal
equivalió a un "potencial deshielo" entre Washington y Damasco.
"Considero que hubo un buen progreso en la posición estadounidense.
La atmósfera fue positiva. Decidimos continuar con este diálogo",
declaró Moallen a ese periódico.
Sin embargo, algunos observadores se mostraron escépticos sobre la
voluntad de Washington de aproximarse a Siria en los casi cuatro
meses que restan para la finalización del mandato de Bush, quien
dejará su cargo el 20 de enero de 2009.
"Claramente es necesario repensar la política hacia Siria. Rice está
decididamente a favor de hacerlo y el Departamento (ministerio) de
Defensa lo ha venido reclamando desde hace meses, pero no han
logrado convencer a la Casa Blanca", señaló Joshua Landis,
especialista en Siria de la Universidad de Oklahoma.
Bush, recordó, se refirió a Siria como "patrocinador del terrorismo"
en su discurso ante la Asamblea General de la ONU la semana pasada.
La división dentro del gobierno estadounidense entre funcionarios de
línea dura y "realistas" es en el caso de Siria similar a la que se
registra en relación con Corea del Norte e Irán.
El antecesor de Rice, Colin Powell, defendió una política de
acercamiento a Damasco tanto antes como después de la invasión de
Iraq en marzo de 2003, pero los "halcones", liderados por el
vicepresidente Dick Cheney y el entonces secretario de Defensa
Donald Rumsfeld, favorecieron una política de "cambio de régimen"
contra el gobierno del presidente sirio Bashir Al-Assad.
La hostilidad de Washington hacia Damasco fue en aumento, acompañada
por las acusaciones respecto de que Siria facilitaba la infiltración
de extremistas islámicos en Iraq, y alcanzó su punto máximo luego
del asesinato, en 2005, del primer ministro libanés Rafik Hariri,
por el que Washington responsabilizó a Siria.
Estados Unidos retiró a su embajador en Damasco como parte de un
esfuerzo más amplio para aislar y debilitar a Al-Assad. En 2006,
durante la guerra entre Israel y Hezbolá, el número dos del Consejo
Nacional de Seguridad, a cargo de los asuntos de Medio Oriente,
Elliott Abrams, habría asegurado a las autoridades israelíes que
Washington no se oponía a que llevaran las hostilidades a territorio
sirio.
La renuncia de Rumsfeld en noviembre de 2006 y su reemplazo con el
más "realista" Robert Gates, junto con el deterioro de la posición
estadounidense en Medio Oriente, alteraron el balance de poder
dentro del gobierno.
A pesar de las objeciones de los neoconservadores, Rice invitó a
Siria a la cumbre de Annapolis en noviembre de 2007, en la que se
relanzaron las negociaciones de paz entre Israel y la Autoridad
Nacional Palestina.
Fue poco después de ese encuentro que Turquía comenzó a mediar en
las conversaciones indirectas entre Siria y el gobierno del primer
ministro israelí Ehud Olmert.
Según informes, estaban centradas en la devolución de las Alturas
del Golán, ocupadas por Israel durante la Guerra de los Seis Días de
1967, a cambio del acuerdo de Damasco en cortar sus lazos con Irán,
Hezbolá y el palestino Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Aunque todos los trascendidos indican que se realizaron grandes
avances en las negociaciones, fueron suspendidas a principios de
septiembre, a la espera de la formación de un nuevo gobierno en
Israel, tras la renuncia de Olmert a causa de escándalos de
corrupción.
Por otra parte, Siria insiste en que un acuerdo final de paz con
Israel sólo podrá alcanzarse si Washington le otorga su apoyo, algo
que la Casa Blanca ha descartado hasta el momento.
En tanto, los esfuerzos de Estados Unidos para aislar a Siria se han
visto significativamente debilitados en los últimos meses. La
victoria de Hezbolá sobre fuerzas prooccidentales en Beirut, en
mayo, y el acuerdo político que otorgó a los grupos prosirios un
virtual poder de veto sobre las decisiones más importantes, marcaron
una dura derrota para la estrategia libanesa de Washington.
Asimismo, la elección como presidente de Francia de Nicolás Sarkozy,
en reemplazo de Jaques Chirac, un estrecho aliado de Estados Unidos
en el intento de aislar a Al-Assad, representó otro revés para los
planes estadounidenses.
El 14 de julio, Sarkozy fue el primer líder de Europa occidental en
recibir al presidente sirio desde el asesinato de Hariri, en ocasión
de la celebración del día nacional de Francia. En septiembre Sarkozy
viajó a Damasco y ofreció auspiciar las conversaciones de paz entre
Siria e Israel.
Al mismo tiempo, Al-Assad anunció diversas medidas, destinadas
aparentemente a apaciguar a Estados Unidos, entre ellas el envío de
embajadores a Iraq y Líbano.
Se verá en las próximas semanas si el diálogo entre diplomáticos
estadounidenses y sirios marca un cambio en la política del gobierno
de Bush, sobre todo si Washington envía un embajador o funcionario
de alto rango a Damasco, tal como ha reclamado Siria.
El estallido el sábado pasado de un coche bomba en Damasco, que mató
a 17 personas, puede reforzar la posición del Departamento
(ministerio) de Defensa sobre la necesidad de una mayor cooperación
con Siria en el área de inteligencia. La mayoría de los analistas
sostienen que los responsables del atentado serían extremistas
sunitas posiblemente ligados a la organización Al Qaeda.
Según Landis, "con la política hacia Líbano en ruinas y los
esfuerzos para aislar a Damasco desafiados por Francia, Turquía y
hasta Israel, no tiene sentido que la Casa Blanca continúe ignorando
a los sirios. En este momento no es más que una muestra de tozudez".
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