Hamás, el movimiento que
controla Gaza, ha detenido en la franja a decenas de miembros de su facción
rival Al Fatah, tras culparla de tres atentados que causaron la muerte ayer a
cinco de sus milicianos, una niña y un transeúnte, informaron fuentes de la
segunda formación.
Las fuerzas de seguridad de Hamás han lanzado una redada contra partidarios y
organizaciones caritativas vinculadas a Al Fatah, el partido del presidente
palestino, Mahmud Abás, donde han sido confiscados documentos y ordenadores.
Al Fatah atribuye los ataques a rencillas internas en el movimiento islamista y
entre los detenidos figura un coronel que trabaja en los servicios de
inteligencia leales a Abás y un camarógrafo de la televisión alemana ARD,
Sawah abú Saif.
Al amanecer, miembros del servicio de seguridad interior de Hamás irrumpieron en
la casa de Abú Saif, se incautaron de su móvil y su ordenador portátil, y se lo
llevaron arrestado, explicó su familia.
Por su parte, Ihab Naser, el director de una de las instituciones de caridad
afectadas, la Sociedad del Norte para el Desarrollo Social, manifestó su
sorpresa por la redada policial en sus oficinas. "Es una organización sin ánimo
de lucro que nada tiene que ver con la situación política" y organiza un
campamento de verano para niños con el apoyo de Naciones Unidas, dijo Naser.
La redada empezó poco después de que, tras el anochecer, una potente bomba
colocada en los bajos del coche de un miembro del brazo armado de Hamás, las
Brigadas de Azedín al Kasam, matara a cinco miembros de esta milicia y a una
niña de ocho años que hacían pic-nic en una playa al este de la ciudad de Gaza.
El coche estaba aparcado justo detrás de una pequeña tienda de campaña donde se
encontraban los cinco miembros de Hamás. La explosión causó además decenas de
heridos, uno de los cuales se convirtió de madrugada en la sexta víctima mortal
del atentado.
Ese mismo día, a primera hora, un grupo de desconocidos había hecho explotar en
cuestión de minutos una bomba frente a la casa de Maruán abú Ras, un líder de
Hamás en Gaza, y otra en una céntrica cafetería de Gaza, que mató a un
transeúnte.
El Ejército israelí ha negado toda vinculación con estos sucesos, raros desde
que Hamás se hizo por la fuerza con el control de Gaza en junio de 2007.
"El objetivo de estos ataques
es devolver a Gaza a la situación de caos y desorden que dominaba la zona antes
de Hamás tomara su control", aseguró anoche en un comunicado el Ministerio
de Interior del Gobierno de facto en la franja del movimiento islamista.
Su portavoz, Islam Shahwan, indicó que sus autores serán arrestados "en horas" y
que las detenciones son fruto de una investigación sobre los incidentes.
Para Jalil al Hayia, un líder de Hamás, los responsables son grupos
palestinos "que colaboran con el enemigo" (Israel) para "minar la seguridad
del pueblo palestino".
Desde que Hamás controla la franja, Gaza ha sufrido pequeños ataques con bombas
artesanales contra cibercafés, centros de la pequeña comunidad cristiana o
populares lugares de recreo.
Hamás ha acusado a Al Fatah de estar tras algunas de estas acciones, bien para
arreglar cuentas pendientes, bien para dar al exterior una imagen de Gaza como
un lugar de persecución religiosa en manos del movimiento islamista.