El ministro de Defensa apoya las sanciones a Teherán, pero no teme "pasar a
la acción"
Por Juan Miguel Muñoz - El País,
España
Aunque se expondrá en una próxima feria internacional de armamento en el
Reino Unido, Israel Aerospace Industries (IAI), uno de los gigantes de la
industria de defensa, presentó ayer, un día después de que Irán comenzara sus
ensayos con misiles, un avión civil reconvertido capaz de sobrevolar durante
horas cualquier país de Oriente Próximo en labores de espionaje.
Dotados de
avanzados sistemas electrónicos y de comunicaciones, el Gulfstream G550 dispone
de una autonomía de vuelo de 12.500 kilómetros. El avión fue presentado en una
planta de IAI cercana al aeropuerto Ben Gurion.
Un aparato de estas características es crucial en el caso de que Israel se
decidiera a bombardear las instalaciones atómicas iraníes. Las Fuerzas Aéreas
israelíes ya han adquirido tres Gulfstream y el Gobierno de Ehud Olmert presiona
a Estados Unidos para que adelanten la entrega de los modernísimos
cazabombarderos F-35. Al mismo tiempo, el Ejército israelí prepara una mejoría
de sus sistemas de intercepción de misiles Arrow-3, con el que ya se han
ejecutado ensayos satisfactorios.
Los vientos de guerra adquieren cada día bríos renovados.
El mes pasado, la
aviación israelí llevó a cabo unas maniobras en aguas del Mediterráneo en las
que participaron más de 100 aparatos de combate y de suministro en vuelo, y Olmert aseguró en una reciente visita a Washington que es imprescindible detener
el programa nuclear iraní "por todos los medios".
El ministro de Defensa, Ehud Barak, apuntó ayer que las "sanciones y la
vigorosa mediación diplomática" deben agotarse, pero advirtió: "Israel es el
país más fuerte de la región y ha probado en el pasado que no teme pasar a la
acción cuando los intereses vitales de su seguridad están en juego".