El primer ministro israelí, Ehud Olmert, es partidario de destruir las casas
de los autores de atentados que vivan en el Jerusalén Este, una antigua práctica
que se había abandonado hace varios años, informó este jueves la radio pública
israelí.
Según la radio, Olmert efectuó consultas en ese sentido con el ministro de
Defensa, Ehud Barak, y con la jefa de la diplomacia, Tzipi Livni, a raíz del
atentado con una excavadora perpetrado el miércoles por un palestino de
Jerusalén Este, que dejó tres muertos israelíes y más de 45 heridos.
"Hay que atajar los atentados terroristas perpetrados por árabes de Jerusalén
Oriental. Si para ello debemos recurrir a medios disuasivos o destruir casas,
pues bien, lo haremos", afirmó Olmert, citado por la edición internet del diario
Yediot Aharonot.
Unos 250.000 palestinos viven en la parte oriental de Jerusalén, conquistada
y anexionada por Israel en 1967. Disponen de una tarjeta de identidad israelí
especial que les da acceso a servicios médicos, subsidios familiares y libertad
de circulación en Israel.
El pasado 6 de marzo, otro palestino de Jerusalén Este que disponía de dicha
tarjeta de identidad abrió fuego en un instituto de estudios talmúdicos en la
Ciudad Santa, matando a bocajarro a ocho alumnos.
Barak ya hizo saber entonces que era "partidario de la demolición de la casa
del autor del atentado". Durante los primeros años de Intifada, Israel demolía
sistemáticamente las casas de los palestinos implicados en atentados mortales,
práctica que cesó debido a las dudas sobre su eficacia.