Una organización por
los derechos humanos publicó la primera lista detallada de
delincuentes juveniles sentenciados a la pena capital en Irán. El
grupo descubrió que por lo menos 114 niños y niñas esperan su turno
para ser ejecutados.
Por Omid Memarian (*) - IPS
La Campaña Internacional por los Derechos Humanos
en Irán señaló que dos menores de 18 años ya fueron ejecutados este
año, e indicó que el sistema judicial iraní no es transparente, y no
está claro si otros en la lista están aún vivos.
Al menos uno de los que espera la ejecución, Ahmad Noorzehi, tenía
apenas 12 años cuando cometió su crimen.
"Irán es el único país que lleva a la muerte a delincuentes
juveniles en gran número", dijo a IPS el portavoz de la Campaña,
Hadi Ghaemi. "Esta práctica bárbara es justificada en nombre del
derecho islámico, pero muchos eruditos religiosos cuestionan esto",
añadió.
Divulgada este miércoles, la lista es el resultado de una completa
investigación realizada por el prominente defensor de los derechos
humanos iraní Emad Baghi. Forma parte de su libro "El derecho a la
vida II", en el que argumenta que esas ejecuciones no son avaladas
por el derecho islámico, como afirman las autoridades iraníes.
El trabajo de Baghi compila muchas fuentes religiosas autoritativas
que están a favor de abolir las ejecuciones de niños. Varias copias
han sido distribuidas entre funcionarios en el sistema judicial y el
parlamento iraníes, así como entre miembros de organizaciones por
los derechos humanos que trabajan en ese país. Sin embargo, los
censores de Teherán no han permitido que el libro sea publicado.
La Campaña obtuvo una copia, que documenta 117 sentencias a muerte a
niños y niñas en la última década. Al menos 34 ejecuciones fueron
realizadas, y otras 114 están pendientes. El resto de los
sentenciados fueron perdonados.
"Mientras todo el mundo avanza hacia la abolición de la pena de
muerte en general, el aumento de las ejecuciones de menores en Irán
es vergonzoso", dijo Ghaemi. "Deberían abolirlas de inmediato. Hay
un gran impulso en esta dirección, tanto en el frente interno como
en el internacional, y éste es el tiempo para que Irán actúe y
adecue sus prácticas con los compromiso mundiales".
Según un informe publicado este año por Human Rights Watch (HRW),
sólo en Irán, Sudán, China y Pakistán hay constancia de que se
ejecutan a delincuentes juveniles desde 2004. Sudán realizó dos de
esas ejecuciones en 2005, en tanto que China realizó nueve en 2004 y
Pakistán una en 2006.
En contraste, se sabe que en Irán fueron llevados al patíbulo por lo
menos tres menores en 2004, ocho en 2005 y cuatro en 2006.
En números totales, sólo China realiza más ejecuciones que Irán. El
sistema judicial iraní ejecuta anualmente más sentenciados por
habitante que cualquier otro país. El asesinato, la violación, el
robo a mano armada, el secuestro y el tráfico de drogas son todos
delitos punibles con la muerte en Irán.
Dos importantes tratados, la Convención sobre los Derechos del Niño
y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, prohíben
la pena capital como castigo para crímenes cometidos cuando el
perpetrador tenía menos de 18 años. Teherán ha ratificado ambos
convenios.
La mayoría de los niños y niñas en la lista fueron condenados por
homicidio. Sin embargo, como demuestra la investigación de Baghi,
muchas de las sentencias parecen estar basadas en confesiones no
fiables extraídas luego de torturas e interrogatorios en los que se
les negó a los detenidos su derecho a acceder a un abogado.
Los tribunales rutinariamente ignoran evidencias presentadas por los
defensores demostrando que los acusados actuaron en defensa propia,
señala el informe.
"En cada caso que hemos visto, hubo graves violaciones de las leyes
y procedimientos iraníes, a veces incluso en más de una fase del
proceso de investigación, juicio y sentencia", dijo Clarisa Bencomo,
investigadora sobre los derechos de la infancia para la División de
Medio Oriente y África del Norte de HRW.
"No tengo dudas de que en muchos casos en esta lista hay niños que
serían hallados inocentes si tuvieran asistencia legal adecuada y
juicios justos por tribunales propiamente capacitados y que rechacen
las confesiones forzadas", dijo a IPS.
La ejecución de menores en Irán será uno de los temas incluidos en
el informe del secretario general de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), Ban Ki-moon, ante la Asamblea General en septiembre.
Teherán no ha permitido a los reporteros especiales del Consejo de
Derechos Humanos la ONU ingresar a Irán e investigar los supuestos
abusos. Pero en una reunión conjunta del Consejo en Ginebra a
comienzos de este mes, cuatro organizaciones que trabajan dentro y
fuera de ese país dieron información sobre graves violaciones a los
derechos humanos, como las ejecuciones a menores.
Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz en 2003, fue una de los
participantes. Ella y otros instaron al gobierno iraní a cooperar
con los investigadores de la ONU.
HRW investigó algunos casos de la lista, así como varias historias
de delincuentes juveniles ejecutados los últimos años.
"Los abogados y activistas iraníes que recolectaron esta información
deberían ser aplaudidos, así como todos los abogados, jueces y
activistas que trabajan en Irán para poner fin a las ejecuciones de
menores", dijo Bencomo.
"Pero el nuevo parlamento debería tener como prioridad la aprobación
de una legislación que fuerce a Irán a cumplir con su obligación
legal de poner fin a las ejecuciones juveniles", agregó.
Mientras, la organización Amnistía Internacional condenó también la
situación, en particular tras la ejecución el 10 de este mes de un
joven kurdo que se cree tenía entre 16 y 17 años.
Mohammad Hasanzadeh fue ahorcado en la prisión de Sanandaj tras ser
declarado culpable del asesinato, cometido cuando tenía alrededor de
15 años, de otro menor que entonces tenía 10.
"Esta última ejecución de una persona que era menor de edad en el
momento de cometerse el delito es otro incumplimiento flagrante por
parte de las autoridades iraníes de sus obligaciones
internacionales, contraídas en virtud del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y de la Convención sobre los Derechos
del Niño de la ONU, de no condenar a muerte a personas que eran
menores de 18 años cuando cometieron el delito", señaló la
organización.
Amnistía calculó en 85 el número de menores iraníes que esperan su
ejecución.
"Pedimos a Irán que ponga fin, de una vez por todas, a estas
ejecuciones, incluidas las de las al menos 85 personas más que
permanecen condenadas a muerte por delitos cometidos cuando eran
menores de edad. Para empezar, estos menores no deberían haber sido
condenados a muerte", añadió.
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(*) Omid Memarian es profesor asociado a la Escuela de Posgrado de
Periodismo de la Universidad de Berkeley. Recibió muchas
distinciones, incluyendo el Premio al Defensor de los Derechos
Humanos de Human Rights Watch en 2005 y es colaborador habitual de
IPS.