El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, principal aliado del gobierno,
solicitó al primer ministro, Ehud Olmert, que cese en sus funciones debido a los
casos de corrupción que enfrenta el primer ministro. Barak advirtió que forzaría
elecciones anticipadas en caso de que Olmert no de un paso al costado. Solicitó
que renuncie o se declare asimismo incapacitado.
"No creo que el primer ministro
pueda gestionar, a la vez, el Gobierno y sus propios asuntos personales",
declaró Barak en rueda de prensa:
El ministro de Defensa habló un
día después de que el empresario estadounidense Morran Talansky declarara ante
un tribunal israelí que había entregado durante los últimos quince años al menos
150.000 dólares en sobres para financiar las campañas electorales de Olmert
y para pagar viajes al extranjero del primer ministro israelí y de su familia,
dinero que nunca le ha sido devuelto.
La acusación la hizo el empresario
estadounidense Morris Talanksy en una vista oral ante el tribunal del distrito
de Jerusalén, donde reconoció que prestó a Olmert sumas que ascienden a unos
150.000 dólares en el transcurso de 15 años para gastos personales, donaciones o
préstamos.
Talansky, cuya declaración podría considerarse como testimonio legal si
el primer ministro resulta imputado por este caso, agregó que al menos parte de
esa cantidad nunca le fue devuelta por Olmert.
"Mantuve una estrecha relación con
él, pero deseo agregar que fue puramente de admiración, nunca me beneficié de
ella personalmente", manifestó el testigo.
Agregó que sus ideas políticas sobre Israel y el sionismo estaban en sintonía
con las de Olmert, razón por la que se decidió a apoyarle financieramente.
"Sentía una gran admiración por
él", reveló el empresario, que dijo apreciar su "habilidad para dirigirse a
la gente" y sus ideas sobre la necesidad de mantener "Jerusalén unida" en una
época, los noventa, en que el actual primer ministro aspiraba a ser alcalde de
la ciudad.
"No creo que el primer ministro
pueda acometer sus funciones mientras pesan sobre él las actuales sospechas",
dijo Barak en rueda de prensa en alusión a la investigación que se lleva a cabo
contra Olmert por un caso de corrupción.
El titular de Defensa, líder del partido laborista, dijo que "Olmert tiene que
desconectarse de la dirección diaria del Gobierno" al entender que, en esas
circunstancias, no puede hacer frente a los actuales retos que Israel tiene por
delante.
Barak señaló que "Teniendo en
cuenta lo mejor para el país y en coherencia con las normas adecuadas, creo que
el primer ministro debe desconectarse del día a día de la acción gubernamental".
"Puede optar por cualquiera de las
salidas que se le ofrecen, como dejar en suspensión o vacante el puesto,
dimitir o declararse a sí mismo incapacitado. No seremos nosotros quienes lo
decidamos", añadió.
Asimismo, llamó al partido de Olmert, el Kadima, a buscar a un candidato para
suceder al primer ministro, ya que "si Kadima no actúa y no se forma un gobierno
durante el actual periodo legislativo que sea de nuestro gusto, tomaremos la
iniciativa llegando a un acuerdo y fijando una fecha para las elecciones
anticipadas". Las próximas elecciones regulares están previstas para el año
2010.
Por su aprte, el presidente de la
Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, cree que la crisis política en Israel, que
podría apartar de su puesto al primer ministro, Ehud Olmert, dañará las
negociaciones de paz para acabar con el conflicto de Oriente Próximo.
"Sin duda, lo que está ocurriendo dejará un impacto negativo en las
negociaciones", afirmó hoy el portavoz de Abbas, Nabil Abu Rdainah, en un
comunicado poco después de que el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak,
instara a Olmert a "desconectarse del día a día de la acción gubernamental".
Liderado por Barak, el partido
laborista es un pilar fundamental de la actual coalición de gobierno, y la
retirada de su apoyo al primer ministro haría imposible la continuidad de
Olmert al frente del ejecutivo, según analñsitas de la prensa israelí.