Como el piloto no se identificó con la torre, creyeron que era un
atacante terrorista.
Por
María Laura Avignolo -
Clarín
El ex primer ministro británico y enviado especial a Oriente Medio, Tony
Blair, estuvo a punto de morir el miércoles pasado. Sucedió cuando su avión
privado casi es atacado por aviones de caza israelíes al creerlo un potencial
ataque terrorista. Blair nunca se dio cuenta que su vida corrió peligro ni se
percató tampoco del incidente, que recién trascendió ayer a la prensa.
Los caza de intercepción israelíes iban a atacar al avión que trasladaba a Blair
y una delegación cuando iban desde el World Economic Forum, en el balneario
egipcio de Sharm-el-Sheik, a una conferencia de inversores privados en Belén. El
hecho sucedió cuando la nave volaba sobre territorio israelí. El comandante del
avión de Blair no se había contactado con la torre de control israelí, a pesar
de que estaba dirigiéndose desde el Sinai.
Como el piloto de Blair no respondía a las demandas de urgencia, dos aviones
cazas -que son versiones israelíes del F15 y están armados con misiles aire-aire
Shafrir y Python- salieron a interceptarlo y eventualmente a disparar. El misil
Shafrir 2 sirvió para destruir 100 aviones en la guerra árabe-israelí de 1973.
Los aviones volaron sobre el jet de Blair para indicarle al piloto que él estaba
siendo considerado "un objetivo sospechoso".
Recién en ese momento el piloto respondió a los llamados y les informó que
estaba trasladando a Tony Blair y a una comitiva de empresarios que se dirigía a
Belén.
La conferencia en Belén buscaba atraer dos billones de dólares de capitales para
invertir en la economía palestina, el principal objetivo de Blair en esa región.
Más de 2.000 delegados eran esperados y los más importantes estaban siendo
trasladados en el avión junto a Tony Blair.
Durante todo el incidente, Blair no fue informado por el piloto de lo que
pasaba. "Ellos no se dieron cuenta de nada mientras estaban en el avión. Sólo lo
supieron después y por los medios", informó Ruti Winterstein, vocera de Blair en
su misión de enviado a Oriente Medio. Una vocera de las fuerzas militares
israelíes no comentó el incidente, pero desde otra fuerza de seguridad de Israel
explicaron que se habían aplicado los "procedimientos estándares en incidentes
de este tipo".
Según las primeras investigaciones, un mal funcionamiento técnico produjo la
incomunicación mientras el diario Maariv dijo que se ha establecido un nuevo
sistema para la identificación de aviones sospechosos por temor a que sean
utilizados por los terroristas.
Los israelíes tienen uno de los sistemas de defensa más estrictos del mundo y
más de una vez los aviones de guerra son forzados a despegar en emergencia por
falsas alarmas. La situación ha empeorado desde que se rompiera el muro
fronterizo que separa a la frontera con Egipto hace cinco meses atrás.Desde
entonces Israel está en alerta máxima.
Finalmente, Blair regresó a Londres en un avión de línea privada. El ex primer
ministro lleva 14 meses trabajando como enviado del Cuarteto Internacional para
Medio Oriente, formado por Estados Unidos, las Naciones Unidas, Rusia y la Unión
Europea. El que ha sido diez años primer ministro de Reino Unido ha apostado por
"una solución con dos Estados" para Israel y los territorios palestinos ocupados
como "prioridad absoluta". El británico se ocupa del tema sin honorarios pero
con exuberantes gastos de representación en el legendario Hotel Colony de
Jerusalem, donde ha alquilado todo un piso. Por razones de seguridad no ha
visitado Gaza, a pesar de las muchas invitaciones que le han hecho.
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