(IAR Noticias) 20-Mayo-08
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George W. Bush y Mahmud Abás
pasean agarrados de la mano tras la rueda de prensa (Reuters) |
Es conocido que el presidente
de EE.UU., George W. Bush, no tiene reparos en demostrar su aprecio personal por
quienes considera sus amigos, pero su visita del domingo a Egipto dejó una imagen para
el recuerdo cuando se paseó agarrado de la mano con el presidente
palestino (que solo controla Cisjordania), Mahmud Abbas, su principal aliado en
la región .
Tras su reunión, Bush y el presidente palestino, Mahmud Abbas, posaron para los
fotógrafos y, después de unas palabras a la prensa, se marcharon agarrados de
la mano bajo un paseo de buganvillas en flor.
En los países árabes, tomarse de la mano entre hombres es una costumbre muy
arraigada, por lo que el hecho apenas sorprendió en Sharm el Sheij, el enclave turístico favorito para las cumbres en Oriente Medio.
Sin embargo, ver a Bush en tan bucólica situación supuso una sorpresa para la
expedición que acompaña al presidente de EEUU, quien no suele tener problemas
tampoco en hacer gala de su masculinidad cuando la ocasión lo requiere.
A falta de menos de medio año para que abandone la Casa Blanca, Bush viajó a
Sharm el Sheij para afianzar sus vínculos con quienes considera sus mejores
aliados en Oriente Medio.
A tenor de lo visto, parece que logró su objetivo, al menos en el aspecto
personal.
Después de las múltiples críticas que
había recibido tras obviar por completo a los palestinos en su discurso ante la
Kneset (Parlamento israelí) esta semana, Bush pretendía ofrecer una imagen de
cercanía hacia los palestinos.
Los medios árabes no habían dudado hoy en considerar esa intervención como la
última demostración del alejamiento de Bush del proceso de paz y habían lanzado
sus dardos en los editoriales.
Sin embargo, Bush podría necesitar muchos paseos de la mano bajo las buganvillas
para hacerse con el cariño de los ciudadanos árabes.
Como explicó Mahmud, un taxista
cairota que trabaja en Sharm el Sheij, "es muy complicado encontrar a un
árabe al que le guste Bush".
"La mayoría de la gente le odia, no ha hecho nada por conseguir nuestro
aprecio", subrayó Mahmud.
Tras escuchar esta opinión,
contrastan aún más los piropos que se regalaron Abbas y el presidente afgano, Hamid
Karzai, a Bush, tras la que probablemente sea su última gira por Oriente Medio
como inquilino de la Casa Blanca.
"Sabemos muy bien que usted, personalmente, así como su administración, están
comprometidos con la búsqueda de la paz antes de 2008. Estamos encantados con
que el Presidente (Bush) esté siguiendo todo, hasta el mínimo detalle, de lo que
ocurre en las negociaciones palestinas", le dijo Abbas.
"Señor presidente, muchas gracias una vez más, y transmita nuestra gratitud al
pueblo de Estados Unidos. Por favor, visítenos muy, muy pronto. El pueblo afgano
quiere que vaya allí para saludarle y expresarle su agradecimiento por su
liderazgo y ayuda", elogió el presidente afgano.
Todavía se desconoce el balance que hará Bush de su gira, pero no sería
de extrañar que, después de oír estas palabras y las alabanzas que le dedicaron
los políticos israelíes, su autoestima personal saliese reforzada.
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