En los últimos seis meses se habrían producido al menos cuatro casos en los que
efectivos de la FINUL identificaron a milicianos armados de Hezbolá, pero los
responsables de la misión no hicieron nada para remitir informes completos de
los incidentes al Consejo de Seguridad, según estas fuentes.
Debido a esta actitud de la FINUL, tanto el Ejército como el Ministerio de
Asuntos Exteriores israelíes estarían muy molestos, especialmente por el hecho
de que se dice que el comandante de la misión, el general Claudio Graziano,
estaría interpretando de una forma laxa la resolución 1701 del Consejo de
Seguridad, que puso fin a la guerra entre el Ejército israelí y Hezbolá en
verano de 2006.
Altos mandos del Ejército hebreo llegaron incluso a afirmar a puerta cerrada que
Graziano está "presentando medias verdades para evitar la vergüenza y el
conflicto con Hezbolá" y que la resolución 1701 se ha visto cada vez más
deteriorada en los últimos meses.
Un portavoz del Gobierno aseguró desde Jerusalén que "hay un intento por parte
de varios elementos de la ONU de engañar al Consejo de Seguridad y encubrir todo
lo relacionado con el fortalecimiento de Hezbolá en el sur de Líbano".
"La política de encubrimiento y
disimulo no durará mucho y, esperemos, ahora que la ocultación de
información ha sido descubierta, las cosas cambiarán", explicó este portavoz
bajo condición de anonimato.
El enfado israelí alcanzó su punto álgido la semana pasada tras la presentación
de un nuevo informe del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, sobre la
resolución 1559 del Consejo de Seguridad.
En el informe se menciona un
incidente ocurrido a principios de marzo: efectivos de FINUL se encontraron con
un grupo de hombres armados no identificados.
Fuentes israelíes cercanas al caso
aseguraron que el Consejo de Seguridad no recibió toda la información ni los
detalles del incidente.
Al día siguiente de la publicación del informe de Ban, Haaretz informó de que el
incidente fue en realidad un enfrentamiento entre efectivos de la FINUL y
milicianos de Hezbolá.
Los guerrilleros, que viajaban en
un camión con explosivos, amenazaron a los 'cascos azules' italianos con sus
armas y estos, en lugar de utilizar la fuerza, tal como establece la
resolución de la ONU, abandonaron el lugar.
Fuentes diplomáticas en la ONU
informaron a Haaretz de que los mandos de la FINUL y la oficina del secretario
general ejercieron una fuerte presión para que el incidente fuera eliminado del
informe o al menos difuminarlo.
Tras hacerse público, la FINUL se vio obligada a admitir que sí tuvo lugar este
incidente y pidió ayuda a las autoridades libanesas para su investigación.
La portavoz de FINUL Yasmina
Bouziane explicó que durante el encuentro, ocurrido cerca de la ciudad de Tiro,
en el sur de Líbano, cinco hombres armados amenazaron a los efectivos de la
FINUL, aunque aseguró que la misión desconoce la identidad o afiliación de los
mismos.
Un segundo informe presentado ante el Consejo de Seguridad al día siguiente sí
incluía los detalles de lo ocurrido. Sin embargo, el texto aseguraba que se
trataba del primer incidente de esta naturaleza.
Según fuentes israelíes se han
registrado ya varios sucesos similares.